Musk va a la Justicia contra OpenAI y exige hasta US$134.000 millones por el acuerdo con Microsoft
El empresario acusa a la organización que ayudó a fundar de haber traicionado su espíritu original y de haberse beneficiado económicamente a partir de una alianza que, según sostiene, lo dejó afuera de una valuación multimillonaria.
El enfrentamiento entre Elon Musk y OpenAI sumó un nuevo capítulo judicial. El magnate reclama una compensación que oscila entre 79.000 millones y 134.000 millones de dólares, al considerar que fue perjudicado por el acuerdo estratégico entre la desarrolladora de ChatGPT y Microsoft, que derivó en una valuación estimada en 500.000 millones de dólares.
La disputa tiene raíces profundas. Musk fue uno de los impulsores de OpenAI en 2015, cuando la organización se presentó como una entidad dedicada al desarrollo de inteligencia artificial bajo un modelo sin fines de lucro. Según su demanda, ese principio fue abandonado de manera ilegítima cuando se concretó el entendimiento con Microsoft, que habilitó un esquema orientado a maximizar beneficios económicos.
Documentos judiciales citados por Bloomberg sostienen que ese giro estratégico habría generado "ganancias ilícitas" para la conducción actual de OpenAI, encabezada por Sam Altman, y habría provocado "daños y perjuicios" directos al empresario sudafricano.
El origen del reclamo y el rol de Musk en la fundación
En su presentación ante la Justicia, Musk argumenta que tiene derecho a participar de la valorización actual de OpenAI debido a su aporte financiero inicial, que -según consta en la demanda- fue de 38 millones de dólares, equivalente a cerca del 60% del capital que permitió poner en marcha el proyecto.
Además del dinero, el dueño de Tesla y SpaceX asegura haber contribuido con contactos clave para la contratación de personal especializado y el establecimiento de vínculos estratégicos en la etapa inicial de la organización. Esos aportes, sostiene, resultaron decisivos para el crecimiento posterior de OpenAI.
El pedido de hasta US$134.000 millones se suma a una demanda presentada originalmente en 2024, que luego fue ampliada para incluir a Microsoft como parte demandada, en función de su rol central en la reconfiguración del modelo de negocios de la compañía de inteligencia artificial.
Un conflicto que se amplía al ecosistema tecnológico
El litigio se inscribe en un contexto de creciente confrontación de Musk con los grandes actores del sector tecnológico. En las últimas semanas, el empresario también cuestionó con dureza el acuerdo entre Apple y Google para integrar funciones de Gemini en Siri, al advertir que esa alianza refuerza el dominio del gigante de las búsquedas en el negocio digital.
"Es una concentración de poder excesiva", sostuvo Musk, que además viene de atravesar una fuerte polémica por el funcionamiento de Grok, el chatbot de la red social X, tras la difusión de imágenes de desnudos generadas sin consentimiento.
Mientras la causa judicial avanza, el conflicto con OpenAI expone una disputa que combina inversiones tempranas, diferencias ideológicas y una lucha por el control del futuro de la inteligencia artificial.