Trabajadores se rebelan contra la conducción de ATE y UPCN

Los sindicatos, en lugar de luchar por una mejora salarial, colaron una disposición para descontarles a sus trabajadores un "aporte solidario" que va a llenar las arcas sindicales.

Los trabajadores del CONICET se manifestaron en una carta pública en contra de la decisión tomada por los referentes sindicales de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) y de la Unión Personal Civil de la Nación (UPCN) de impulsar en la reunión paritaria un descuento compulsivo denominado "aporte solidario", al que consideraron "legal pero ilegítimo".

Se trata de una cifra que representa el 0,5% de los sueldos brutos, que se destinará a un fondo que será repartido entre los sindicatos mencionados.

Cabe destacar que está pendiente de tratamiento en el Congreso un proyecto de dos exdiputados nacionales mendocinos, Claudia Najul y Federico Zamarbide, que buscaron regular los "aportes solidarios" en beneficio de las entidades sindicales.

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En él se trae a colación el fallo Freytes (2012), mediante el cual la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo estableció la siguiente serie de requisitos de aplicación que resultan de gran utilidad para la presente propuesta:

1) que el aporte tenga un objeto determinado y que no vaya a recursos de manera indefinida;

2) que tenga un monto razonable;

3) que no iguale al importe de la cuota de afiliación;

4) que tenga una limitación en el tiempo;

5) que no sea de carácter permanente o de tracto sucesivo o continuado.

"De esta manera -señaló el proyecto- estableció la no obligación de pago de una contribución similar a la cuota de afiliación, advirtiendo la existencia bajo el ropaje de otro nomen iuris, de una afiliación forzada o compulsiva, en franca violación con las disposiciones del art. 4 inc. b) de la ley 23.551 en cuanto determina el derecho de todo trabajador a afiliarse o no a determinada asociación sindical, puesto que con dicho aporte no solo retribuye la gestión llevada a cabo por el sindicato, sino que también contribuye, en igual medida que el afiliado, al sostén económico de una representación colectiva, que en el caso, no resulta de su agrado".

La carta pública difundida por los trabajadores del CONICET:

Los abajo firmantes, trabajadores y trabajadoras de CONICET y de distintas dependencias estatales, nos dirigimos a las conducciones de los dos gremios que nos representan frente al Estado Nacional, ATE y UPCN, para manifestar nuestro total y más absoluto descontento e indignación frente al descuento compulsivo denominado "aporte solidario" acordado por los delegados paritarios en la última ronda de negociación con el Estado, que afecta a quienes allí se desempeñan y no tienen afiliación sindical.

Dicho aporte, que alcanza al 0,5% de los sueldos brutos, se destinará a un fondo que será repartido entre los sindicatos mencionados. Resulta insólito que en lugar de negociar mejoras salariales para un sector que se encuentra entre los peores pagos, los sindicatos acuerden descuentos compulsivos en su propio beneficio y que el Estado los avale. Este mes, además, se descontó doble porque se hizo el retroactivo a enero. Este descuento, que se mantendrá al menos hasta mayo de 2022 (y que esperamos no continúe luego de esa fecha), contribuye a deteriorar aún más nuestros ya degradados salarios, que a lo largo de la última década han perdido más de 50% de su poder adquisitivo, gracias a la complicidad de los gremios estatales "beneficiarios" del que, con sarcasmo desvergonzado, llaman Aporte Solidario.

Resulta al menos llamativo que dicho aporte sea concedido a los gremios luego de que en 2020 la paritaria nos redujera drásticamente el salario sin que en la de 2021 se recuperara lo perdido el año anterior. Mucho menos se recuperó lo perdido a lo largo de la última década. Frente a esta caída salarial resultó indignante la inacción de los gremios. En este contexto, el "aporte solidario" parece ser una devolución de favores a las conducciones sindicales que avalaron la política salarial del gobierno, que deterioró fuertemente nuestros ingresos como trabajadores/as. Con ello, los sindicatos se liberan de la preocupación por el repudio que su accionar pueda generar en las bases y que se expresa mayormente en la desafiliación, dado que van a recibir aportes incluso de los no afiliados.

Las conducciones sindicales deberían llamarse a la reflexión acerca de las causas de la falta de apoyo de aquellas personas a las que dicen representar. En lugar de ello, pretenden compensar la baja afiliación -consecuencia directa de su baja representatividad- y la baja recaudación vía aportes de los afiliados -producto de los bajos salarios que recibimos por su inacción-, con un aporte obligatorio que burla el derecho de cualquier trabajador o trabajadora a decidir voluntariamente destinar parte de su salario a una organización gremial. Con este acuerdo, los sindicatos y el Estado, esquilman los ya menguados ingresos de quienes se desempeñan laboralmente en el Estado, en una acción confiscatoria que contradice el derecho a una organización autónoma del Estado y la independencia para afiliarse, que debe ser libre y democrática.

Por todo lo expuesto, quienes firmamos esta carta, rechazamos el llamado "aporte solidario", exigimos que el Estado -nuestro empleador- devuelva lo que nos descontó y solicitamos a las conducciones sindicales de ATE y UPCN que arbitren a la brevedad los medios para eliminar este nuevo avance sobre nuestros deteriorados salarios.


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