Con más tranquilidad, el mercado siempre busca razones para desconfiar
Tras despejarse la incertidumbre por el pago de la deuda, Rodolfo Cavagnaro analiza la reacción del mercado, marcada por la desconfianza persistente, la volatilidad financiera y las expectativas sobre inflación, dólar y crecimiento, en un escenario de mayor oferta de divisas pero con señales mixtas que mantienen la cautela de inversores y analistas.
La semana arrancó con la incertidumbre acerca de la forma en que el gobierno pagaría sus obligaciones por us$4.200 millones. ES que se sabía que el Tesoro había acumulado unos us$2.400 millones y no se sabía si recurriría a un nuevo tramo del swap con EEUU o accedería a un préstamo denominado "repo", que es de corto plazo.
Finalmente, el miércoles, el ministro Caputo informó que habían accedido a un repo por us$3000 millones, con lo cual con seguía un monto que le permite manejarse con comodidad. Uno esperaba que con esta noticia los mercados podían volar, después de la incertidumbre de los días previos. Sin embargo, no fue así, porque las acciones argentinas bajaron y el dólar subió. ¿Qué pasó?
En realidad, se llenaron de excusas para generar una volatilidad innecesaria, justo en un momento en que todo se había tranquilizado. Comenzaron argumentando el repo era a muy corto plazo, que todavía no había muchas reservas, a pesar de que el BCRA comenzó un plan de acumulación. En realidad, es el negocio de los especuladores, casi un vicio.
Ahora sobran dólares
A pesar de que en el mercado todavía hay una demanda sostenida de dólares, están más vinculadas a necesidades estacionales propias de principio de mes, esperando que comiencen las liquidaciones de las exportaciones de trigo. Pero ahora se agregan dos fuentes de ingresos de dólares. El primero, fue la norma que autoriza a sacar de los bancos los dólares que entrar por el blanqueo del año pasado y que suman us$24.000 millones.
Todavía hay controversias entre los bancos y el BCRA respecto de las responsabilidades de las entidades ante la UIF y, por otra parte, el ministro Caputo, que no quieren que les pidan nada y les dijo a los inversores que, si los bancos privados los molestan pidiendo información, vayan al Banco Nación, que los recibirán sin problemas.
Pero, además, el Tesoro pagó el viernes vencimientos por us$4200 millones, de los cuales una parte queda en nuestro mercado y se sumarán a la oferta de dólares disponibles. Por esa razón, el BCRA sigue con su plan de comprar reservas, a un ritmo, promedio, de us$50 millones diarios. El objetivo es llegar a us$10.000 millones anuales. Hasta el viernes acumulaba us$218 millones comprados en enero.
Estas compras de la autoridad monetaria tienden a equilibrar el mercado, que está esperando el ingreso de dólares de los proyectos aprobados del RIGI. Además, habría ingresos de capitales menores por inversores. Por lo pronto, los bancos están intentando que muchos dólares no se vayan y están aumentando las tasas de plazo fijo en esa moneda.
El dato que sorprendió fue la cancelación del swap con Estados Unidos, del cual se habían utilizado solo us$2500 millones. Esta operación se concretó merced a un préstamo del Banco de Basilea, Suiza. El secretario del Tesoro norteamericano, Scott Bessent, fue quien hizo el anuncio, destacando la seriedad de cumplimiento de la Argentina.
Las previsiones del mercado
Esta semana el Banco Central publicó el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) correspondiente al mes de enero, que revelan la visión de las consultoras sobre el desempeño de las principales variables de la economía. Respecto a la inflación, los grupos de estudios calculan que la inflación de diciembre estará cerca del 2.4% (el martes 13 sale el dato oficial del INDEC).
No obstante, Estiman que los precios subirían solo 2% en enero y calculan que en junio de 2026 estarían en el orden del 1,5%. Las proyecciones muestran una desaceleración más lenta de lo que espera el gobierno. Incluso, la proyección anual de las Consultoras pone el indicadore en entre 20 y 22% anual, muy por encima del 10,1 que el gobierno consignó en el Presupuesto 2026, recientemente aprobado.
En cuanto al tipo de cambio, las Consultoras no prevén saltos violentos y estiman que el dólar mayorista a fines de enero estará en $1484, mientras que estiman que a fines de febrero llegaría a $1515, lo que, a de alguna manera, hace una previsión tranquila, siguiendo la evolución que ahora tendrán los límites máximos de la banda cambiaria. Además, proyecta un valor de $1588 para mayo y de $1.600 para junio de 2026.
Por otra parte, se espera una tasa de crecimiento de 3% para el año 2025 y calculan que el año 2026 estaría cerca del 3,5 %. Por otra parte, las proyecciones estiman una baja en las tasas de interés a 28,05% en enero y 27,52% en febrero. A fin de año, según estiman, la tasa estaría en 21%.
Nuevas expectativas por los precios
Como dijimos anteriormente, la expectativa de las consultoras del REM da un 2,3% de incremento de los precios en diciembre pasado. Algunos estudios arrojaban un nivel cercano al 2.5%. Pero la sorpresa la trajo el dato del IPC de la Ciudad de Buenos Aires, que dio un 2,7%.
Hacemos esta mención porque nos puede arrimar a datos que a futuro tengamos que ver con la implementación de la nueva metodología de calcular el IPC, que debutará en febrero, cuando se conozcan los datos de enero. La nueva metodología se aproxima a la de CABA, que tiene mayor ponderación para los servicios. Ya sabemos que los servicios vienen siendo el rubro de mayor aumento y la forma de medir lo reflejará.
Es normal que diciembre, estacionalmente, tenga registros un poco más altos, pero para el año próximo están previsto cambios, como retirar mayor porción de los subsidios a los consumos de energía eléctrica. También, si se consolida una mayor dinámica de la economía puede haber una recuperación del consumo y esto puede llevar a un reacomodamiento de algunos precios. Por lo menos enero debutó con aumentos de la carne de un 10%, por menor cantidad de oferta.