Fecovita rumbo al juicio oral: "No fue un incumplimiento contractual, fue una estafa inicial", sostiene Aguinaga
El abogado de Iberte, Carlos Aguinaga, afirmó en Radio Post que los directivos de la federación recibieron US$ 32 millones, no realizaron los aportes comprometidos y luego falsearon balances para ocultar la maniobra. Advirtió que los 5.000 productores podrían terminar pagando las consecuencias.
La crisis vitivinícola y el sobrestock de vino en Mendoza vuelven a cruzarse con el frente judicial de la Federación de Cooperativas Vitivinícolas Argentinas (Fecovita). En una entrevista en el programa "Tenés que saberlo" por Radio Post, el abogado Carlos Aguinaga, representante de la firma española Iberte, aseguró que la causa por falsificación de balances ya fue elevada a juicio oral y que existe, además, una investigación por estafa que podría agravar la situación penal de los directivos.
Aguinaga planteó que los productores nucleados en la federación -unas 5.000 familias distribuidas en 29 cooperativas- enfrentan "una doble preocupación". Por un lado, dijo, "todo lo que se perdió de poder hacer en el futuro si no hubiera habido una estafa en el medio", en referencia al compromiso de exportar 2,5 millones de litros de vino por mes a través de la sociedad EVISA, creada junto a Iberte. "Eso hubiera sido una solución a los problemas que tiene hoy la vitivinicultura, que le sobra la uva, le sobra el vino", afirmó.
Por otro lado, advirtió que, si prosperan las condenas por balances falsos, el impacto económico podría trasladarse a la base productiva. "Cuando haya que recomponer el patrimonio de Fecovita, el último pagador de todo va a ser el productor", sostuvo. Según explicó, la federación trasladaría el costo a las cooperativas y estas, a su vez, a los asociados.
La denuncia de Iberte se originó tras la disolución en 2022 de EVISA, la exportadora creada en conjunto. De acuerdo con Aguinaga, su cliente aportó 32 millones de dólares para capitalizar la sociedad, mientras que Fecovita debía transferir como aporte de capital la propiedad de una bodega y garantizar el suministro de vino y mosto para exportación.
"Los directivos de Fecovita nunca pusieron lo que tenían que poner", aseguró. Según su relato, mientras Iberte realizaba los desembolsos, los fondos eran transferidos desde EVISA a cuentas de Fecovita y no se entregaba el producto comprometido. "El día que recibieron toda la plata se fueron de la sociedad", remarcó. Para el fiscal interviniente, citó el abogado, "acá no hay un incumplimiento de un contrato. Acá hay algo mucho más grave: una ardid anterior sabiendo que no iban a cumplir".
Tras la ruptura, las partes firmaron el 13 de octubre de 2022 un acuerdo denominado "finiquito de relaciones", donde -según Aguinaga- Fecovita reconoció una deuda en vino y mosto y se estableció su valuación en dinero. "Ese contrato final también fue incumplido", afirmó.
En paralelo, la fiscalía avanzó con la acusación por falsificación de balances correspondientes a los ejercicios 2021, 2022, 2023 y 2024. Los dos primeros ya habían sido elevados a juicio el año pasado y el balance 2023 fue enviado recientemente a debate oral. El delito prevé penas de 6 meses a 2 años de prisión, mientras que la estafa contempla de 1 mes a 6 años. Aguinaga señaló que podría configurarse un concurso de delitos.
"El delito de balance falso es un delito contra la fe pública", explicó. "Los proveedores, los empleados, los bancos, todos tienen derecho a conocer la realidad económica y financiera de la empresa". Según la acusación, en 2021 se habrían sobrevaluado bienes por $3.000 millones, lo que permitió transformar un quebranto de $970 millones en un superávit de $2.000 millones.
El abogado también describió el origen del vínculo comercial. Iberte comenzó actuando como trader, exportando en consignación productos de Fecovita. Luego, la federación propuso constituir una sociedad conjunta para agilizar el negocio. "Parecía que iba a ser un negocio espectacular", dijo Aguinaga. Sin embargo, sostuvo que al analizar los libros secuestrados en la investigación se comprobó que los directivos sabían que no podían cumplir con el volumen comprometido y que utilizarían los fondos para capitalizar a Fecovita "a tasa cero".
"¿Cómo vos te comprometés a algo que sabés que no vas a poder cumplir?", planteó el abogado al citar la posición del fiscal. "Está claro que querías quedarte con la guita y no querías entregar nada".
Mientras la causa avanza hacia el juicio oral, el conflicto judicial agrega incertidumbre a una de las principales entidades del sector vitivinícola en un contexto donde, paradójicamente, el mercado externo podría ser una de las salidas para aliviar el excedente de vino en Mendoza.
Editó Carina Pérez