Alertan sobre la posibilidad de expropiación de Molino Cañuelas

Molino Cañuelas es dueño de las marcas "9 de oro", de la harinas Pureza, Cañuelas, Trigalia y Molinos Florencia, la línea Mamá Cocina, los aceites Cañuelas y también de los panificados congelados que se venden a supermercados.

La compañía alimenticia Molinos Cañuelas, propiedad de Aldo Navilli, es señalada como "la nueva Vicentin". Esta mañana puso el tema en foco el columnista de Radio Nihuil Osvaldo Granado, pero el tema viene rebotando en varios medios: desde el local InfoCañuelas, hasta La Política Online, que ayer puso la posibilidad en portada. 

Es cierto también que mientras hay toda un debate social en torno a la intervención del Estado en las empresas privadas quebradas, hay otros -sobre todo desde el sector empresarial- que claman por esa incursión, para recibir un salvataje en medio de situaciones extremas.

La razón de la nueva discusión sobre Molino Cañuelas, es que sus acreedores llevan meses sin cobrar y no ven posible que un acuerdo privado les permita recuperar parte de la multimillonaria deuda. 

Según LPO, "en septiembre de 2018 los problemas financieros de Molino Cañuelas llevaron a la inauguración de un proceso de 25 meses de conversaciones con los bancos, que al mes de marzo de 2019 redundaron en el pedido de concurso por parte del Macro".

El mismo medio señaló que "Molinos Cañuelas acumuló bajo la conducción de Aldo Navilli una deuda de 1.400 millones de dólares. En marzo de este año el banco Macro pidió la quiebra de la compañía, en medio de rumores sobre un retiro y giro al exterior de hasta 300 millones de dólares de las cuentas de la empresa".

En tanto, agregó que "los casi 40 acreedores -entre los que figura también el Banco Nación - que al igual que con Vicentin es el que más expuesto quedó-, el HSBC, Rabobank y el Galicia -el que le otorgó un crédito de 30 millones de dólares apenas días antes de que la empresa decidiera suspender los pagos-, designaron un representante para la negociación y el seguimiento de la empresa. Se trata del contador Juan José López Forastier, experto de agronegocios de Deloitte y que en Molino Cañuelas aseguran que solo es un veedor. Con el Galicia las deudas ascienden a los 30 millones de dólares, con Rabobak a 15 millones y con el HSBC, a 50 millones de dólares".

Molino Cañuelas es dueño de las marcas "9 de oro", de la harinas Pureza, Cañuelas, Trigalia y Molinos Florencia, la línea Mamá Cocina, los aceites Cañuelas y también de los panificados congelados que se venden a supermercados.

Y también tiene un brazo agroexportador. Mediante la Compañía Argentina de Granos y la terminal portuaria Las Palmas en Zárate, una vez consolidado como productor de alimentos, se volcó al negocio de la asistencia a los productores de trigo para exportación.

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