Caprichocracia: matan la Ley Bases, suben y bajan un plebiscito, y proponen eliminar el aborto legal

El gobierno atacó a los aliados por no rendirse al 100 por ciento a sus deseos y propósitos, y ocultó su impericia en el manejo de la ley que era su "piedra basal" en acusaciones y listas negras contra otros. Ahora lanza una agenda rara, fuera de contexto, que no soluciona los problemas, pero que le da likes en las redes, a las que ve como un Parlamento virtual e inorgánico.

Periodista y escritor, autor de una docena de libros de ensayo y literatura. En Twitter: @ConteGabriel

Estamos viviendo en una montaña rusa política. Ojalá que no se reemplace la palabra "montaña" por ruleta.

Nada responde a la lógica.

Desde el "mileísmo" se alega que están haciendo cosas por fuera de las prácticas de la casta, aunque a simple vista lo que se ve es una maratón de ideas que se largan como globos de ensayo utilizando los recursos institucionales disponibles, para luego pincharlos, sin más.

Mientras este miércoles en la mañana la diputada de La Libertad Avanza por Salta Emilia Orozco afirmaba con contundencia en el programa "Tenés que saberlo" por Radio Jornada que "la Ley Bases no ha muerto porque pasa a comisiones", Javier Milei disparó contra su propio objetivo hasta matarlo, enojado porque hubo disidencias en el Parlamento, en donde no tiene mayoría.

La había bautizado pomposamente con el mismo nombre con el que Juan Bautista Alberdi, su declamado prócer de cabecera, le había dado al borrador de la Constitución de 1853. De golpe y porrazo, la aniquiló.

Además del hecho rotundo e intempestivo, caprichoso si se lo analiza bien, sus diputados ni sospechaban que podía pasar: se mueven a impulsos en Twitter/X creyendo que con eso basta para sumar faveos, likes y visualizaciones, como si las redes sociales constituyeran un Congreso en sí mismas.

El presidente argentino no durmió (literalmente) en la noche en que decidió clausurar la sesión en la que no le iba tan bien como esperaba y se dedicó a escrachar con listas negras hasta a los más cercanos que se animaron a cuestionar un inciso de algún artículo de su ley "piedra fundamental, pero ahora no tanto".

Durante todo el día se agitó la idea de realizar un plebiscito, tal vez desconociendo que sólo le abriría la puerta a una nueva discusión parlamentaria, ya que las consultas populares no tienen efecto mágico ni dan la satisfacción instantánea que sí parecen otorgar las publicaciones virales en las redes.

Luego, se incitó a buscarle fundamentos a un "plebiscito vinculante", algo raro, que la Constitución no establece. Algo así como hacerle jugarretas a Alberdi (*)

Pero por la noche, nuevamente a la distancia y por control remoto, Milei -que según su ministro político, Guillermo Francos, no había hablado con sus ministros- les wasapeó a algunos periodistas que no, que tampoco habría plebiscito.

Pero sí sus diputados (a estas alturas, desconociendo si hablaron o no con él) lanzaron la idea de promover un proyecto para que se discuta la eliminación de la Interrupción Voluntaria del Embarazo, el aborto legal. El capricho, esta vez, es reabrir una brecha ideológica de amplio alcance, que no tiene nada que ver con la otra agenda, la económica, la fiscal, la de "la casta", sino que es cotillón político para recaudar likes, en un momento de profunda crisis, estanflación y ad portas de una recesión.

Como dijeron algunos diputados como Lisandro Nieri y Rodrigo de Loredo, hay un desprecio y hasta persecución a quien apoya la idea de que Milei pueda arrancar bien.

Algunos que querían que Milei hiciera pie y cambiara el estado de las cosas ahora piensan que se ha kirchnerizado: "El que no me apoya al 100 por ciento es un enemigo". "Chávez hacía estas listas negras, con el mismo estilo", dijo martín Tetaz, todavía sin salir de la sorpresa del escupimiento de asado que hizo el presidente a sus aliados.

Pero se trata de una experiencia nueva, que hay que observar antes de poder definirla en su integridad la caprichocracia. Sin lógica, sin agenda, sin conocimiento de las leyes vigentes, esta en marcha.

Bonus track: qué se decía en la campaña en torno a la potencial posibilidad de gobernar por decreto


(*) Post Escriptum: Existe la legislación para convocar a un plebiscito vinculante.

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