Maslatón, ¿político o meme?; Milei, ¿libertario o neofascista?

Dos son los nombres que ganan espacio en el sigiloso mundo de los nuevos electores para este año: Carlos Maslatón y Javier Milei. Se desconoce la fuerza de sus influencias en el voto, pero son protagonistas, sin dudas.

Esta nota comienza dos dudas en torno a dos nombres que se iniciaron juntos en la difusión de las ideas económicas liberales y en el anarcoliberalismo político, si es que caben esas clasificaciones. Surgen del diálogo con los más jóvenes de la familia, que los siguen y advierten las diferencias entre Carlos Maslatón y Javier Milei, los aludidos en las preguntas que integran el título.

Maslatón se ha vuelto la persona que tiene la respuesta a todos los temas de la vida cotidiana: por qué no conducir un auto ni comer en casa, la razón para odiar a los pingüinos o para tomar vino del pico y o en copa o vasos. Pero eso es ahora. Hace un año atrás, su rol estaba más vinculado a las recomendaciones en materia del manejo financiero doméstico: si dólares o criptomonedas. De allí que en algún momento, en un diálogo que mantuvo con Memo en el Hyatt, de visita a Mendoza, se lo tildara como "el rey del Bitcoin".

Pasa por todos los programas de impacto en los más pibes y los satisface. Políticamente se peleó con Milei por diferencias en el manejo de la fuerza partidaria con la hermana del economista, Karina, que es quien decide todo y relegó a un plano inferior a Maslatón, que ostentaba de manager del candidato presidencial.

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Maslatón acaba de decir que votaría con asco por su antiguo socio, aunque no para de elogiar lo que percibe como un cambio de rumbo en el gobierno desde la asunción como ministro de Economía de Sergio Massa. Éste, asegura, "no es mi amigo; no he ido a su casa ni voy a sus cumpleaños". Pero reconoce una cercanía. Tampoco se considera su asesor o una influencia en torno al peronista que busca mostrarse como alternativa al fracaso de su propio gobierno junto a Alberto Fernández y Cristina Kirchner.

Pero ¿quién es Maslatón? ¿Es un dirigente político o un meme? La respuesta está en quien lo siga y no tiene por qué resultar despectiva ante una oferta política en Argentina tan pobre que lo deja a la vista. El resto, es incapaz de encandilar al electorado con su luz, de tal modo de invisibilizar al popular personaje que nunca se sabe si habla en chiste o en serio, pero que termina despertando ternura en amplias capas de la juventud.

¿Y Milei? Sus seguidores se niegan a aceptar que sus vínculos directos con Santiago Abascal, del Vox español o de la jefa del gobierno italiano Giorgia Meloni lo conviertan directamente en un neofascista.

Tiene el mérito de haber corrido a toda la sociedad hacia la derecha y la aceptación de alternativas dentro del mercado y el capitalismo, y no condenarse a que la izquierda que busca la ya fracasadísima "dictadura del proletariado" sea la única opción cuando no encajan los candidatos o gobernantes de los partidos tradicionales.

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Pero sus métodos son los del neofascismo: defensor de valores místicos y supersticiosos religiosos por un lado, a la vez es brutalmente realista cuando habla de economía, su fuerte. Aunque ataca al Estado, es empujado a la política desde las sombras por empresarios que se hicieron multimillonarios como contratistas del Estado, precisamente, lo que lo envuelve en incógnitas en torno al real precio de su prédica "anticasta".

Pero ¿por qué hablar de Maslatón y Milei? Porque de ellos hablan los nuevos votantes, en cuyas manos está el fiel de la balanza que inclinará el resultado este año, para que pocos 20 días antes de que empiece 2024 asuma un nuevo presidente, la devaluada pero única esperanza que queda ante el fracaso rotundo de la actual gestión.

Menem, el primer Milei

Por supuesto que hay que atender al devenir de la oposición "lógica" de Juntos por el Cambio y sus transfiguraciones internas, pero si algo influirá en los resultados serán los dichos y hasta los silencios de los dos personajes sobre los que aquí se plantean dudas, con la finalidad de iniciar una discusión más cercana a lo que plantea el sigiloso nuevo electorado, ese que no detecta en su radar a la política tal como la conocíamos hasta hoy.


Bonus track: Maslatón y Milei en videos icónicos

Videl de Maslatón en "Paren la mano" con Luquitas Rodríguez

El diálogo de Maslatón con Domingo Cavallo

El video de Javier Milei en el Festival Viva 22 de España

El diálogo de Maslatón con la periodista Ángeles Acosta de Memo



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