"Las alarmas suenan todo el tiempo": cómo se vive en Israel bajo los misiles de Irán

El periodista Gabriel Ben Tasgal, residente en Israel, relató en Radio Post cómo es la vida cotidiana en medio de los ataques iraníes, explicó el funcionamiento del sistema antimisiles, el uso permanente de refugios y analizó el escenario internacional que rodea al conflicto.

La guerra entre Israel e Irán volvió a alterar la vida cotidiana de millones de personas. Aunque en las últimas horas se registró una leve disminución en la intensidad de los ataques, las sirenas, las alertas en los teléfonos y las corridas hacia los refugios forman parte de la rutina diaria.

Desde Israel, el periodista Gabriel Ben Tasgal describió en el programa "Tenés que saberlo" en Radio Post cómo se vive el conflicto desde adentro y señaló que, pese a la tensión constante, la situación por ahora se mantiene relativamente controlada.

"Durante la jornada de hoy dispararon varios misiles. Uno llegó a un lugar de construcción y mató a dos obreros. Pero en líneas generales ha descendido un poco la cantidad de misiles que disparan desde Irán", relató.

Defensa antimisiles y ataques

En medio de los bombardeos, uno de los temas centrales es el funcionamiento del sistema de defensa aérea israelí. Sin embargo, Ben Tasgal aclaró que muchas veces se simplifica el nombre del sistema que protege al país.

"A ver, siempre se tiene como ejemplo la ‘cortina de hierro' de Israel, pero es permeable", explicó.

Según detalló, existen distintos sistemas según el tipo de amenaza.

"El sistema que derriba misiles desde arriba se llama Flecha. La Cúpula de Hierro sirve para cohetes de corto alcance que disparan desde la Franja de Gaza. Pero no sirve para estos misiles, porque son misiles balísticos", indicó.

Para ese tipo de proyectiles se utiliza el sistema Arrow -conocido en español como Flecha-, diseñado específicamente para interceptar misiles de largo alcance.

"Tienen que bajarlo con un sistema mucho más grande y más desarrollado que es el de Flecha", explicó.

Uno de los problemas actuales, agregó, es que Irán utiliza armamento que multiplica el daño al fragmentarse en el aire.

"Parte de los misiles que disparan son misiles que se desdoblan en unas 80 pequeñas bombas. Es muy complicado derribar las 80 bombas, o sea que hace un daño mayor", detalló.

Además, explicó que el sistema de defensa debe administrar sus interceptores.

"Por seguridad no tiene todos los que tiene de ese modelo", señaló, en referencia a los misiles capaces de neutralizar ese tipo de amenaza.

Aun así, aseguró que el nivel de efectividad sigue siendo muy alto.

"El éxito del sistema Flecha es de 90 o 92%. El daño que provoca es relativamente controlable por ahora. Por el momento funciona", afirmó.

Alarmas, refugios y vida cotidiana

Más allá de la tecnología militar, la guerra se vive en cada casa. Las alertas en los teléfonos móviles suelen anticipar los ataques y permiten que la población tenga unos minutos para buscar refugio.

"Tu teléfono móvil te indica que está por sonar la alarma o que Irán está preparado para dispararte", explicó.

Según relató, el sistema advierte con anticipación y luego se confirma si la amenaza es real.

"Después tenés unos cuantos minutos hasta que arranque la alarma, porque hay que ver si llegan los misiles, si van para tu zona o si los derribaron en el aire", señaló.

Esa dinámica hace que muchas veces las alertas no se traduzcan en ataques directos.

"Muchas veces suena la prealarma y después no suena la alarma de verdad, porque no llega para tu lado o porque lo derribaron en el aire", explicó.

En su caso personal, las advertencias fueron constantes.

"Me avisaron cuatro veces desde ayer a la noche. Dos veces entramos al refugio durante la noche y hoy a la mañana también", contó.

Aunque para quienes viven fuera del país puede parecer extremo, Ben Tasgal explicó que la sociedad israelí está acostumbrada a este tipo de situaciones.

"Estamos todos bastante acostumbrados a lo que hay que hacer para poder cubrirte y lo hacés", afirmó.

Ese acostumbramiento también se explica por los antecedentes recientes del país.

Israel atravesó en los últimos años distintos conflictos armados y el ataque del 7 de octubre, lo que reforzó los protocolos de seguridad y la preparación de la población.

En ese contexto, gran parte de la actividad laboral se reorganizó para funcionar de manera remota.

"Este país es muy tecnológico y parte del trabajo que hacés está medio aceptado que lo hagas desde tu casa", explicó.

Las empresas suelen priorizar que los trabajadores permanezcan cerca de los refugios.

"Los jefes saben que mientras sigas produciendo, hacelo desde tu casa y quedate más tiempo cerca de los refugios", indicó.

Las salidas se reducen a lo imprescindible.

"Intentás salir poco de tu casa, ir a comprar alguna cosa y volver. De todas formas, si salís al supermercado, el supermercado también te da refugio", relató.

En el caso de los niños, la educación también se adaptó a la situación.

"Los chicos no tienen clase por ahora. Va a haber un comienzo escalonado de regreso a clases", explicó.

Mientras tanto, las clases continúan de forma virtual.

"Las clases se hacen por Zoom. Los niños siguen sus clases relativamente con cierto orden", señaló.

Según explicó, la conectividad no representa un problema.

"El teléfono en general es gratis, pagás una tarifa plana y tenés internet de alta velocidad, así que no es un impedimento poder seguir estudiando", dijo.

La guerra y el escenario internacional

Más allá de la situación militar, Ben Tasgal señaló que dentro de Israel existe una convicción bastante extendida respecto al conflicto con Irán.

"A nivel general hay un convencimiento bastante amplio de la sociedad en Israel de que este tipo de guerras contra Irán hay que combatirlas", afirmó.

El motivo principal es el programa nuclear iraní.

"Irán aspira a conformar una bomba nuclear y además tiene los elementos para poder hacerla", advirtió.

Según explicó, los objetivos estratégicos de la guerra son claros.

"El objetivo de la guerra tiene dos metas importantes: una es desarmar la capacidad militar que tiene Irán y la otra es derrocar el régimen", señaló.

En ese escenario, el rol del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aparece como un factor clave.

"Durante muchas semanas Donald Trump viene diciendo que uno de los objetivos es derrocar el régimen y lo viene sosteniendo en sus discursos", explicó.

Sin embargo, advirtió que el futuro del conflicto dependerá de cuánto sostenga esa postura en el tiempo.

"Hay que ver si lo sostiene a largo plazo también", dijo.

Según su análisis, dentro de Israel existe una posición más contundente sobre el tema.

"Israel está convencida de que hay que derrocar el régimen y aprovechar ahora que el régimen está débil para poder voltearlo de una vez por todas", afirmó.

Otro actor que aparece en el tablero internacional es Rusia. Consultado sobre las declaraciones del presidente ruso Vladimir Putin en respaldo a Irán, el periodista consideró que ese apoyo difícilmente se traduzca en una intervención militar directa.

"Su apoyo es dialéctico. No veo a Rusia jugándose el pellejo y metiendo soldados y armas para defender a Irán", sostuvo.

A su juicio, el Kremlin puede colaborar en otros niveles.

"Sí le puede pasar información, sí lo puede apoyar diplomáticamente, sí le puede dar otra vez espionaje y el uso de satélites", explicó.

Pero un enfrentamiento directo con Israel sería poco probable.

"A Rusia no le conviene enfrentarse físicamente con Israel", concluyó.

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