Entrevista

Julia Ledesma y Ruca Malén, la bodega de las mujeres del vino

Ignacio Borrás, el "vendimiador móvil" por el mundo a quien la pandemia lo dejó quieto, luego de sus crónicas desde Europa empezó una serie de diálogos con enólogos para Memo y los trae en primera persona. Hoy dialoga con Julia Ledesma, de Ruca Malén.

Ignacio Borrás

Esta semana fue elegida Julia Ledesma, enóloga de Ruca Malén para el diálogo, vino de por medio. Con Julia tengo la suerte de compartir amigos en común por lo cual he podido charlar con ella en asados, cumpleaños y reuniones. Siempre que uno comparte una charla con ella demuestra su amor por el trabajo y por la bodega donde lo lleva a cabo, ¡y esto también creo que se ve reflejado en sus vinos! Espero que disfruten esta nota tanto como yo y conozcan un poco más a esta enóloga.

- ¿Qué te llevó a estudiar enología?

- En realidad en mi caso no llego a la enología por herencia. Mi papá no era enólogo, ni nadie de la familia lo era. Creo firmemente que era mi destino. Al principio pensé que eran cosas casuales que me trajeron hasta acá, pero después con el tiempo me di cuenta que no podría haber sido otra cosa. Yo realicé mi colegio secundario en la Miguel Amado Pouget, de la cual salías con el título de técnico enólogo. A este colegio llegue por mi hermano mayor (siempre fui de tomarlo como ejemplo, hasta para elegir colegio). En mi último año se nos dio la posibilidad de realizar un viaje de estudios a Francia (algo impensado para la época) y a mi me toco en Alsacia, al noreste, límite con Alemania. Allá estuve unos meses y al regresar, lo primero que les dije a mis padres fue "yo voy a estudiar enología".

- ¿Cuando estudiabas o cuando empezaste a trabajar, tenías algún referente o alguien a quien admirabas?

- Referentes tuve varios. Cuando estaba en tercer año de la facultad empecé a trabajar y tenía un compañero de trabajo (jefe) y gran amigo que me enseño muchas cosas básicas que en la facultad no las ves, Fabián Da Silva y también aprendí con el que en la primera cosecha uno se da cuenta que no es todo color de rosas, que se deja de dormir y todas las cosas que van pasando en una vendimia.

Después un gran maestro que tuve, pero más técnicamente en cuanto a conocimiento de manejo de viñedos, procesos de madurez de la uva, etc. Su nombre es Pablo Cuño y con el trabajé 10 años.

Julia Ledesma.

- ¿Cómo llegaste a Ruca Malén?

- Llegué a través de un compañero de la facultad que tenía un amigo que trabajaba acá y estaban buscando una chica para la temporada de vendimia en el laboratorio. Hice mi primera temporada y al mes me contrataron como part-time y yo quería recibirme, por lo cual trabajaba hasta las 14 y de ahí partía a la facultad (así estuve hasta recibirme) y ya me quedé en distintas aéreas de la empresa. He visto todas las ampliaciones y crecimiento de la bodega.

- Contanos un poco la historia de la bodega.

- Ruca Malén comienza en 1998 cuando Jean Pierre Thibaud y Jacques Louis de Montalembert, se confesaron la ilusión de tener su bodega en Mendoza con un portfolio de vinos de calidad premium, combinando uvas de Luján de Cuyo y Valle de Uco en la mayoría de sus líneas. En el año 2015 la bodega fue adquirida por Molinos Río de la Plata. Jean Pierre estaba enloquecido con la lengua de los indios por lo que elige este nombre donde Ruca significa "casa" y Malen es "mujer joven" e incluso los vinos de los comienzos se llamaban Yauquen "compartir" y Kinien "único". Lo loco, es que muchos años después podemos decir que el equipo de trabajo de la bodega refleja ese significado de "casa de mujer joven" ya que el 80% de los empleados de la bodega somos mujeres.

- Hablando del tema de las mujeres y la industria, ¿creés que ha cambiado eso que por ahí se decía que era una industria más masculina?

