La Guerra de Medio Oriente impacta en el transporte público de Mendoza

Los combustibles suben su precio a causa del incremento del petróleo afectado por la guerra EEUU-Israel contra Irán. Esto debería repercutir en el costo del transporte público. De hecho, es lo que ocurre, ¿pero quién paga ese precio más caro?

Director de Memo

Hoy se cumplen 87 días del inicio de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán. El conflicto tiene afectación directa con el precio del petróleo porque en esa región se produce el 30 por ciento del crudo mundial y las restricciones de circulación de barcos petroleros por el estrecho de Ormuz aumentan el riesgo de la escasez y eso eleva el costo del barril de petróleo y de sus derivados, entre esos el gasoil, el principal combustible de los colectivos mendocinos.

Por regla vigente es la Provincia se hace cargo del costo de la suba del gasoil que moviliza el sistema de transporte público de pasajeros. El Estado también es responsable de las actualizaciones salariales de los choferes de colectivos y fija el precio del kilómetro recorrido que cobran las empresas concecionarias del servicio.

En la última evaluación del Ente Movilidad Provincial (EMOP), se reconoció que el aumento del gasoil a causa de la crisis internacional terminó afectando el costo del transporte, lo que derivó en una resolución de la Subsecretaría de Transporte de aumentar los fondos para costear el incremento del combustible y así no tener que incrementar la tarifa que permanece en 1400 pesos desde el 1 de enero de 2026.

El dinero que falta para sostener la frecuencia de los ómnibus urbanos que componen el sistema Mendotran sale del Fondo Compensador del Transporte. Un pozo creado por ley que se compone con parte de la tarifa. De hecho, en 2024 hubo un aumento de tarifas para robustecer este fondo, que es de donde ahora saldrán los recursos para pagar el gasoil más caro.

Una digresión necesaria

Este fondo que utiliza Mendoza para absorber el incremento del combustible funciona similar al fondo que sostiene el régimen de Zona Fría que el gobierno nacional quiere eliminar. En ambos casos no son subsidios estatales en sí mismos; en todo caso, los usuarios aportan con la tarifa a la composición de estos instrumentos financieros destinados a compensar la suba de los costos de los servicios públicos como el gas en red o el transporte público.

Letra oficial

Volviendo al gasoil de los colectivos, ayer lunes 25, desde el Ministerio de Gobierno e Infraestructura que conduce Natalio Mema respondieron sobre esta decisión política de sostener el precio del pasaje. La determinación del gobierno de Alfredo Cornejo se cimienta en la ley provincial. Esta es la respuesta oficial al requerimiento periodístico del Memo.

La resolución autoriza el uso del Fondo Compensador del Transporte para cubrir el desfasaje generado por el fuerte aumento del gasoil en el sistema de transporte público. No se trata de un subsidio discrecional, sino de una herramienta prevista por la Ley 9086 para sostener la prestación del servicio cuando hay incrementos extraordinarios de costos que alteran la ecuación económica del sistema.

En este caso, el incremento del combustible estuvo directamente vinculado al contexto internacional y la situación de conflicto en Medio Oriente, algo totalmente externo a Mendoza y al país, y que no estaba contemplado en el estudio de costos original. La medida busca garantizar continuidad y previsibilidad en el transporte, evitando que ese impacto afecte frecuencias, recorridos o funcionamiento del servicio.

Costo millonario y la alternativa del GNC

Son 292 mil millones de pesos que Mendoza destina para la movilidad de las personas en el territorio provincial. El 60 por ciento de ese monto lo insume el sistema urbano de transporte.

De acuerdo a información publicada, se estima que serán 356.250 millones de pesos el costo total anual del sistema; de eso, 64.250 millones corresponden a la recaudación de lo aportado por los pasajeros.

La realidad es que el 82 por ciento del costo del servicio lo paga la provincia. Y es necesario buscar otras alternativas de menor costo, por lo que ha pagado un estudio técnico para llegar a la conclusión de que los motores alimentados por GNC demandan 30 por ciento menos de costo por kilómetro que las máquinas diésel. Esto es lo que informó el Memo ayer, con el título: El gobierno estudia una reconversión millonaria de colectivos a GNC.

El Gobierno de Mendoza avanza con un estudio técnico para determinar si el sistema de transporte público del Gran Mendoza puede migrar parcialmente del diésel al gas natural comprimido (GNC). La iniciativa forma parte de la estrategia provincial de movilidad sustentable y apunta a evaluar tanto la viabilidad operativa como el impacto económico y ambiental de la reconversión.

El costo de cada colectivo construido originalmente con GNC es de 250 mil dólares por vehículo. En el caso de la empresa estatal Sociedad de Transporte Mendoza (STM), hay 23 micros diésel y se vienen haciendo cálculos financieros para reemplazarlos por GNC. La STM, que también administra y hace funcionar el Metrotranvía, tiene un total de 61 colectivos en servicio. Además de los 23 a gasoil, ya cuenta con 20 a GNC y 18 micros eléctricos.

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