Populismo y oportunismo

Paola Ycaza Oneto se馻la que medidas como la eliminaci髇 del subsidio a los combustibles a pesar de ser correctas para empezar a eliminar costosas distorsiones en la econom韆, suelen ser impopulares y aprovechadas por pol韙icos oportunistas.

Por: Paola Ycaza Oneto

Cuando hemos tenido este mix desafortunado, los resultados han sido nefastos para la econom韆. No as para la pol韙ica. En la historia del Ecuador son pocos los que han velado por lo primero por no descuidar lo segundo.

Empecemos por la d閏ada de los setenta. Corr韆 el a駉 1973 y un entusiasmado general Bombita, Guillermo Rodr韌uez Lara, estrenaba al Ecuador como flamante miembro de la OPEP (Organizaci髇 de Pa韘es 羠abes Exportadores de Petr髄eo) con una producci髇 de petr髄eo de 250.000 barriles diarios a trav閟 de su otra reciente joyita: CEPE (Corporaci髇 Estatal Petrolera Ecuatoriana), hoy Petroecuador.

Ese mismo a駉, la OPEP decidi no exportar m醩 petr髄eo a los pa韘es que hab韆n apoyado a Israel durante la guerra de Yom Kipur (Israel contra Siria y Egipto). Entonces se estableci un embargo para los env韔s petrol韋eros hacia EE.UU. y ciertos pa韘es de Europa. As naci nuestro primer boom petrolero: baja oferta, alto precio internacional, misma demanda. La CEPE nadaba en petr髄eo y en las arcas estatales abundaba dinero.

Y por supuesto, el populismo no tard en llegar. En 1974 Bombita implement el subsidio a los combustibles, aprovechando el excedente provocado por la venta del crudo, con el prop髎ito de reducir los costos del transporte. Dada la situaci髇 econ髆ica del pa韘 que tend韆 a crecer por la venta del petr髄eo, se extendi el subsidio al transporte p鷅lico y privado.

Durante los 40 a駉s desde el retorno a la democracia, el elefante en la habitaci髇 ha sido siempre el subsidio a los combustibles. Intocable, por ser popular, pero de urgente eliminaci髇 porque beneficiaba a los que m醩 ten韆n, a unos cuantos grupos privilegiados y a ciertos contrabandistas. Seg鷑 un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo, solo los 鷏timos diez a駉s, el subsidio a los combustibles le cost al pa韘 $2.300 millones al a駉, aproximadamente el 7% del gasto p鷅lico. Una llave abierta que malgastaba recursos y una medida regresiva desde su concepci髇.

Quiz lo peor lleg cuando tuvimos otro mix catastr骹ico: estatismo corre韘ta y mucho dinero por cuenta del petr髄eo. En esos a駉s, mantener el subsidio era parte del plan populista y los altos precios del petr髄eo permitieron una fiesta que a鷑 pagamos. A駉s despu閟, por muy impopular que sea, no hab韆 otra salida que la eliminaci髇 del subsidio del combustible, 45 a駉s despu閟 de su creaci髇. El que se niega a ver que el sacrificio era necesario, algo se trama.

Dejando de lado todos sus desaciertos y quiz lo extempor醤eas de algunas medidas, cabe agradecer a algunos por hacer historia con medidas econ髆icas valientes, aunque impopulares: a Sixto Dur醤 Ball閚, por el inicio de una ley de modernizaci髇. A Jamil Mahuad, por la dolarizaci髇. A Lucio Guti閞rez, por su intento de negociar un TLC para abrirnos al mundo. A Gustavo Noboa, por la ley de transformaci髇 econ髆ica. A Len韓 Moreno, por eliminar el subsidio a los combustibles y toda su distorsi髇. Y finalmente, gracias a los politiqueros de siempre por recordarnos d韆 a d韆 que, ni en los peores momentos del pa韘, ellos dejan de hacer lo que mejor saben hacer: politiquer韆.

Este art韈ulo fue publicado originalmente en El Universo (Ecuador) el 7 de octubre de 2019.

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