León Gieco, la educación por la paz y hasta cuándo estudiamos en Mendoza

Un acontecimiento artístico se vivió anoche con el cantautor santafesino. Su mensaje pacifista y a favor de la educación sonó preciso. Mientras tanto miramos aspectos más profundos de la educación con vistas al futuro. Hay datos preocupantes que atender.

Director de Memo. Crónicas y Análisis

Él asume que hace 54 años viene siendo él mismo, lo entona, lo dice en una de sus últimas canciones: Tengo el orgullo de ser quien soy. Porque esa permanencia, esa coherencia, le ha permitido que, como artista popular, le haya ido bien porque sus canciones no han perdido vigencia. Se lamenta también por eso. Por este país esponja en que vive junto a los 48 millones de congéneres que ven que la vida es un loop y él rescata que somos resilientes y que por eso vamos a estar mejor.

Él se identifica con Rodolfo, el sexto de los Orozco (son ocho los monos). Narra con parsimonia, León Gieco; de él hablo y escribo porque anoche se despachó con su arsenal de canciones pacifistas, no violentas, música y poesía que defienden minorías y enaltecen humanidades. Sus historias se escucharon anoche con esa voz agrietada, pero firme, que le dejó el covid y que lo obliga a dosificar su energía para llegar a los tonos y seguir cantando como la cigarra.

En un escenario solitario que solo tiene una pantalla que lo ayuda para ambientar cada momento mostrando imágenes históricas de estos últimos 54 años, desde cuando él, con 20 años, en el Acusticazo de junio de 1972, cantó por primera vez Hombres de hierro. Fue su primera juglaría registrada, una canción denunciante de la represión de lo que había pasado dos meses antes: el Mendozazo. Y precisamente resumió: Los hombres de hierro (los gendarmes) se ven con la Bullrich en la plaza.

León Gieco, la educación por la paz y hasta cuándo estudiamos en Mendoza

Así luce León Gieco. La foto es de minutos antes de actuar.

Desde esa sentencia no paró y en el Teatro Plaza de Godoy Cruz nos hizo viajar con su guitarra y su armónica por nuestra vida compartida en canciones y en hechos contados poéticamente gracias a su oficio de juglar moderno que vino a hacer fotosíntesis con su arte como hacen los árboles con sus hojas.

Hubo un soporte musical afiatado que le permitió regular el encuentro con el público por más de dos horas y media. Estuvieron Joana Gieco (una de las dos hijas LG), tecladista, junto a Alejo León, guitarrista, su compañero musical; juntos sesionaron con maestría con temas inmersivos, como los llamarían ahora. Desde mi oído relativo (lo contrario a absoluto), escuché giros flamencos, folclóricos, sonidos andinos, tangueros, jazzeros y rockeros como si en esta dupla hubiera una trazabilidad genética musical de Lito Vitale. Qué sé yo, solo les cuento lo que escuché en una noche y sé que será inolvidable.

La lata semanal

Hecha esta minicrónica, el #Abrelatas de hoy domingo 3 ya dio varios semigiros destapando algo de lo percibido y observado, porque no hay que negar que lo que se vivió anoche en Godoy Cruz tuvo su carga política e ideológica (con expresiones antimineras en el escenario con resonancia en el público), como abriendo un mayo en Mendoza, una provincia que hace rato viene buscando su destino socioeconómico. Gieco quizá dio en la tecla con sonido más vibrante cuando transmitió ese sentido resiliente argento y mendocino sobre todo.

Ya había ocurrido el discurso de Alfredo Cornejo, el viernes 1, ante la Asamblea Legislativa, donde se los vio de la mano a los intendentes Ulpiano Suarez y Matías Stevanato, presagiando un engendro electoral, posible y verosímil en estos tiempos de alianzas de actores políticos y de descomposición partidaria. Por ahora, suena como una advertencia para el mandatario que habilitó la carrera electoral para sus laderos allá por enero para encontrar quién venza a Luis Petri y así abrió el domo de campaña para que entre quien quiera. Y allí estaban en esa arena los intendentes de Ciudad y Maipú demostrando que podían ser más que buenos vecinos por más que sus territorios no sean limítrofes. Pueden ser una unión transitoria de emprendimientos electorales.

Conocemos el contenido del mensaje del mandatario. Su alocución dejó un rastro de su defensa de un Estado fuerte, modernizado y flexible para los servicios esenciales. Una permanente búsqueda de poner en valor la gestión para convencer a una población de que el sector público tiene que asegurar lo básico de insumo ciudadano: servicios públicos funcionando. Esa es la aspiración manifiesta de Cornejo como político con alta pericia como administrador estatal.

Hay un legado que se anotará el jefe de Estado, que es la transformación del servicio del transporte público, extendiendo las vías del Metrotranvía, concretando la tan mentada red troncal que tanto se discutió durante dos décadas y la aparición del tren de cercanía entre el Este y el Gran Mendoza. Si esto es una realidad, esa medalla de haber aplicado una política evolutiva no se la quitará nadie a Cornejo.

Sí hay que reconocer en este devenir que él podrá coronar un proceso de política de Estado sostenida por los gobiernos que lo antecedieron, peronistas y radicales.

Dentro y fuera de las aulas

Y más allá de los esfuerzos por reconvertir la matriz productiva, hay otra pata que hay que apuntalar porque estamos en medio de un río revuelto que busca su curso, su cauce, y es necesario canalizarlo con políticas diseñadas para asegurar buena parte del futuro de esta población vapuleada por la sinrazón de estos tiempos con rasgos distópicos.

