El año se despide con burbujas: una selección personal
En las semanas previas a fin de año, la pregunta se repite en góndolas, vinotecas y mesas compartidas: ¿qué espumante llevamos para el brindis? La oferta es amplia, los estilos son cada vez más diversos y no siempre es fácil elegir. Las recomendaciones de Ignacio Borrás
En las semanas previas a fin de año, la pregunta se repite en góndolas, vinotecas y mesas compartidas: ¿qué espumante llevamos para el brindis? La oferta es amplia, los estilos son cada vez más diversos y no siempre es fácil elegir.
Hoy el mercado argentino ofrece espumantes para todos los gustos y momentos. Desde perfiles bien secos y tensos, hasta opciones más aromáticas, dulces o descontracturadas. Hay métodos tradicionales, pet nat, rosados y propuestas que se animan a salir de lo esperado.
Elegir entre tantas opciones no es solo una cuestión de marca o precio. También tiene que ver con el tipo de encuentro, con quién se comparte y con qué clima se quiere generar. Por eso esta selección no busca ordenar el mundo de las burbujas ni marcar un único camino, sino proponer opciones concretas, bien distintas entre sí, pensadas para distintos tipos de brindis y distintos consumidores.
Rutini Brut Nature Cosecha 2023
Nariz: se presenta con mucha precisión, donde aparecen manzana verde, lima y cítricos frescos, acompañados por una marcada sensación mineral. El perfil aromático es contenido y nítido, sin desvíos ni excesos, con una expresión directa y bien enfocada.Boca: es seco y filoso, con una burbuja fina que recorre el paladar de manera pareja. La acidez es firme y sostiene el vino de principio a fin, dejando una sensación fresca, tensa y persistente que invita a seguir tomando.
Es un espumante que transmite coherencia desde el primer sorbo. No busca destacarse desde el impacto inmediato, sino desde el equilibrio general y la precisión. Acompaña el momento sin imponerse, pero sostiene el interés a lo largo de la copa, algo que no siempre es fácil de lograr en este estilo. Es una elección natural para quienes disfrutan de perfiles secos, bien definidos y sin artificios, y valoran más la consistencia que el efecto sorpresa.Recomendado para: un brindis tranquilo y consciente, cuando el cierre del año invita más a la pausa que a la euforia.
Luigi Bosca Extra Brut
Nariz: ofrece una expresión franca y accesible, con notas de fruta blanca madura, pera y manzana roja, acompañadas por un delicado recuerdo de pan fresco. El conjunto es armónico, reconocible y bien integrado, sin aristas ni exageraciones.Boca: equilibrado y fresco, con una burbuja prolija y constante. La textura es amable, fluida, y el final resulta redondo, dejando una sensación cómoda y persistente.
Es un espumante que transmite confianza. No sorprende desde la complejidad, sino desde la regularidad y la consistencia. Acompaña sin exigir atención permanente y se disfruta con naturalidad, algo clave en una noche compartida. Es fácil de elegir porque responde bien en distintos contextos y con distintos paladares.Recomendado para: la previa, la mesa o un brindis grupal, cuando lo importante es compartir sin complicaciones.
Rosell Boher Brut
Nariz: aparecen cítricos frescos, manzana verde y sutiles notas de levadura que aportan complejidad sin dominar. Todo se presenta ordenado y en equilibrio.Boca: fluida y precisa, con una burbuja fina que acompaña el recorrido y una frescura constante que se sostiene hasta el final.
Es un espumante que se percibe pensado y cuidado. No busca llamar la atención desde lo aromático, sino desde la coherencia general. Se apoya en un estilo clásico, pero con una ejecución actual, limpia y bien resuelta.Recomendado para: un brindis formal o familiar, cuando se quiere marcar un tono elegante desde el comienzo de la noche.
Rosell Boher Grand Cuvée Millésime - INFALTABLE
Nariz: compleja y profunda, con frutas maduras, pan tostado, frutos secos y notas que hablan claramente del paso del tiempo. La expresión es amplia y se despliega en capas.Boca: cremosa, envolvente, con una burbuja finísima y un desarrollo largo. El final es persistente y deja una sensación de profundidad que permanece.
Es un espumante que impone respeto sin rigidez. Se siente trabajado, con paciencia y convicción. No es para apurar ni para distraerse: pide atención y contexto. Cuando aparece en la mesa, el brindis cambia de clima.Recomendado para: la medianoche, cuando el cierre del año se vive con intensidad y el momento pide algo a la altura.