- Creo que antes era muy de los hombres pero esto cambió mucho en los últimos años. De hecho hace unos dos años más o menos empezamos a formar un grupo de mujeres que estaban en la industria como enólogas, ingenieras, etc. El club se llama Mujeres Profesionales del Vino, estamos en Facebook, Instagram y somos más de 100 integrantes. Igualmente hablando de este tema y en este sentido, nunca me tocó una situación así de sentir a alguien machista.

- ¿Cómo ves a la industria?

- Creo que es una industria que hoy en día está formada, donde tenemos que cuidar el nombre que se supo construir a nivel nacional y mundial. Esto no solamente gracias al Malbec, sino a la gente que la compone que supieron trabajar muy bien.

- ¿Qué creés que diferencia a la Argentina del mundo en cuanto a vitivinicultura?

- Creo que lo que nos diferencia es que somos un país grande y con tantas regiones tan distintas entre sí, que nos permite poder jugar un poco con eso y lograr vinos muy buenos y de una misma variedad sacada de distintas zonas lograr cosas muy diferentes. Y esto en muchos países no sucede ya que son más pequeños que las regiones por ahí no cambian tanto entre sí.

- ¿Qué opinás del vino en lata?

- Creo que es una idea buena, que sirve mucho para ganar nuevos mercados, lograr que los jóvenes tengan más facilidades para probar vinos sin tener que comprar una botella. Claramente los vinos reserva o gran reserva hay que conservar las tradiciones.

- Si tuvieras que elegir un top 3 de varietales tintos y blancos, ¿cuáles serían?

- ¡Qué difícil ! (risas). En tintos soy amante del Cabernet Sauvignon, el Petit Verdot, y debo admitir que me he vuelto muy amante del Pinot Noir (dejo el Malbec afuera para no caer en lo mismo) y blancos me encanta el Sauvignon Blanc, el chardonnay por su versatilidad de elaboración, y el ultimo es más que nada por el recuerdo de haber estado en Alsacia es el Riesling.

- Si tuvieras que elegir una persona ya sea famoso, personaje de la historia o el que sea para tomarte un vino, ¿a quién elegirías?

- Que pregunta difícil. Creo que sin dudas elegiría un músico, de hecho seguramente sería Ismael Serrano o Ricardo Mollo.

- ¿Qué opinión tenes sobre los críticos y los puntajes?

- Creo que es muy bueno que existan para poder guiar a un montón de gente que no tiene tanta idea del tema. En ese sentido son muy valiosos. Hay que leerlos a todos, no ser fan de uno solo ya que tienen gustos distintos. Pero a la vez creo que la gente también debe arriesgarse a probar, a perderle el miedo infundado y encontrar lo que le gusta a cada uno.

- ¿Cómo creés que deben ganarse más consumidores a futuro?

- Hay dos puntos clave: el primero, es hacer las cosas bien y el segundo creo que es abarcar más mercados, hacer vinos frescos, reservas, gran reservas siempre haciendo las cosas bien. Ponerle el mismo énfasis a los vinos varietales que a los gran reserva en cuanto a la calidad de la elaboración teniendo en cuenta la diferencia de cada proceso.

- Si tuvieras que elegir una palabra que defina tu forma de vinificar, ¿cuál sería?

- Con una no podría así que te digo dos. La primera y creo que esa me define en mi vida cotidiana es responsabilidad y la otra sería respeto. Esta segunda, porque si lo pensamos al fin y al cabo el vino es un ser vivo, cada vino que elaboramos esta hecho en base a esas dos palabras y obviamente con cariño.

- ¿Tenés alguna persona con la que te gustaría volver a trabajar?

- Creo que me gustaría volver a hacer una vendimia con mi esposo (Matías Cervera) con el cual pude hacer una temporada en Francia en el año 2009, y sé que la pasaríamos muy bien, ya que él es una persona que se divierte mucho en el trabajo sin dejar de ser responsable. Así que sin dudas volvería a hacer una vendimia más con él.

- ¿Por qué creés que el Malbec argentino tiene tanta fama mundial?

- Creo que tuvimos la suerte de que es una variedad que encontró su lugar en el mundo en los terroir de la argentina y también fuimos lo suficientemente responsables y sabios en saber explotarlo sobre otras variedades que se dan de manera excelente pero no tanto como el Malbec.

