¿Por qué el modelo chileno no se puede aplicar en la Argentina?

En medio de la campaña y las soluciones propuestas para los problemas económicos que tiene el país, surge nuevamente la frase que dice que buscarán aplicar "el modelo chileno".

Después de las PASO y del ajuste de algunas ideas de los candidatos a la presidencia, escuché en un programa de televisión la idea de aplicar un modelo económico a la chilena como una alternativa posible para controlar la inflación, enmendar el rumbo como una manera de oponerse al modelo que ofrece Javier Milei.

Más allá de la idea de Milei, quienes apuntan a un modelo a la chilena, me parece que se refieren al tema muy por encima y apuntando claramente sólo a los resultados, pero obviando no mencionan todo lo que implicó para Chile aplicarlo.

Desde mi punto de vista hay dos razones fundamentales por las que no se puede aplicar en la Argentina. La primera es que el modelo es muy duro y sólo se pudo aplicar bajo una dictadura. La segunda, es que en Chile había un plan económico muy detallado que se plasmó en un documento denominado "el ladrillo", una cuestión que está absolutamente ausente en la campaña electoral actual en la Argentina.

Imágenes documental "Chicago Boys, ellos crearon el país en que vives".

Sobre este último punto, el programa que contenía las hojas de "el ladrillo", era tan duro y fuerte que las mismas personas que lo hicieron y comenzaron a aplicar cuando se inició la dictadura en 1973, tres años antes ya habían diseñado un plan que fue descartado por un candidato de derecha.

En 1970, los denominados Chicago Boys le ofrecieron a Jorge Alessandri (candidato de derecha que competía con Salvador Allende), un plan económico preparado por jóvenes economistas de la Universidad de Chicago. Apenas lo vio, Alessandri casi los sacó a las patadas de su oficina y pidió no verlos nunca más. La razón, consideraba inaplicable el modelo propuesto.

Tres años más tarde, y antes del golpe del 11 de septiembre de 1973, este mismo grupo de economistas fue invitado a hacer casi un ejercicio académico por una persona cercana. Lo que no sabían, según aseguran, era que en realidad estaban diseñando un plan económico que serviría como guía para la Junta Militar encabezada por Augusto Pinochet.

En ese momento Chile se transformó en un experimento que pudo ser llevado adelante por el control total que supone una dictadura. Sin embargo, aún dentro de ese contexto, y según cuentan los mismos protagonistas, incluso tuvo que ser defendido frente al mismo Pinochet, quien -como muchos militares de la época- tenía una visión estatista, todo lo contrario a lo que ofrecía en plan detallado en "el ladrillo".

El programa consideró apertura del mercado interno, aranceles bajos, fin de los controles de precios y de los subsidios, entre otros puntos. Menos control del Estado y más sector privado.

El camino fue duro, porque aún con el impulso al sector privado hubo que sostener a muchas personas en períodos complejos, para los cuales se crearon planes como el Programa de Ocupación para Jefes de Hogar (POJH). Aún recuerdo cuando en los 80 de niño veía en las plaza gente con una pala, pero que poco y nada hacían. Al preguntarle a mi padre me decía, son los del POJH, algo así como relegados del sistema. Con el tiempo esos planes desaparecieron, llegó la democracia y comenzó a verse el efecto mayor del plan chileno, el plan que con la llegada de la democracia siguió adelante.

Por eso, cuando se habla de aplicar el modelo chileno, creo que se toma muy a la ligera y no se le explica a la gente lo que realmente costó aplicarlo y cambiar la situación. Lo que me queda claro es que siempre hay que dudar de quienes ofrecen mejorar la situación de un país como la Argentina diciendo que no vamos a sufrir, porque al punto que hemos llegado no hay forma simple de encontrar soluciones. Existen las soluciones, pero ninguna va a ser fácil y vamos a vivir tiempos complejos, pero si se toman las medidas adecuadas, llegaremos a buen puerto.

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