Maduro no era presidente al ser extraído por Trump
El análisis del director de Memo, la priMera impresion apenas ocurrieron los hechos en Venezuela.
Nicolás Maduro no era presidente. ¿Cuál fue la excusa de Donald Trump para atacar y secuestrarlo? Un punto de atención: las cloacas del chavismo siguen activas en Venezuela (y afuera también). Muchas preguntas con respuesta pendiente: el rol de Rusia, ¿traición interna? ¿Acuerdo entre Maduro y Trump?
Nos sorprende en pleno viaje lo que ha sucedido en Venezuela. Un bombardeo quirúrgico por parte de Donald Trump sobre lugares donde funcionaban milicias que respondían a Nicolás Maduro. A su vez, han secuestrado a Nicolás Maduro y a su esposa y los han llevado a un lugar que, como estoy viajando, todavía no sé cuál es. No me he enterado aún.
La noticia es importante y quiero aclarar algunas cosas. Estados Unidos no ha secuestrado a un presidente, porque Maduro no era el presidente. Maduro era un usurpador del cargo de la presidencia, ya que en las elecciones ganó Edmundo González Urrutia y él no reconoció el triunfo de la oposición, quedándose en el poder.
Eso tampoco justifica que Estados Unidos bombardee Caracas. A ver: no bombardeó Caracas. Bombardeó puntos estratégicos, entre ellos la tumba de Hugo Chávez.
Tal vez recuerden una cobertura que hice desde ese lugar hace diez años, en 2015, cuando el chavismo pierde las elecciones históricamente y, por lo tanto, elimina el parlamento porque lo había ganado la oposición. Yo fui al día siguiente a la tumba de Chávez para ver cómo reaccionaban los chavistas. Y estaban muy enojados. ¿Con quién? Con el chavismo. Hace diez años atrás, el chavismo ya se estaba desintegrando. No era lo mismo que al principio.
Vamos al punto. ¿Qué funcionaba en la zona del Cuartel de la Montaña, donde estaba la tumba de Hugo Chávez? Funcionaba el cuartel general de inteligencia de lo que Estados Unidos llama el Cártel de los Soles. Estados Unidos justifica su ataque como un ataque a un grupo narcoterrorista.
La Argentina declaró narcoterrorista al Cártel de los Soles e identifica a Nicolás Maduro como su líder, usurpando el cargo de la presidencia de Venezuela. Es una situación compleja, ¿no? Porque se vivía en una dictadura. La Argentina ya lo vivió. Hemos hablado con muchos protagonistas en Venezuela, he hecho muchas coberturas en el lugar, e incluso me tocó ser detenido en 2011, cuando fue la última elección con Chávez vivo.
La verdad es que el chavismo era una dictadura. Una dictadura sangrienta, opresora. Era de izquierda, pero no tenía nada que envidiarle -si se puede usar el término- a la de Galtieri o Videla en la Argentina. Era lo mismo. Realmente lo mismo. Y en todo caso era peor, porque estaba disfrazada con una pátina democrática.
Y peor aún porque en la Argentina hay gente que defiende a Maduro y al chavismo, y todavía hoy sigue defendiéndolos.
Lo que ha sucedido es gravísimo, pero hay que ver cuáles son las consecuencias. Indudablemente hay que esperar. No se puede arriesgar una opinión al tuntún, una opinión militante o una opinión suelta. Lo dicho, está dicho.
Javier Timerman, hijo del mítico Jacobo Timerman -el periodista detenido por la dictadura argentina-, contó algo en redes que me impactó. Hermano del ex canciller Timerman de Cristina Kirchner, dijo: "Miren, no es para festejar, pero está bien que hayan bajado a Maduro. Porque en 1977, cuando detuvieron a mi viejo, le rogamos a Jimmy Carter, presidente de Estados Unidos, que hiciera esto con Videla, Galtieri y Agosti, la dictadura militar argentina, para poder liberar presos políticos y saber qué pasó con los desaparecidos".
Venezuela ahora tiene una tarea enorme. Los países de América Latina también: identificar quiénes están en el narcoterrorismo y quiénes no, y profundizar la democracia.
Son horas para estar con mucha expectativa, más que para celebrar o criticar. Hay que mirar qué pasa.