Vinos a degustar:

Ruca Malén terrorir series Petit Verdot 2016

Es una expresión del lugar de origen. Los vinos son producidos con uvas únicas de los microterroirs al pie de los Andes. Un clima fresco combinado con una excelente exposición solar y estructura de suelo dan como resultado vinos equilibrados que reflejan las características propias de cada variedad.

Terroir: Suelo aluvial de escasa materia orgánica, que posibilita un terreno mayormente pedregoso y de roca sobre cimientos de arcilla. Este terroir permite un alto nivel de concentración e intensidad en las uvas, ideal para variedades tintas como Petit Verdot, Malbec y Cabernet Sauvignon.

Degustación:

Vista: De color rojo rubí con tonos violáceos intensos.

Nariz: Aromas fuertes que recuerdan a mora, cassis, especiado como clavo de olor y curry.

Boca: Una entrada equilibrada entre la acidez y un toque dulzón agradable pero corto, con taninos persistentes, una astringencia moderada. Se le sienten notas a curry nuevamente y las moras no dejan de estar presentes, de retrogusto agradable que resalta el cacao aportado por la madera (12 meses en barrica).

Como valoración personal creo que es uno de los mejores Petit Verdot que se encuentran en esa gama de vinos, donde la madera acompaña y potencia las características del varietal, se nota la elaboración prolija y cuidada creo que es un vino que aguanta tranquilamente una guarda prolongada y es ideal para ser disfrutado solo o con una comida.

Kinien Lote Único Malbec 2015

Terroir: Aluvial, derivado de la erosión hídrica de la Cordillera de los Andes. Condiciones secas y amplia amplitud térmica durante el día, creando un microclima muy distintivo. Los suelos de textura arenosa son esqueléticos y bastante profundos, lo que permite obtener vinos muy coloreados y altamente estructurados. Este clima permite tener una gran cantidad de aromas y sabores con taninos suaves pero que a su vez aportan una estructura compleja.

Paso por madera: 18 meses 90% en barricas de roble Francés nuevas y 10% en barricas de roble Americano nuevas. Luego del paso por barricas, se realizan los cortes, se clarifica y se fracciona. Antes de salir al mercado, el vino pasa 18 meses en estiba.

Degustación:

Vista: De color rojo rubí, profundo con tintes violetas muy intensos, lágrimas finas y de caída rápida.

Nariz: Explosión de frutos rojos donde se destacan la frambuesa, ciruela , cerezas maduras, regaliz. Se encuentran también por su paso por barrica aporta aromas tostados, a tabaco y café bien combinados con la fruta.

Boca: Entrada equilibrada, Se destacan taninos firmes y elegantes en buena combinación con su acidez. Gran untuosidad que llena la boca con astringencia moderada, mantiene la frescura de la uva a pesar de ser un vino 2015, y deja un sabor final con una acidez muy agradable.

Como valoración personal creo que es un vino que tiene un potencial de guarda muy grande, sorprende la frescura ya que a mi percepción logró encontrar en el aromas y sabores que suelen encontrarse en las degustaciones de los tanques durante su fermentación y lo que habla de la excelente forma de ser elaborado y su crianza posterior donde nunca se perdieron esas características y que sorprenden para bien a la hora de probar un gran reserva, es un vino que preferiblemente debe ser tomado acompañado de una comida ya que si no suele cansar el paladar.

Agradecido

Quiero agradecer a Julia por tomarse el tiempo de atenderme, de contarnos un poco más de su historia y poder pasar un gran momento de risas y aprendizajes. Fue sin duda una charla con la confianza que te da una amiga y debo decir que admiro el trabajo y cariño que se nota que existe en Ruca Malén desde sus enólogas hasta sus operarios.

Gracias una vez más a todos los que nos leen y se copan con este proyecto que hoy cumple exáctamente un mes de vida y me tiene a mí como intermediario para hacer que podamos conocer a estas grandes personas que dedican su vida para hacer un poquito más feliz la vida de los demás a través de este producto tan hermoso y rico que es el vino.

¡Salud y hasta la semana que viene!

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