Un mundo sin reglas y con zonas de influencia: el nuevo orden global tras la ofensiva de Trump en Venezuela

La captura de Nicolás Maduro y la intervención directa de Estados Unidos sacudieron el tablero internacional. Para el analista Juan Negri, el episodio confirma el avance hacia un escenario sin reglas, con América Latina bajo una renovada doctrina Monroe y una disputa global marcada por la transición de poder entre Washington y Beijing.

A pesar de las llamas

La decisión del presidente estadounidense Donald Trump de intervenir militarmente en Venezuela, bombardear Caracas y avanzar en la captura de Nicolás Maduro abrió una nueva etapa de incertidumbre en el escenario internacional. "Fue un hecho extraordinario, realmente muy significativo", sostuvo el analista político de la Universidad Torcuato Di Tella, Juan Negri, quien remarcó que el impacto excede largamente el caso venezolano. "Plantea que estamos en un mundo distinto al que más o menos estábamos acostumbrados", dijo en el programa "A pesar de las llamas" por Radio Post.

Negri describió el episodio como un verdadero quiebre geopolítico. "Las primeras reacciones fueron de alegría para mucha gente, sobre todo los venezolanos, sorpresa para otros, pero lo que queda es un precedente peligroso", advirtió. Y agregó que "vamos hacia un mundo sin reglas, un orden internacional donde el derecho pesa menos y los organismos internacionales quedan bastante desdibujados".

América Latina y la vuelta explícita de la doctrina Monroe

Según el especialista, la intervención en Venezuela debe leerse dentro de una estrategia más amplia de Estados Unidos hacia la región. "Hay que entender la intervención en Venezuela y la ayuda económica a la Argentina dentro de la misma línea", explicó. "Son distintas maneras en las que Estados Unidos va a influir y se va a meter en la política latinoamericana".

Negri recordó que la propia Casa Blanca lo explicitó en su nueva doctrina de seguridad nacional. "Estados Unidos publicó cuáles son sus prioridades y aparece claramente esta idea de Donald Trump de la doctrina Monroe: Estados Unidos va a intervenir en América Latina", afirmó. Y agregó: "Eso quiere decir tarifas, ayuda económica, meterse en elecciones y, en algún caso como el de Venezuela, intervención directa".

En ese marco, Argentina aparece hoy como un socio cercano. "Nosotros somos aliados", señaló Negri, aunque relativizó los beneficios de ese alineamiento: "No es que vaya a ocurrir siempre, pero cuando sos aliado, lo que deberías esperar es ayuda. Dicho muy entre comillas, nos estamos tratando bien".

Sin embargo, dejó una advertencia clave: "La gran duda es la sustentabilidad de eso, porque Trump parece una alianza más con su administración que con los Estados Unidos. Cuando Trump se baja, la pregunta es qué va a pasar".

China, el verdadero motor del conflicto

Para Negri, el trasfondo estructural del giro estadounidense no es Venezuela, sino China. "El problema de fondo para Estados Unidos es cómo estar presente en un mundo en el que China aparece como un competidor", explicó. "Lo dijeron ellos: ‘Este hemisferio es nuestro'. No hay que ser muy conspirativo, lo dijeron y lo empezaron a ejecutar".

En ese sentido, relativizó otros argumentos utilizados por Washington. "El petróleo está, está claro que está, pero no es lo más importante", sostuvo. "Estados Unidos hoy produce mucho más petróleo que Venezuela y Maduro incluso estaba dispuesto a negociar con empresas estadounidenses".

También fue crítico con el uso del narcotráfico como justificación central. "Es una preocupación real para Estados Unidos, pero fue más una excusa que una razón", afirmó. "Venezuela no era el peor caso, para nada. Además, el problema más grave hoy para Estados Unidos es el fentanilo, no la cocaína".

Europa, desplazada del centro de la escena

En el nuevo tablero global, Europa aparece claramente relegada. "No es irrelevante, porque hay potencias nucleares y países ricos, pero en la nueva geopolítica mundial ha perdido peso", evaluó Negri.

Recordó que durante la Guerra Fría Europa era clave para Estados Unidos. "La OTAN, el Plan Marshall, incluso la creación de la Unión Europea fueron fuertemente patrocinados por Washington", explicó. Pero ese escenario cambió: "Hoy Estados Unidos le dice a Europa ‘la seguridad de ustedes, finánciensela ustedes'".

En ese contexto, anticipó tensiones crecientes por Groenlandia. "No va a haber una invasión, pero sí una negociación durísima", aseguró. "Estados Unidos va a decirle a Dinamarca: ‘si querés que te siga financiando la seguridad, dejame poner bases en Groenlandia'".

Zonas de influencia y lógica imperial

Negri fue contundente al describir el mundo que viene. "Vamos hacia un mundo de realismo puro, donde las reglas ya no tienen tanta importancia", afirmó. "Es un mundo de zonas de influencia, que se parece mucho a la época de los imperios".

En ese esquema, detalló: "Estados Unidos dice ‘este hemisferio es mío'; Rusia piensa que Ucrania, el Cáucaso y su periferia los maneja ella; y China dice ‘no se metan en el mar del Sur de China y en Taiwán'".

Sobre Taiwán, subrayó su centralidad económica: "Es el principal productor de chips del mundo. La computadora que tenemos todos depende de Taiwán", explicó, y dejó abierto el interrogante: "Habrá que ver hasta dónde Estados Unidos está dispuesto a respetar esa zona de influencia".

Transición de poder y riesgo de conflictos

El analista enmarcó el momento actual como una transición histórica. "Esto es lo que los internacionalistas llaman transición de poder", explicó. "Grecia, Roma, el imperio británico, Estados Unidos... ahora estamos en otra transición".

Y lanzó una advertencia inquietante: "De las grandes transiciones de poder que hubo en la historia, la mayoría terminaron en guerra. El pasado no es muy optimista". Aunque aclaró que el conflicto directo es poco probable: "Más que una guerra directa, es probable que se peleen por interpósita persona, como Estados Unidos y la Unión Soviética".

Democracia en retroceso y líderes iliberales

Negri también vinculó el nuevo orden con el deterioro de la democracia liberal. "Durante buena parte del siglo XX había cierta idea de que la democracia liberal era el camino", recordó. "Hoy vemos líderes iliberales, populistas y poco respetuosos de las reglas republicanas".

"Trump, Putin y China encarnan ese modelo", afirmó. Europa, en cambio, "queda defendiendo esos valores, pero huele un poco a viejo", especialmente frente a fenómenos como la inmigración, donde "la derecha tiene hoy respuestas más claras que la izquierda".

El desafío para países como Argentina

Para los países periféricos, el panorama es complejo. "Hay que abrocharse el cinturón y asumir que tenemos menos poder que otros", sostuvo Negri. Pero también señaló que el escenario abre oportunidades: "En un mundo con más conflictos, tal vez puedas vender algo que las guerras están interrumpiendo".

La conclusión, resumió, es cruda: "Vamos a un mundo donde el derecho internacional pesa menos. Y los países como los nuestros tienen que aprender a moverse con mucha elegancia en ese escenario"

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