Poder y teledemocracia

Un nuevo aporte de la serie "Poder" para Memo, de Elia Ana Bianchi de Zizzias. "Vivimos en una época bisagra, en la cual las viejas estructuras , los obsoletos paradigmas del sistema político, económico y educativo no sirven para dar respuestas a los desafío contemporáneos".

Elia Bianchi de Zizzias

Habitamos en un mundo globalizado en el cual la revolución de la información: informática, telemática, robótica y los medios de comunicación de masas, con una evolución rápidamente cambiante, conduce a los ciudadanos a la perplejidad, la sorpresa, el miedo y al permanente desasociego frente a lo desconocido que , sin embargo, no deben ignorar, sino quieren quedar excluidos en estos escenarios tan demandantes.

La actual pandemia modifica nuestra forma de razonar, nos coloca en situaciones inesperadas y altamente conflictivas. Estamos inmersos en tres formas de pandemias: salud, emocional y económica. Las tres dimensiones de estos fenómenos, íntimamente relacionados entre si, deben agudizar el poder creativo individual y colectivo,para buscar nuevas soluciones para nuevos desafíos.

"Los rasgos de la teledemocracia, al margen de las burocracias partidarias, descansan en las manos de las agencias 'demostópicas' (Esto es , verificadoras de la opinión pública) que se encargan de la publicidad de candidatos ( o gobernantes), los resultados de este fenómeno de espectacularización creciente de la política, dominada por las capacidades de los candidatos en detrimento de toda presentación o discusión racional de los problemas que requieren una decisión política o de las soluciones que se dispongan para los mismos. Este procedimiento , sin precedentes, conduce a la legitimación televisiva del sistema político y de sus líderes" (Zolo.1.994). Así es como se desplazan los discursos racionales por relatos ficcionales, así es como se esconde la realidad con la falsedad intencional del comunicador.

Vivimos en una época bisagra, en la cual las viejas estructuras , los obsoletos paradigmas del sistema político, económico y educativo no sirven para dar respuestas a los desafío contemporáneos. Existe una nueva forma de cultura urbana que circula por las redes digitales. En la "sociedad red", los ciudadanos son entendidos como actores sociales participando e interactuando en redes virtuales. Los jóvenes suelen pensarse como el grupo social que, con mayor intensidad, se construye a partir de un contexto de innovación tecnológica en una cultura participativa.

En este marco, se presentan varios dilemas para pensar y no son fáciles las respuestas: .1. La ética y la política digital. 2. La brecha comunicacional entre generaciones. 3. La pérdida paulatina del encuentro personal, ya sea individual o social, tan importante en el sentido emocional de la relación.4. Las patologías que se desarrollan en las personas que trabajan con computadoras varias horas en empresas o bien en educación. 5. La construcción del "procomún" y la necesidad de redefinir los términos y sentido de "Inclusión " y "Exclusión".6. Privacidad. 7.Propiedad intelectual. 8. Ciudadanos o súbditos.

Pensemos, ahora.en las noticias del día sobre las formas de comunicación en los medios y en las redes : Los ciudadanos y los muertos son números en frías estadísticas mundiales; la economía, en el relato de economistas y políticos se mueve en un mundo simbólico de millones o billones de monedas, deudas, emición de dinero, dólar, default, etc. Datos incomprensibles para el ciudadano común y menos para el que siente el peligro de perder el sustento diario.

La cuarentena debe continuar, según los expertos, pero también continuarán el hambre, la violencia, el miedo , la soledad. la incertidumbre y la sospecha.

Otros inaceptables temas que no alcanzan el debido concenso a pesar de su evidencia, son los siguientes :Llos tres poderes: Ejecutivo, legislativo y judicial deben funcionar normalmente aún en la emergencia, también es necesario que los sistemas de control funcionen. No es momento de debatir si el H. Congreso debe hacerlo en forma presencial o en red. Si los funcionarios deben, en la contingencia donar o no, parte de sus abultados salarios.La ciudadanía necesita ejemplaridad y acción.

Por otra parte, es obvio que no podemos funcionar con viejos esquemas educativos, pero también, que los cambios necesitan para su aplicación tiempo, preparación y sensatez para las familias, profesores y maestros y ,especialmente, para niños y adolescentes. No todos están en igualdad de condiciones para soportar el aislamiento, utilizar las redes, y tener espacios físicos para facilitar los aprendizajes.

Por último, es posible que las redes tengan un potencial democratizador , en tanto facilitan la participación , la creación de contenidos, el acceso a información, pero la utilización de tecnología en red, en manos de empresas privadas pueden capitalizar información y conocimiento social, si se apropian de datos de los usuarios, producciones y/o relaciones privadas y/o públicas.

Bianchi Zizzias, E. (2.019) Democracia. ¿Realidad o ficción? Ed. Librea. Mendoza. V.p.49.

Zolo,D. (1.994) Democracia y complejidad. Un enfoque realista. Ed. Nueva Visión, SAIC. Buenos Aires.p. 204.

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