Los principales metales retrocedieron en una jornada de baja liquidez global, mientras el petróleo repuntó por factores geopolíticos y señales del mercado energético.
Los metales preciosos retroceden mientras el crudo muestra bajas moderadas, en un escenario marcado por la tensión geopolítica en Ormuz y la expectativa por datos económicos clave de Estados Unidos.
Con subas interanuales de hasta 270% y exportaciones que en 2025 sumaron US$ 6.037 millones, los precios récord de los principales minerales abren una ventana para acelerar proyectos y ampliar ventas externas en 2026.
El metal precioso consolida su rol como refugio global tras superar los USD 5.000 la onza, en un escenario dominado por tensiones internacionales, un dólar debilitado y mayor demanda institucional.
Con la onza cerca de los US$5000 y proyecciones aún más altas para 2026, los reguladores monetarios de economías emergentes encabezan la demanda. La suba del metal empujó las reservas del BCRA por encima de los US$45.000 millones y potenció un récord exportador del sector minero.
La Cámara Contencioso Administrativo Federal revocó un fallo previo y consideró que el BCRA vulneró el derecho de acceso a la información pública al mantener en reserva datos de alto impacto económico.
El lingote alcanzó nuevamente los U$S 4.000 por onza y acumula una suba del 50% en lo que va del año gracias a la compra de bancos centrales y a la estrategia de cobertura del mercado.
Según un informe de la app de inversiones Buenbit, el mercado cripto vive una etapa de contrastes entre señales políticas favorables y debilidad estructural, mientras el oro se consolida como refugio ante la inflación y podría seguir al alza hasta 2026.
Impulsado por la expectativa de recortes en las tasas de la Reserva Federal y la búsqueda de refugio ante la incertidumbre económica, el oro superó los 4.000 dólares por onza por primera vez en la historia y acumula una suba del 51% en lo que va del año.
El oro alcanzó un nuevo récord histórico al superar los U$S3.790 por onza, impulsado por la incertidumbre geopolítica y expectativas de recortes de tasas de la Fed. La demanda de refugio y la suba de otros metales como plata, platino y paladio refuerzan la tendencia alcista.
Tres criptomonedas emergentes prometen triplicar la inversión hacia 2026. Innovación, comunidad y gamificación las convierten en opciones que desafían al clásico refugio financiero.
El metal precioso alcanzó un nuevo máximo histórico impulsado por las expectativas de un recorte de tasas en Estados Unidos tras los débiles datos laborales. En lo que va del año acumula una suba del 44% y se consolida como el activo refugio preferido de los inversores.
La alta demanda de los bancos centrales de todo el mundo llevaron el valor del metal a niveles récords. La tensión creciente en Medio Oriente lleva a los inversores a buscar refugios seguros.