El Banco Central sumó reservas y ya superó la meta anual de compras de dólares
La autoridad monetaria adquirió US$73 millones en el mercado oficial y acumula más de US$10.490 millones en 2026. Las reservas brutas volvieron a crecer impulsadas por la recuperación del oro y alcanzaron los US$47.615 millones.
El Banco Central retomó la senda alcista de las reservas internacionales y cerró la jornada del jueves con un incremento de US$57 millones en sus tenencias brutas, que alcanzaron los US$47.615 millones. Se trató del mayor avance diario registrado en las últimas siete ruedas.
La mejora se produjo en una jornada en la que la entidad volvió a intervenir como compradora en el mercado oficial de cambios, aunque con un ritmo más moderado. El saldo positivo fue de US$73 millones, lo que permitió elevar el acumulado de junio a US$823 millones.
Con este resultado, las compras netas realizadas por el organismo durante 2026 ya ascienden a US$10.492 millones, superando el objetivo mínimo de acumulación de reservas que se había fijado para todo el año, de US$10.000 millones.
Uno de los factores que explicó el crecimiento de las reservas fue la recuperación del precio del oro, que registró una suba cercana al 2,4% y aportó una mejora significativa en la valuación de los activos del Central. También contribuyeron los movimientos favorables de algunas monedas que integran la canasta de Derechos Especiales de Giro (DEG), entre ellas el euro y la libra esterlina.
El foco sigue puesto en las reservas netas
Más allá de la evolución de las reservas brutas, los analistas continúan observando la capacidad del Banco Central para fortalecer su posición neta de divisas.
Estimaciones privadas ubican actualmente las reservas netas en torno a los US$1.600 millones negativos, una mejora considerable respecto de los niveles observados a fines de marzo, cuando el rojo superaba los US$5.700 millones.
En el mercado también se especula con la posibilidad de que la entidad avance en una extensión del acuerdo de financiamiento tipo repo que vence en 2027 por US$3.000 millones. De concretarse, ese movimiento tendría un impacto favorable sobre la posición neta de reservas.
Dólar estable y brechas reducidas
En el frente cambiario, el dólar mayorista avanzó apenas $1,50 y cerró en $1.432,50, manteniéndose lejos del límite superior de la banda de flotación vigente. La cotización quedó más de 24% por debajo del techo cambiario, lo que le sigue otorgando margen al Banco Central para comprar divisas sin necesidad de intervenir para contener al mercado.
En tanto, el dólar minorista terminó en $1.450 en el Banco Nación, mientras que el promedio de las entidades financieras relevado por la autoridad monetaria se ubicó en $1.453,60.
Las cotizaciones financieras mostraron una tendencia bajista. El dólar MEP cerró en $1.449,23 y el contado con liquidación descendió hasta $1.480,50. Por su parte, el dólar blue permaneció sin cambios en $1.450.
Como resultado, las brechas cambiarias continuaron en niveles históricamente bajos. La diferencia entre el dólar informal y el mayorista rondó el 1,2%, mientras que la distancia entre el CCL y el tipo de cambio oficial se mantuvo cerca del 3,4%.
Expectativas para el segundo semestre
El mercado sigue atento a la evolución de la oferta de divisas, especialmente ante la perspectiva de una menor liquidación del complejo agroexportador durante la segunda mitad del año.
Si bien el Banco Central logró acumular dólares a un ritmo superior al previsto inicialmente, el desafío será sostener ese proceso cuando disminuya el ingreso estacional de exportaciones.
Las proyecciones privadas recopiladas en el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) anticipan un dólar mayorista de $1.658 para diciembre y una inflación que continuaría desacelerándose gradualmente, con registros estimados de 2,1% para junio, 2% para julio y 1,8% para agosto.
En ese contexto, la estrategia oficial apunta a seguir fortaleciendo las reservas sin generar tensiones adicionales sobre el mercado cambiario ni sobre las expectativas de inflación.