La Picada Extra: "Chicos, chicos, dejen sus celulares en la canastita y charlemos"

Nadie le puede ganar a Milei en el manejo de las redes sociales. Por eso, se lo quiere llevar a territorio neutral: el de la Constitución. Un fin de semana de furia en las redes sociales, contra todos los que no piensan como él, pero también contra quienes quieren apoyarlo.

¡Despéguenlo!

Hay un terreno en el que la oposición no le puede ganar al presidente Javier Milei: las redes sociales. La debilidad política del gobierno se transforma en potencia con el uso intensivo del celular por parte del Presidente y se consolida con la tecnología de multiplicación que ya se usó con Trump en Estados Unidos, con Kast en Chile y con Bolsonaro en Brasil: se genera un "parlamento" virtual en que sí tiene los votos que no consigue en el Congreso y convence en forma directa, sin intermediarios, a millones de personas que no verían en su revinagre vida una sesión del Senado o Diputados, pero que se divierten con el show de rebeldía que Milei protagoniza en los celulares.


Una cosa es enojarse y otra, discrepar: el contrapunto de Milei con Gerchunoff

Para conocer más sobre esa técnica, vale leer la investigación que se sigue en Chile al "trabajo" de uno de los principales colaboradores de Milei en materia de redes sociales, información que se puede leer con clic aquí.

Ruido permanente

En el caso de Milei y sus constantes batallas, la creación intencional de ese escenario parece querer crear la ilusión de un presidente que combate todo el tiempo contra "el mal". Basta que les responda a un puñado de referentes por X/Twitter para que el algoritmo haga su trabajo.

En ese sentido, el Presidente parece no tener paz, ni dormir, ni descansar. Ni sonreir.

Este fin de semana, sin ir más lejos, además de capitalizar un encuentro político partidario internacional (algo que le endilgaría a un opositor, si lo hiciera, como una pérdida de tiempo que deberían dedicarle al país) se las agarró con el gobernador de Chubut, Ignacio Torres, quien además de haber sido un aliado, le arrebató la provincia al peronismo, cosa que en su momento alegró no solo a Milei, sino a Patricia Bullrich -que lo acompañó a la cumbre conservadora de Washington- y que se abroqueló al mandatario dejando solo al correligionario macrista patagónico. Más allá de que Torres esté equivocado, se lo eligió como enemigo en lugar de tantos otros a lo que parece perdonárseles su historia de desatinos. Torres tiene que empezar el ajuste chubutense, como Claudio Vidal lo debe hacer en Santa Cruz, en donde le quitó el poder nada menos que a los Kirchner, y también se lo enfrenta.

Hablar cara a cara

Esta actitud del Presidente no es una manía, es una maniobra. Tiene "la manija" de la comunicación directa por Twitter y es avasallante, pero no constructivo. Lo teje es un poder virtual pero no real. Y, como lo calificaran observadores estadounidenses durante la cumbre conservadora (leer aquí) se lo ve más como un "personalista populista" que como un líder que responda a una estrategia basada en los ideales de un partido, como sí lo son Trump, Kast, Meloni, Abascal o Bolsonaro, por citar ejemplos amigos de Milei.

"Golpe de Estado" familiar en una bodega, no se olviden de Las Heras y muchas perlitas políticas

De allí que los intendentes radicales de todo el país salieran con un documento a pedirle que retome el diálogo y se busque "un gran acuerdo nacional". Si se quiere, en torno a sus objetivos, pero por las buenas, cara a cara, dejando los teléfonos en la canasta antes de entrar a cualquier reunión.

El documento tiene letra mendocina, ya que intervino Ulpiano Suarez. La actitud desde el universo mileísta es descalificar de entrada, como si nadie tuviese autoridad para discutir con ellos, pero con esa actitud, los radicales piensan que podrá conseguir muchos pulgares levantados en Facebook o corazoncitos en X e Instagram, pero no cambiará el país, como unos y otro quieren.

En las redes no le pueden ganar. Saben que hay que canalizar el diálogo en formas menos efímeras y beligerantes. De lo contrario, piensan, tendremos un presidente no muy distinto a aquella imagen que sembraron de Máximo Kirchner: "todo el día jugando a la play", sin conseguir revolución alguna.

El miedo a que se cumpla la profecía de Guy Sorman sobre Milei

Entre los que bancan a Milei y su estilo hay una fuerte corriente que lo hace con miedo. Es que ya lo advirtió quien fuera su profesor, el reconocido economista Guy Sorman.

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Antes de que el libertario ganara las elecciones, Sorman lo descalificó "preventivamente" en una entrevista que le hizo en Madrid ABC. Allí le preguntaron qué opina sobre Milei y su enfoque liberal y Sorman respondió: "Es terrible. El problema de Milei es que dice que es liberal. Fue mi alumno en Buenos Aires. En primer lugar, es un loco, y solo en segundo plano es liberal".

Cuando parecía que Sorman solo estaba siendo irónico, ratificó su diagnóstico sobre Milei: "El problema es que, si es elegido, algo que es posible que ocurra, y todo sale mal -saldrá mal porque está totalmente loco-, la gente dirá: 'De esto se trataba el liberalismo. Locos destruyendo aún más el país".

  • ¿Podrá Milei dialogar soltando las redes sociales?

Si lo que está haciendo el Presidente es arrinconar a todo el arco opositor para poder negociar con mayor fuerza, ya que no tiene el poder político en el Congreso y las provincias suficiente, sería un estratega de alto nivel.

No se sabe cuántas "vidas" le quedan en su telegame presidencial. 

Falta que lo demuestre pasando a la instancia siguiente: hablar, dialogar, intercambiar, conseguir y acordar que lo acompañen, dentro de las reglas y carriles previstos por la Constitución.



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