Canadá gana peso como inversor y destino de las exportaciones argentinas

El Gobierno busca cerrar este año un tratado de libre comercio con el país norteamericano. La minería, la energía y la agroindustria aparecen como los sectores más beneficiados, en una relación económica que ya muestra niveles récord de inversión.

La estrategia de apertura comercial impulsada por el Gobierno nacional suma un nuevo capítulo con Canadá como uno de los socios prioritarios. Mientras el Mercosur avanza en la implementación del acuerdo alcanzado con la Unión Europea y continúan las negociaciones para mejorar las condiciones comerciales con Estados Unidos, la administración de Javier Milei busca concretar durante 2026 un tratado de libre comercio con el país norteamericano.

El impulso político cobró fuerza tras la reciente conversación entre Milei y el primer ministro canadiense, Mark Carney. Desde Ottawa destacaron el interés por profundizar la cooperación en áreas clave como minería, energía y defensa, en el marco de una relación comercial que se remonta a 1940.

El Mercosur representa actualmente un mercado valuado en más de US$4 billones, y Canadá considera al bloque sudamericano como uno de los principales destinos para ampliar su presencia económica. En ese contexto, las negociaciones entre ambas partes fueron retomadas formalmente en octubre de 2025, luego de haber sido iniciadas en 2018 y suspendidas en 2021. El objetivo es concluir las conversaciones este año para luego avanzar con los procesos de aprobación legislativa.

Además de la reducción de aranceles, el futuro acuerdo incluiría normas vinculadas a propiedad intelectual, medidas sanitarias y fitosanitarias, reglas de origen, comercio de servicios, compras públicas, estándares técnicos y criterios de desarrollo sostenible, con el objetivo de otorgar mayor previsibilidad a los intercambios y a las inversiones.

Inversiones récord impulsadas por la minería

El interés canadiense por la Argentina encuentra respaldo en los números. Durante 2025, la inversión proveniente de ese país alcanzó su nivel más alto histórico, con un crecimiento acumulado del 57% en los últimos dos años.

La minería explica gran parte de ese fenómeno. Favorecida por la estabilización macroeconómica y por la puesta en marcha del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), Canadá se consolidó como el segundo mayor inversor extranjero en el sector minero argentino, sólo detrás de los Países Bajos.

De acuerdo con datos de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), las inversiones en minería aumentaron 10% durante 2025 y acumulan un salto del 60% en los últimos dos años. La importancia de esta actividad dentro de la cartera canadiense también se amplió significativamente: mientras en 2017 representaba alrededor del 20% de las inversiones realizadas en el país, en 2025 superó el 64% del total.

No obstante, el desembarco de capitales canadienses también alcanza a otros sectores estratégicos. A través de FinDev Canada, la institución financiera de desarrollo del país norteamericano, se otorgó el primer préstamo en Argentina mediante un crédito multisectorial a la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA). Asimismo, hubo financiamiento para proyectos energéticos de Genneia, reflejando el interés por el agro y las energías renovables.

Exportaciones con margen para crecer

El comercio bilateral también muestra señales de recuperación luego de varios años de retroceso. Según datos del INDEC, las exportaciones argentinas hacia Canadá alcanzaron cerca de US$1.300 millones durante 2025. Aunque la cifra representa una mejora respecto de los años recientes, todavía se encuentra lejos del récord de US$2.300 millones registrado en 2011.

La agroindustria ganó protagonismo dentro de esa relación comercial. Mientras que en 2011 explicaba apenas el 8% de las ventas argentinas a Canadá, en 2025 su participación llegó al 45% del total exportado.

Entre los productos con mayores posibilidades de expansión aparecen los vinos, frutas, hortalizas, aceites, legumbres, carnes y productos pesqueros. En particular, las exportaciones de vino se mantuvieron estables a lo largo de la última década, acumulando ventas superiores a los US$700 millones.

La BCR señala que las exportaciones argentinas hacia Canadá mantuvieron una tendencia descendente desde el máximo alcanzado en 2011 hasta tocar un piso en 2022. A partir de entonces comenzó una recuperación impulsada por mayores envíos de oro, plata y aceite de soja, producto que permitió reforzar el peso de la agroindustria dentro del intercambio bilateral.

En paralelo, la Cancillería argentina ya identificó oportunidades concretas para ampliar el comercio en segmentos como hortalizas, legumbres y carne, entre otros productos agroindustriales.

Un mercado de 40 millones de consumidores

Canadá también ocupa un rol relevante como proveedor de bienes estratégicos para la Argentina. Entre otros productos, abastece insumos vinculados a la industria nuclear, participando en proyectos como la Central Nuclear Embalse, además de exportar hierro, compresores industriales, aeronaves y medicamentos.

De concretarse el tratado de libre comercio, Argentina accedería en condiciones preferenciales a un mercado de aproximadamente 40 millones de consumidores con alto poder adquisitivo. Al mismo tiempo, el acuerdo fortalecería la llegada de inversiones y financiamiento para sectores considerados claves para el crecimiento económico, especialmente la minería, la energía y la agroindustria, que hoy concentran gran parte del interés canadiense en el país.