"Con los chicos, no": El secuestro del hijo del fiscal Taiano

"El apriete" a personas a las que se pretende callar o bien, modificar sus acciones u opiniones no es nuevo y, no por ello, debe tolerarse. Como contexto a la amenaza de Aníbal Fernández contra el dibujante Nik, Gustavo Capone deja aquí una historia un poco olvidada.

Hechos de conocimiento público nos sitúan nuevamente ante la posibilidad de repasar nuestra historia. La intimidación y el intento de condicionar a través del miedo en "código mafioso", no es nuevo en el mundo ni en nuestro país, y es una práctica tan vieja como Matusalén. Lamentablemente la amenaza, velada o descarada, es tristemente efectiva y pretende seguir vigente.

La literatura, cine, teatro, obras pictóricas se han nutrido de miles de historias reales para plasmar y reflejar en distintas creaciones las consecuencias paralizantes de los ataques de pánico que producen esas concretas amenazas. Pero siempre la realidad sigue superando la ficción. Sobrepasando lo imaginable. Ayer y hoy. Más atroz aún, cuando en la escena macabra "se meten con los pibes".

El hecho del pasado que repasaremos sucedió el lunes 28 de marzo de 2005 a las 8.45. Esta registrado en el marco de la causa de "Privación ilegítima de la libertad Nº 4252 / 05", tramitada en el Juzgado 11, Secretaría 22. La víctima, el hijo del Fiscal Federal Eduardo Taiano.

"No llegó"

El fiscal federal Taiano encabezaba la Fiscalía Nº 3 de los tribunales federales de Comodoro Py y debía tomar una decisión sobre el supuesto enriquecimiento ilícito del entonces presidente Néstor Kirchner. Hasta ese momento el juez que llevaba el expediente, Julián Ercolini, había decidido sobreseer al mandatario sin siquiera realizar una pericia contable de sus declaraciones juradas. El lunes 28 de marzo (2005) era el último día para apelar o avalar esa decisión. Estaba en juego, nada más y nada menos, que cerrar o proseguir la causa del expediente que señalaba al presidente de haber acrecentado su patrimonio en forma irregular durante 1995 y 2004 siendo gobernador de Santa Cruz y presidente de la nación.

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Mientras tanto, esa mañana, la rutina familiar de los Taiano se había cumplido regularmente. Los padres al trabajo; los chicos a estudiar. El fiscal Taiano a su oficina en los tribunales de Retiro y uno de sus hijos (Federico) a una clase particular de matemática.

"No llegó". Escueto tétrico mensaje de una voz anónima que anunciaba que el chico no llegaría a su clase. Alarma ante el llamado del secuestrador. Pánico. ¿Un hecho aislado de inseguridad reinante? "¿Un secuestro al voleo?" ¿Intimidación para sostener el dictamen de sobreseimiento?

La policía y voceros judiciales se apresuraron a decir que había sido un episodio común de inseguridad diaria. La logística desplegada (conocimiento de números telefónicos, horarios del movimiento interno familiar y lugares de residencia de parientes cercanos) demostrarían otra cosa.

"El hijo del fiscal"

Imaginemos esa sana discusión doméstica que se repite en miles de hogares. "Si te cuesta matemática, vas a una profe particular para que te ayude"; habrá dicho la mamá. No queda otra.

Lo cierto es que, en la esquina de Santa Fe y Pueyrredón, pleno corazón porteño cuando Federico se dirigía en pos de esa ayuda escolar, un vehículo paró a la par de él, uno de los secuestradores se bajó y tomándolo de la cintura lo metió en el auto. Eran tres los raptores. Lo obligaron a agachar la cabeza y empezaron un breve interrogatorio mientras revisaban su mochila.

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Eso pasó hace 16 años. No le robaron nada. No le pidieron plata, ni lo maltrataron. No buscaban nada material. En su mochila no llevaba ni tablet, ni auriculares, ni computadora. Parece un siglo. El uso habitual de celular por ese tiempo para los chicos era prácticamente impensado.

Lo "pasearon" casi tres horas. "Sos el hijo del fiscal", le dijeron. Al cabo del nefasto recorrido lo dejaron en Barracas, muy cerca de la casa de la abuela.

Mientras tanto, presa del terror, la familia puso la denuncia en tribunales ante el juez Jorge Di Lello. Se movilizaron los amigos; se activaron algunas alarmas policiales y en paralelo, Taiano decidió no apelar la decisión de Ercolini, y así se cerró lo que sería la primera causa por enriquecimiento ilícito de Kirchner.

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A los minutos el muchacho les llamaba a sus padres desde el teléfono fijo de la casa de la abuela avisándoles que estaba libre.

"Acordate lo que le hicieron a Taiano"

El dicho, "acordate lo que le hicieron a Taiano", se popularizó no solo en la jerga judicial y política. Es común escuchar en tono de sarcástica broma, la chanza entre amigos recurriendo a la amedrentación invocando esa figura.