La cuestión es la educación de las generaciones que nos sucederán inexorablemente en plazos cortos y que requiere de la inteligencia humana para darle sentido a las aplicaciones y plataformas tecnológicas.

La repercusión del fenómeno de las amenazas de ataques por parte de los estudiantes a sus pares dentro de las mismas escuelas enmudeció de miedo a las familias e hizo reaccionar al gobierno escolar conducido por el ministro Tadeo García Zalazar.

Pero detrás de este mantelazo que generaron los estudiantes respondiendo a un reto virtual, queda al descubierto el banco educativo para saber cómo es el rendimiento escolar, empezando por la asistencia a los establecimientos en los distintos niveles.

A propósito, el gobernador se jactó de la alta asistencia en los niveles iniciales, pero aceptó que ese registro bajaba en el escalón medio educativo con un 92 por ciento. Paremos para ver esto.

El informe la Encuesta Condiciones de Vida (ECV) del año 2024, el último registro de esta compulsa diseñada por la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas  que tiene por finalidad caracterizar las condiciones de vida objetivas de los hogares mendocinos y de sus integrantes, según consigna el mismo informe oficial.

La ECV abarca aspectos tales como: características de la vivienda y de su entorno, características sociodemográficas de los/as integrantes del hogar, salud, educación, trabajo remunerado, trabajo no remunerado, uso del tiempo y estrategias de los hogares para hacer frente a sus necesidades.

Nos vamos a detener en el aspecto educativo de este informe y en particular en los niveles educativos alcanzados por la población desagregados por edad espacio territorial y nivel de enseñanza. Vean estos gráficos extraídos del mismo informe.

León Gieco, la educación por la paz y hasta cuándo estudiamos en Mendoza
León Gieco, la educación por la paz y hasta cuándo estudiamos en Mendoza

En el gráfico presentado, se observa que en las zonas urbanas la población de 15 años y más alcanza niveles educativos más altos que en las zonas rurales. 

Al agrupar los niveles educativos de Preescolar, Sin instrucción, Primario incompleto, Primario completo y Secundario incompleto, se observa que el 42% de la población de 15 años y más que reside en zonas urbanas no ha completado la educación básica obligatoria (es decir, la secundaria completa). En las zonas rurales, este porcentaje asciende significativamente al 68,9%.

Por último observemos este cuadro que evidencia el nivel de ingresos de las personas y su correlato con el nivel de formación logrado en su recorrido educativo en Mendoza.

León Gieco, la educación por la paz y hasta cuándo estudiamos en Mendoza

  Qué dice el Gobierno escolar

Damos cuenta de la mirada oficial de estos aspectos. Aclaro que esta consulta se hizo antes del episodio de las amenazas en las escuelas y nuestro cometido era conocer los niveles de formación y terminabilidad de los estudios en los distintos niveles formativos disponibles para la población especialmente desde los 15 años en adelante. Veamos la mirada oficial del área comandada por García Zalazar.

Consideraciones Oficiales: Educación y Condiciones de Vida en Mendoza 

La reciente Encuesta de Condiciones de Vida (ECV) nos ofrece una radiografía precisa de la realidad social de Mendoza que, desde el Ministerio de Educación, leemos como una validación de nuestras prioridades de gestión. El dato más interpelador del informe revela que el 85% de los hogares en situación de indigencia coinciden con un clima educativo bajo en los adultos; se trata de una evidencia contundente de la fuerte asociación entre trayectorias educativas y condiciones de pobreza. Ante este diagnóstico, el Plan Provincial de Alfabetización deja de ser solo una meta pedagógica para convertirse en una política central de justicia social: asegurar que cada niño aprenda a leer y escribir en tiempo y forma es la herramienta más potente para empezar a romper el círculo de la vulnerabilidad económica. 

Si bien la provincia exhibe niveles de escolarización que rozan la universalidad (98,5% en la franja obligatoria), el informe detecta una leve caída en la asistencia en los últimos años del secundario (95,7%). Para morigerar este impacto, Mendoza ha puesto en marcha el Sistema de Alerta Temprana (SAT), una plataforma que utiliza datos nominales y el seguimiento de trayectorias escolares en tiempo real para identificar a los jóvenes en riesgo de abandono mucho antes de que se desconecten del sistema. Esta herramienta resulta especialmente relevante en hogares que enfrentan situaciones de hacinamiento o falta de conectividad, donde la escuela se erige como el entorno más estable y seguro. 

Para que estas políticas de protección de trayectorias sean efectivas, hemos decidido invertir en el capital humano que las lidera. Por un lado, mediante el Adicional Arraigo y el Ítem Aula, garantizamos la presencia docente y su radicación en cada territorio, consolidando niveles de alfabetismo del 97,4% y reduciendo brechas entre contextos. Por otro lado, hemos jerarquizado la función directiva con escalas salariales competitivas, entendiendo que el director es, en muchos casos, el principal gestor institucional y social que sostiene la retención escolar en las comunidades más complejas. 

Finalmente, la decisión de priorizar la enseñanza de la Matemática y las áreas críticas responde a un objetivo central de movilidad social ascendente. Los datos muestran que, en promedio, un ciudadano con nivel superior completo puede triplicar sus ingresos respecto de quien no finalizó el secundario. Al fortalecer estas competencias, no solo buscamos que los estudiantes permanezcan en la escuela -donde la gestión estatal contiene a casi 8 de cada 10 adolescentes-, sino que egresen con herramientas reales para transformar su trayectoria vital.

En Mendoza, la política educativa no acompaña a la política social: la define. Cada punto de inversión en aprendizaje y en profesionalización docente es, en términos concretos, una política de autonomía y movilidad para miles de familias mendocinas.

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