Punto Final Moscatel Espumante (Dulce)
Nariz: muy expresiva, con flores blancas, uva fresca, durazno y fruta madura. El perfil aromático es directo y fácilmente reconocible.Boca: dulce, envolvente y amable, con una burbuja suave que acompaña sin saturar. El equilibrio mantiene el conjunto ágil y evita la pesadez.
Es un espumante que aporta otra lectura al brindis. Más relajada, más accesible y sin vueltas. Suma disfrute inmediato y conecta bien con quienes prefieren perfiles aromáticos y dulces, sin necesidad de explicaciones técnicas.Recomendado para: el postre, el final de la noche o un brindis distendido, cuando la celebración baja un cambio.
Alma 4 Phos Pet Nat Pinot Noir
Nariz: fresca y espontánea, con fruta roja ligera -frutilla, cereza-, notas herbales y un fondo sutilmente terroso que remite a mínima intervención. Se percibe vivo y expresivo.Boca: ágil y refrescante, con una burbuja más rústica que la de un espumante tradicional, pero coherente con el estilo. La acidez aporta energía y dinamismo.
Es una propuesta distinta, que se corre de lo clásico y apuesta por la frescura y la naturalidad. No busca perfección, sino expresión. Aporta descontractura y un aire más relajado al momento del brindis.Recomendado para: un brindis temprano, informal, cuando la noche recién empieza y el clima es distendido.
Escorihuela Gascón Pequeñas Producciones Extra Brut Rosé
Nariz: delicada y elegante, con frutas rojas sutiles, cítricos frescos y un fondo floral que suma fineza sin exagerar.Boca: seco y equilibrado, con una textura fina que lo vuelve muy gastronómico. La burbuja acompaña sin imponerse y la frescura se mantiene constante.
Es un rosado que se corre del lugar común. No está pensado solo para impactar visualmente, sino para acompañar momentos reales, especialmente en la mesa. Tiene sutileza, pero también presencia.Recomendado para: un brindis con comida o un momento más calmo, donde el vino acompaña sin robar protagonismo.
Federico López Brut Nature - INFALTABLE
Nariz: limpia y definida, con notas cítricas, manzana verde y una marcada sensación mineral. El perfil aromático es directo, sin desvíos ni adornos.Boca: seco, recto y tenso, con una acidez firme y una burbuja fina que sostiene el vino de principio a fin. El final es largo y preciso.
Es un espumante con una identidad muy clara, que no intenta suavizar su perfil ni adaptarse a todos los paladares. Se expresa con convicción, desde la pureza y la tensión, y eso lo vuelve reconocible. Es de esos vinos que no necesitan demasiadas explicaciones: quien disfruta este estilo, lo entiende rápido.Recomendado para: un brindis que marque cierre, elegido con claridad y sin vueltas.
Altos Las Hormigas - Burbujas de los Andes Brut Nature Rosé de Bonarda
Nariz: expresiva y original, con fruta roja fresca, notas florales y un perfil que se aparta de lo tradicional en un espumante rosado. La bonarda aporta una identidad distinta y reconocible.Boca: seco y envolvente, con una textura que llena la boca sin perder frescura. La burbuja está bien integrada y acompaña la expresión varietal.
Es un espumante que invita a descubrir. Propone algo distinto, pero con equilibrio y sentido. Suma personalidad al brindis y abre conversación sin necesidad de exagerar.Recomendado para: un brindis curioso, para quienes disfrutan salir de lo conocido y probar algo con identidad propia.
El brindis de fin de año dura apenas unos segundos, pero condensa mucho más de lo que parece. Es el momento en el que se afloja la tensión, se agradece lo vivido y, aunque sea en silencio, se desea que lo que viene encuentre su lugar.
Elegir un espumante no va a cambiar el año que pasó ni va a garantizar el próximo, pero sí puede acompañar mejor ese instante. Puede sumar disfrute, calma, energía o simplemente una sonrisa compartida. Y eso, en un cierre de ciclo, no es poco.
Estas burbujas no buscan imponer reglas ni señalar qué es mejor o peor. Están pensadas para distintos momentos, distintos gustos y distintas formas de brindar. Porque al final, lo importante no es solo qué hay en la copa, sino con quién se brinda y por qué.
Que el cierre sea honesto, que el brindis tenga sentido y que la burbuja acompañe. El resto, como siempre, vendrá después.