De una investigación sobre el secuestro del hijo de Taiano, varios años después, rescatamos lo siguiente: "El fiscal Taiano nunca supo quién secuestró a su hijo, si fue ‘un secuestro al voleo' o un mensaje del Gobierno. La fecha del secuestro y las amenazas subsiguientes le crearon más dudas. También lo relaciona con su accionar en la causa ESMA. En su entorno, aseguraron que siempre sospechó que tanto el secuestro como las amenazas posteriores provienen de los Servicios de Inteligencia del Estado. No solo sobre su caso, sino también sobre otros miembros del Poder Judicial que también fueron amenazados". ("Perfil" - 14 de mayo de 2013).

Casos en Argentina como el citado existieron lamentablemente siempre. Más acá en el tiempo, el fiscal Guillermo Marijuán denunció en su momento, cuando llevaba una causa contra Lázaro Báez en 2013 los recurrentes llamados telefónicos recibidos: "vamos a matar a tus hijas".

No tan al margen: miedo y/o algo más

Lo cierto es que la Justicia siempre evitó investigar el patrimonio de los Kirchner. La historia volverá a repetirse dos veces más, e involucrará a otros muy discutidos y polémicos jueces federales plagados de pedidos de juicio políticos por causas que oscilan entre el mal desempeño y el enriquecimiento ilegal: Rodolfo Canicoba Corral y el recientemente fallecido Norberto Oyarbide.

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El segundo expediente a cargo de Canicoba Corral, tampoco fue apelado por Taiano. Debía revisar el crecimiento patrimonial entre 2004 y 2007. Fue cerrado por considerar que no había delito. Otro elemento podríamos agregar en este punto: "(...) es difícil distinguir si fue convicción propia de Taiano (no apelar) o qué papel pudo cumplir en todo este asunto el Procurador General de la Nación, Esteban Righi, que es el Jefe de todos los fiscales federales del país. Righi es de la íntima amistad del matrimonio presidencial y su hijo mantiene el Estudio abierto. Allí atienden a algunos de los "gordos", del mundo sindical". Ricardo Monner Sans para "La Política Online" (28/12/2008).

El tercer expediente a cargo de Oyarbide se cerró de manera exprés en 2009, sobreseyendo definitivamente al matrimonio presidencial y su incremento del 572 % entre 2003 - 2008. En ese caso el fiscal que no apeló fue Guillermo Noailles.

"Me apretaron del cogote para sacar las causas de los Kirchner"; sostuvo Oyarbide en un momento lleno de pánico. Posteriormente, el excéntrico y contradictorio juez se retractaría diciendo que nunca dijo "lo que dijo". Increíble. Al igual que en el caso de Canicoba Corral, seguramente en Oyarbide hubo miedo, poco valor ético y profesional para defender su investidura de juez y definitivamente, algo más: "supuesta" corrupción.

La muerte de Nisman

Muchas son las causas "picantes" que tocaron la puerta del juzgado de Taiano (ESMA, Plan Qunitas implicando a Aníbal Fernández, Gollán, entre otros, "dólar futuro", Vacunatorio Vip, el enriquecimiento de Kirchner), pero hay una que es sensible, y que el mismo Taiano denunció haber recibido amenaza cuando estaba investigando el cruce de llamadas entre César Milani (Jefe del Estado Mayor del Ejército), Viviana Fein (Fiscal) y Sergio Berni (Secretario de Seguridad de la Nación) ante la muerte de Nisman. "Déjate de joder con ese ruso hijo de mil putas. Te vamos a hacer mierda a vos y a tu hijo Federico. Tienen los días contados". La denuncia fue presentada ante la Comisaria Nº 17 de CABA.

Taiano había denunciado a los nombrado y pedido además que se anexe a la causa el concepto de "zona liberada" (iniciado por la diputada nacional en ese entonces Elisa Carrió).

"El apriete" y la Justicia

Para concluir con el tema del secuestro del hijo de Taiano podemos sostener dos cosas: 1) El enorme descrédito en que han caído las instituciones del Estado, y claramente la Justicia. Lejos de generalizar (destaco la comprometida labor de muchísimas personas que componen el sistema judicial) cuesta interpretar cuales son las circunstancias que empujan a los jueces (al menos en las causas que toman un sensible estado público) a tomar una determinación. Como en "Cambalache" se mezcló la duda. Y eso es terrible para una república. Sea por miedo, por corrupción o por un "apriete".

2) Cierro con un párrafo de una entrevista a Romualda Servini de Cubría (polémica también, si la hay), con más de 30 años como Jueza Federal cuando sostenía en 2016 (gobierno de Macri), durante una entrevista en la que repasó las causas más importantes de su carrera como magistrada, y en especial durante el kirchnerismo: "Tengo 42 años en la Justicia y jamás se vivió un clima así; como que hasta secuestren al hijo de un fiscal. (...) Pienso que (Taiano) no habría emitido algunas resoluciones si no hubiera estado apretado" (OPI Santa Cruz. 27/9/2016). Reitero; lo decía en 2016 cuando gobernaba Macri. Es jueza federal formada en la "facultad de Comodoro Py". No sabemos qué diría actualmente.

Lo cierto es que "el apriete" sigue vigente, pero por favor: con los chicos NO. Con ninguno. Ni con Isidorito, ni con Mafalda, ni con Oakis, ni con Raimundo, ni con Mendieta, NIK con Gaturro.


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