La impericia de los que "no la vieron"; la caradurez de los que robaron escenario
Confluyeron broncas y malos entendidos, pero el mensaje fue fuerte y contundente. Invita a replantear la educaci髇, que ya ven韆 mal desde antes de Milei.
La marcha de la bronca universitaria fue un mensaje fuerte, pero nutrido de muchos micromensajes particulares de quienes tuvieron diferentes motivos para movilizarse y lo catalizaron con la protesta por el recorte al presupuesto universitario.
Mucha gente que vot por Javier Milei estuvo all y tambi閚, todos los que quisieron que ganara otro candidato a la presidencia. De hecho, Sergio Massa se exhibi con su hijo que jam醩 pis un establecimiento educativo estatal y 閘 mismo -como muchos de los suyos, en Mendoza y el pa韘- se mostraron distra韉os de sus propias embestidas contra el sistema educativo y el fracaso evidente en los resultados de la escuela primaria y secundaria.
La marcha fue producto de que el gobierno "no la vio". Basure a los rectores de las universidades con un funcionario que ayer no dio la cara, como es Alejandro Ciro 羖varez, el secretario de Pol韙ica Universitaria que no es otro que el hijo del legendario Gallego 羖varez que fund la agrupaci髇 peronista "Guardia de Hierro" y producto de tal generaci髇 de ideas, inclinado ahora en forma oportuna al mile韘mo carente de equipos de gobierno y despelotado a la hora de resolver problemas, muy embrollados en cosas ideol骻icas.
En el escenario, se vivi un acto de los que perdieron la elecci髇, aunque las calles fueron para una corriente transversal de gente que se tom a pecho el alarde fundamentalista de muchos militantes de Milei que desprecian lo estatal, incluyendo a la educaci髇, y que tuvieron su respuesta en cuerpos movilizados y no en algoritmos invisibles.
No ten韆 nada que ver que una madre de Plaza de Mayo recordara que "perdimos la elecci髇". Tampoco un pedido de juicio pol韙ico al Presidente que plante Adolfo P閞ez Esquivel, por citar dos ejemplos de c髆o se aprovecharon e intentaron apropiar de la gran marcha.
En el medio, la gente que simplemente defendi a la Universidad libre y laica que platearon los que s fueron verdaderos pr骳eres liberales y que defendieron los que s fueron verdaderos int閞pretes de las ideas del progreso. En los extremos, los exagerados int閞pretes deformistas de los que crearon y sostuvieron el sistema educativo.
Queda como dato cierto que no hubo movilizaci髇 por el abandono de las aulas que tienen los chicos en la Primaria, ni por la incomprensi髇 de lo que leen que acredita la mitad de los que egresan de la Secundaria. Tampoco, un compromiso porque un estudiante universitario respete el esfuerzo del Estado y se grad鷈 en tiempo y forma y no tras m醩 de una d閏ada de uso del sistema, demasiadas veces en vano porque no logran acreditar el t韙ulo o no se aferran a los conocimientos.
Est mal la educaci髇 desde antes de que llegara Milei al poder. Y ahora, est mal que toda acci髇 de gobierno resulte de una porf韆 ideologizada al extremo, a tal punto de enceguecerse y embestir. El Gobierno, como le gusta decir sobre los dem醩, "no la vio". Y los que perdieron la elecci髇 tampoco se dieron por notificados de que no se los quiere en el poder.