Dicho y hecho: Los caramelos "No hay plata", fueron una profecía autocumplida
Otra crónica de la crisis económica. La fábrica de golosinas rafaelina del Grupo Marengo cerró y fue vendida por la crisis que aprieta a la industria y a las pymes en especial.
La frase que simbolizó el inicio del gobierno de Javier Gerardo Milei fue motivo de campañas de venta de productos como motosierras y licuadoras, los aparatos elegidos por el presidente para significar el recorte, achicamiento y la disolución de la estructura del Estado. Fue una obviedad, pero más de uno se aprovechó de la popularidad del jefe anarcocapitalista y minarquista para campañas de ofertas de estas máquinas de cortar y licuar.
Pero lo más osado y hasta simpático fue el santafecino Grupo Marengo de la ciudad lechera de Rafaela. Los creativos banquinaron y crearon los caramelos "No hay plata" valiéndose de la frase presidencial de la misma época de la motosierra y la licuadora.
La sentencia de Milei apuntaba a la dirigencia política, es decir, "la casta", representada por los legisladores y gobernadores de acuerdo el anguloso punto de vista del presidente. El "no hay plata" quería decir que "no voy a repartir nada de los impuestos federales con ustedes" o "no voy a pagar la obra pública". Era síntesis del propósito de Milei en esa primera etapa de consolidar su perfil duro y antipolítico.
Ese impacto tuvo su correlato en los NHP como homenaje a Milei; son caramelos duros y ácidos empacados en bolsas de 400 gramos con un precio entre 3300 y 3800 pesos. Pero la empresa no zafó de la crisis y cerró como las 22 mil pymes que claudicaron desde 2024. Una empresa con más de 80 años de permanencia en el mercado de las golosinas.
El gremio de la Alimentación fue una de las fuentes que dieron la noticia de la venta de la empresa. El sindicato confirmó que los 60 trabajadores regresarán a sus puestos de trabajo tras las vacaciones forzadas por falta de producción.
Justamente, el plantel de empleados venía de periodos de suspensiones sin cobro de salarios producto de la caída de las ventas y la pérdida de mercadería a causa de un temporal.