El presidente Milei recibe a laboratorios en plena tensión por el tratado de patentes
La Casa Rosada evita apurar la votación del acuerdo impulsado por Washington ante las diferencias entre empresas internacionales y la industria farmacéutica local por el impacto sobre medicamentos genéricos, competencia e innovación.
El presidente Javier Milei mantendrá mañana una reunión con representantes de laboratorios en medio de las tensiones que atraviesa el debate por el Tratado de Cooperación en Materia de Patentes (PCT), uno de los puntos más sensibles de la agenda comercial que Estados Unidos negocia con la Argentina.
El encuentro será con el titular de la Cámara Argentina de Especialidades Medicinales (CAEME), Gastón Domingues Caetano, y se producirá mientras el oficialismo sigue sin definir cuándo llevará el proyecto al recinto de Diputados, pese a que ya cuenta con dictamen favorable de comisión.
En el Gobierno reconocen que la iniciativa quedó frenada por las diferencias entre los laboratorios internacionales, que respaldan la adhesión al sistema, y las compañías nacionales, que reclaman modificaciones para reducir el impacto que podría tener sobre el mercado de medicamentos genéricos y la competencia local.
El PCT es un mecanismo administrado por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual que permite tramitar una única solicitud internacional de patente para luego avanzar en distintos países. Sin embargo, cada nación mantiene la potestad de aprobar o rechazar esas patentes según su propia legislación.
Para los sectores que apoyan el acuerdo, la incorporación de la Argentina al sistema podría facilitar la protección de desarrollos tecnológicos y científicos, reducir costos administrativos y generar condiciones más previsibles para inversiones vinculadas a investigación, biotecnología y economía del conocimiento. También remarcan que el país es el único integrante del G20 que todavía no forma parte del tratado.
CAEME, que agrupa a compañías farmacéuticas internacionales, sostiene que una mayor alineación con las normas globales de propiedad intelectual puede incentivar la innovación y favorecer la llegada de inversiones para investigación y desarrollo.
La postura de los laboratorios nacionales es distinta. La Cámara Industrial de Laboratorios Farmacéuticos Argentinos reclama que, en caso de adherir al PCT, la Argentina lo haga con reservas sobre el Capítulo II del tratado, que habilita exámenes preliminares internacionales sobre patentabilidad.
El sector teme que ese mecanismo termine favoreciendo estrategias para extender la vigencia de patentes mediante modificaciones menores sobre medicamentos ya existentes, lo que podría dificultar la competencia y retrasar la producción de genéricos.
Además del impacto jurídico, la discusión tiene una fuerte dimensión económica. Mientras el actual Convenio de París establece un plazo de 12 meses para extender solicitudes de patentes a otros países, el PCT amplía ese período a 30 meses, permitiendo postergar costos y decisiones estratégicas.
Quienes defienden el sistema sostienen que esto puede beneficiar a investigadores, startups y empresas argentinas que busquen proteger innovaciones en el exterior. Sus críticos, en cambio, advierten que también podría multiplicar el ingreso de solicitudes extranjeras y aumentar la presión sobre sectores sensibles como el farmacéutico.
El debate quedó expuesto durante el tratamiento legislativo. El oficialismo logró dictamen de mayoría en un plenario de las comisiones de Relaciones Exteriores, Legislación General e Industria, con respaldo de sectores dialoguistas. Desde Alejandro Cacace, encargado de defender la iniciativa por parte del Ejecutivo, aseguraron que el tratado no implica ceder soberanía ni aceptar automáticamente patentes extranjeras.
Sin embargo, bloques opositores y algunos aliados cuestionaron el peso de los laboratorios internacionales en la negociación y advirtieron que el avance del proyecto forma parte de los compromisos asumidos con Washington.
El capítulo de propiedad intelectual es seguido de cerca por Estados Unidos a través del informe "Special 301", que monitorea el cumplimiento de normas vinculadas a patentes y derechos intelectuales en distintos países. En la Casa Rosada consideran que la Argentina mejoró su posición tras flexibilizar criterios sobre patentabilidad farmacéutica, aunque admiten que el tratamiento del PCT será observado de cerca por la administración de Donald Trump.
En ese contexto, la reunión entre Milei y los representantes de CAEME aparece atravesada por una negociación más amplia, que combina la relación estratégica con Estados Unidos, la agenda de apertura comercial y la presión de la industria nacional por preservar el mercado local de medicamentos.
Por ahora, el oficialismo mantiene el proyecto en agenda, aunque sin confirmar una fecha para debatirlo en el recinto. La demora también responde al complejo escenario legislativo, con otras prioridades abiertas tanto en Diputados como en el Senado.