Minería: la mirada corta de los que celebran que Mendoza esté en el fondo de la tabla

Más allá del lugar que ocupar la provincia en lo que se refiere a minería propiamente tal, el estudio muestra debilidades en cuestiones que son necesarias para cualquier inversión importante.

Esta semana se conoció el ranking de la minería mundial, una verdadera guía para las inversiones de esa industria en el mundo y una vez más Mendoza está en los 10 últimos lugares del sondeo del que participan ejecutivos de empresas mineras de todo el planeta.

El informe Fraser hace un análisis para una industria en particular para una industria, pero si comenzamos a mirar las decenas de gráficos del estudio, en ninguno Mendoza ocupa un lugar destacado, lo que significa que tiene muchas cuestiones pendientes en otros temas que no tienen que ver específicamente con la actividad minera.

El ranking del Fraser Institute considera muchos temas que son transversales a cualquier industria, pero aún así Mendoza está mal puntuada, lo que demuestra para afuera es una provincia antiminera, pero la que además no entrega una buena imagen en otros temas igualmente importantes.

Por ejemplo, entre los aspectos centrales del estudio se encuentran preguntas sobre duplicación e inconsistencias regulatorias; sistema legal; régimen tributario; infraestructura; acuerdos socioeconómicos y condiciones de desarrollo comunitario; barreras comerciales; estabilidad política; regulaciones laborales; nivel de seguridad y disponibilidad de mano de obra y calificación. Si tomamos, por ejemplo, el último punto. Mendoza ocupa el lugar 80 de 84 jurisdicciones de todo el mundo. En seguridad ocupa el lugar 60 de 84 y en estabilidad política el puesto 71 de 84.

O sea, si dejáramos de lado lo que dice específicamente a la minería y tomáramos lo que se pregunta un inversor de cualquier industria, Mendoza aún estaría en los lugares más bajos del ranking. Eso significa -caso que suele suceder- que si a una empresa con matriz minera, pero que tiene una amplia cartera de proyectos e inversiones en otras industrias, le nombran Mendoza y no conoce, puede recurrir a la información que tiene en su matriz sobre la provincia y se encontrará con este tipo de ranking.

El 1%, otro factor que pesó en la caída de Potasio Río Colorado

Ese punto, por ejemplo, es el que no entienden las personas que se alegran cuando aparece este ranking con un resultado tan malo, porque no ven los otros mensajes que se están dejando y que, claramente, son los que hacen que la provincia no reciba inversiones reales y se creen puestos de trabajo privados y de calidad.

Que no se quiera minería es una cosa, pero que los que se oponen se queden en el molde mirando lo que sucede sin ofrecer alternativas demuestra que faltan las ideas y se fomenta la campaña del miedo sin darse cuenta los alcances que llegan a tener. Especialmente los que tienen un cargo político.

Cuánto pesó el "factor Carmona" en la caída de Potasio Río Colorado

Los resultados son los de una provincia que no está preparada para recibir grandes inversiones, tal como sucedió con Potasio Río Colorado, un proyecto que fue manoseado desde la política nacional y también desde la mendocina, hasta llegar a un nivel que -incluso- un gigante de la minería mundial como Vale, no pudo sostener. 

En el momento clave de ese proyecto, por ejemplo, Mendoza no tuvo un accionar político y jurídico para asegurar una inversión tan importante en el tiempo que estaba disponible. Se dilató el proyecto hasta que en un momento el precio del commodity a nivel mundial lo hizo imposible de realizar. Tal como señalé en una nota del año 2020 en base a testimonios de los ejecutivos que más conocían el proyecto, se confirmó -ya con el diario del lunes- que si no hubieran tenido tantos problemas con la política, el proyecto se hubiera puesto en marcha antes de que el precio del potasio cayera. Los expertos confirmaron que aún cuando el precio bajara, con el proyecto en marcha y con una empresa como Vale detrás, tenía un amplio margen de acción para enfrentar el nuevo escenario sin detener la producción.

Esos puntos débiles, los mismos que hicieron caer un proyecto que aún se sueña con recuperar, son los que hoy se mantienen pendientes en Mendoza y el informe los confirma. Lo peor es que esas debilidades claramente no sólo tienen que ver directamente con la minería, sino con la gestión para atraer y cuidar inversiones importantes.

Los números de Mendoza y la Argentina

Un análisis de los números de las provincias argentinas difundido por el sector minero, muestra que dentro de las jurisdicciones argentinas con potencial para la industria Mendoza está siempre al fondo midiendo desde el informe 2021 al del 2015. Los años anteriores también lo estuvo, especialmente desde que se aprobó la Ley 7.722.

Otro análisis indica que entre 2020 y 2021, siete provincias argentinas mostraron un descenso en la puntuación de atractivos de inversiones, siendo Mendoza la que tiene la mayor caída. Por el otro lado, La Rioja y San Juan tuvieron ascensos, teniendo la vecina provincia el primer puesto en el país y en Latinoamérica.

Mendoza registró una caída del 27 % en el Índice de Atractivo de Inversión, la mayor dentro de las provincias evaluadas en nuestro país. Además, el análisis indica que si bien el índice de potencial mineral se había mantenido invariable en los últimos años, en esta edición experimentó una importante baja del 20 %.


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