Arquitectura "brutal" en Mendoza

Seguimos realizando notas sobre la especial arquitectura en Mendoza. En esta oportunidad mostraremos los testimonios de una interesante corriente: el "Brutalismo".

Alejandra Cicchitti

Nuestro entrevistado de hoy es Alberto Lucchesi, docente e investigador de la FAUD de la Universidad de Mendoza, quien cuenta con publicaciones de artículos relacionados con la historia y crítica en arquitectura, en ámbitos académicos provinciales, nacionales e internacionales.

-¿Cómo y cuándo se originó el movimiento Brutalista?

-El brutalismo fue una tendencia arquitectónica que se manifiestó después de la Segunda Guerra Mundial. Tuvo alcance internacional con manifestaciones en cada país y el contexto de cada lugar, matizó la corriente con características especiales y distintivas. En algunos casos se habla de una especie de "conexión brutalista" que se dio en distintas partes del mundo al mismo tiempo, en una sincronía muy llamativa que hoy se sigue investigando. Latinoamérica fue un ámbito con especiales ejemplos arquitectónicos de mucho valor representativo y por lo tanto, Mendoza no fue la excepción.

Ex banco de Previsión Social. Gilberto Olguín y Raúl Marois, arquitectos. 1968.

-¿En qué consiste el brutalismo?

-Fue una tendencia formada por profesionales preocupados por producir una arquitectura intencionadamente representativa y comprometida con la situación de la segunda posguerra. Estaba sustentada en la sobriedad y simpleza formal, la economía de los materiales a la vista, en la rapidez de la ejecución y la eficiencia en el rendimiento funcional de los edificios.

Ex Palacio Policial. Raúl Panelo Gelly. 1966.

-¿Cómo surge este nombre?

-Por el uso de los materiales en bruto, sin terminaciones y a la vista; por la honestidad y claridad del proceso constructivo; la exposición de los elementos estructurales de soporte del edificio (incluso las instalaciones de servicio); la fuerte carga formal y monumental de los edificios, entre otras características. Pero además, el arquitecto Le Corbusier, luego de la posguerra, se abocó especialmente a la exaltación del hormigón a la vista, denominado "béton brut" en francés. Es por esta expresión, además de la que mencioné, que se habla de "arquitectura brutalista" o simplemente "brutalismo".

  "Casa Casnatti".  

-¿Cuál fue su incidencia en Mendoza?

-El brutalismo en Mendoza tuvo amplio desarrollo y dominio de la escena arquitectónica a mediados de los años 60 y hasta avanzados los 70. Además nuestra provincia fue un campo muy productivo, sobre todo por la amplia difusión que tuvo la construcción en hormigón armado, al contar con varias fábricas cementeras como Minetti o Corcemar y otras dedicadas a los prefabricados de hormigón armado.

-¿Qué referentes pueden nombrarse en Mendoza?

-En verdad hay muchos ejemplos. Entre los más reconocidos podemos mencionar a Luis Casnatti, mayormente dedicado a la arquitectura residencial; a Juan Brugiavini con obras emblemáticas en el Campus de la Universidad Nacional de Cuyo o el mismo Enrico Tedeschi. Este gran arquitecto de origen italiano y radicado en la provincia, fundó la Facultad de Arquitectura y Urbanismo. Además diseñó el Conjunto de la Universidad de Mendoza, declarado como monumento nacional del patrimonio arquitectónico.

"Facultad de Ciencias Políticas. UNCuyo. Juan Brugiavini. 1972"

"Facultad de Arquitectura y Urbanismo y Facultad de Ingeniería. UM. Enrico Tedeschi 1960"

Otros profesionales como Simón Lacerna, Raúl Maroi y Gilberto Olguín, fueron proyectistas de edificios institucionales que se construyeron durante el período y que son parte de la escena urbana de Mendoza. Muchos de estos profesionales mencionados, graduados fuera de Mendoza o ya en la FAUD, desarrollaron su carrera no solo en la provincia sino que trascendieron con obras en la nación y por supuesto fuera del país, mediante la participación en concursos de proyectos provinciales, nacionales e internacionales.

Municipalidad de la Ciudad de Mendoza. Simón Lacerna y Raul Maroi, arquitectos

-¿Tuvo su correspondencia en otras artes?

-Sí, tuvo una conexión muy directa con las artes plásticas, en especial con el denominado "muralismo testimonial" que se difundía en ese entonces en Latinoamérica y reflejaba los compromisos y relaciones de la arquitectura brutalista, con la realidad social y política donde se producía. Artistas como Fernand Léger, Alfredo Siqueiros o Diego Rivera, participaron con sus trabajos murales, en muchos edificios institucionales de la posguerra en variados países del mundo y en especial en Latinoamérica. Ejemplos de murales en nuestra Ciudad son los de Luis Quesada, José Bermúdez y Mario Vicente en la Galería Tonsa o el de Roberto Trasobares y colaboradores en la Municipalidad de la Capital.

La tendencia brutalista también tuvo a su manera, "detalles o terminaciones" específicas de gran riqueza expresiva, materializados en el hormigón armado, aprovechando sus texturas, granulometrías y modos de encofrados. Además se supo combinar con otros materiales áridos como la piedra, el ladrillo visto e incluso el metal.

Esta nota habla de:
Te puede interesar