Con aval de los Milei, Adorni suma poder y deberá autorizar los gastos del Estado
El jefe de Gabinete deberá firmar las erogaciones presupuestarias, incluidos los Aportes del Tesoro Nacional. En la Casa Rosada aseguran que la medida busca reforzar el control político de las decisiones y cuenta con el respaldo de Javier y Karina Milei.
El Gobierno decidió ampliar las funciones del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien a partir de ahora tendrá participación directa en la autorización de los gastos del Estado nacional. La medida implica que su firma será necesaria para validar erogaciones presupuestarias, entre ellas los Aportes del Tesoro Nacional (ATN), un instrumento clave en la relación financiera entre la Nación y las provincias.
La decisión se terminó de definir la semana pasada en la Casa Rosada y, según explican fuentes oficiales, apunta a fortalecer los mecanismos de control dentro de la administración. En la práctica, la incorporación de Adorni en estas decisiones supone que el visto bueno final sobre los movimientos de fondos tendrá un respaldo político directo del núcleo de poder del Gobierno.
El jefe de Gabinete es considerado uno de los funcionarios de mayor confianza del presidente Javier Milei y de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. Por eso, dentro del oficialismo interpretan que su participación en la autorización de los gastos representa una validación directa de la conducción política del Ejecutivo.
Hasta ahora, la aprobación de transferencias de recursos -como los ATN- se resolvía principalmente entre el Ministerio de Economía, que conduce Luis Caputo, y el Ministerio del Interior, a cargo de Diego Santilli. En ese esquema, Interior gestionaba el vínculo con las provincias y Economía evaluaba los aspectos presupuestarios.
Desde el Gobierno, sin embargo, descartaron que la nueva disposición implique un recorte de facultades para esos ministerios o refleje tensiones internas. En cambio, explicaron que se trata de una instancia adicional de revisión política de las decisiones vinculadas con el uso de fondos públicos.
"La idea es generar un mayor control. Es un reaseguro para que todo esté alineado con la estrategia del Gobierno", señalaron fuentes del oficialismo.
En la práctica, el mecanismo funcionará como una instancia de validación final. Si bien las áreas técnicas seguirán evaluando cada transferencia o erogación, la decisión definitiva deberá contar con la firma de Adorni.
Un rol central en la mesa política
Dentro del Gobierno, el jefe de Gabinete se consolidó en los últimos meses como una de las figuras con mayor peso en la conducción política. Desde su llegada al cargo -tras haber sido portavoz presidencial- asumió además la coordinación de la mesa política del oficialismo, el espacio donde se definen las estrategias parlamentarias y la relación con los distintos actores del sistema político.
En ese contexto, su intervención en la autorización de gastos también es interpretada como una forma de alinear las decisiones administrativas con la estrategia política del Ejecutivo.
En la Casa Rosada señalan que la medida responde a la intención de centralizar la validación de decisiones sensibles y garantizar que las transferencias de recursos se mantengan dentro de los lineamientos definidos por el Gobierno.
La relación con las provincias
El nuevo esquema también se vincula con la estrategia del oficialismo para ordenar el vínculo con los gobernadores, un aspecto clave en el manejo de recursos nacionales.
Desde la designación de Adorni como jefe de Gabinete, el Gobierno buscó redefinir el canal de diálogo con las provincias. Tanto él como el ministro del Interior, Diego Santilli, mantuvieron encuentros con mandatarios provinciales con el objetivo de reconstruir puentes políticos y sumar apoyos para la agenda legislativa.
En ese contexto, una de las herramientas más relevantes son los ATN, un fondo previsto en la Ley de Coparticipación Federal que se financia con el 1% de los impuestos coparticipables.
Estos recursos están destinados a asistir a las provincias en situaciones de emergencia o desequilibrios financieros. Sin embargo, a diferencia de otros fondos federales, su distribución no es automática: el Poder Ejecutivo decide cuándo y a qué jurisdicciones asignarlos.
Esa característica convirtió históricamente a los ATN en un instrumento de negociación política entre la Nación y los gobernadores, ya que su otorgamiento depende de decisiones discrecionales del gobierno de turno.
Con la incorporación de Adorni en el circuito de autorizaciones, la Casa Rosada busca ahora reforzar el control político sobre esas transferencias y consolidar una línea directa de supervisión desde el corazón del poder libertario.