Calabria: "La Revolución de Mayo cambió para siempre la historia del Río de la Plata"

El investigador Marcelo Calabria analizó en Radio Post los días previos al 25 de Mayo, el rol de los criollos, las tensiones políticas y la influencia de Europa en el nacimiento del primer gobierno patrio.

Editó: Carina Luz Pérez

En la antesala de un nuevo aniversario del 25 de Mayo, el estudioso de historia Marcelo Calabria repasó en el programa "Victoria de 8 a 11" por  Radio Post los acontecimientos que dieron origen a la Revolución de Mayo y aseguró que aquel episodio marcó "el comienzo de un largo proceso" que años después desembocaría en la independencia argentina.

"Sin Semana de Mayo no existiría la independencia", resumió durante la entrevista, en la que analizó el contexto político, económico y social que rodeó la caída del poder español en el Río de la Plata.

Calabria explicó que en 1810 todavía no existía una decisión unánime de independizarse de España, aunque algunos sectores ya comenzaban a imaginar esa posibilidad. "La idea inicial era sostener el poder frente al vacío que se había generado en la Corona Española. Pero figuras como Belgrano, Moreno y Castelli ya hablaban de separarse de España y construir una nueva nación", señaló.

Para el investigador, la Revolución de Mayo debe entenderse como parte de un proceso histórico mucho más amplio y no como un hecho aislado.

"No fue que alguien se levantó el 18 de mayo y dijo ‘hagamos la revolución'. Todo venía gestándose desde años antes, con las invasiones inglesas, la Revolución Francesa y los cambios que estaban ocurriendo en Europa", sostuvo.

En ese sentido, definió al 25 de Mayo como "el final de un proceso y el inicio de otro", ya que representó el agotamiento del modelo colonial español después de tres siglos de dominio.

Uno de los antecedentes más importantes, explicó, fueron las invasiones inglesas, que permitieron a los criollos asumir por primera vez un rol activo en la defensa y en las decisiones políticas.

"Cuando Sobremonte abandona Buenos Aires y la deja prácticamente indefensa, los criollos organizan la defensa y toman conciencia de que podían participar políticamente. Ahí nacen los primeros regimientos patrios", detalló.

Calabria destacó además la influencia de las ideas revolucionarias europeas y especialmente el papel de Manuel Belgrano, a quien definió como una de las mentes más preparadas de la época.

"Belgrano vivió el clima revolucionario europeo y volvió al Río de la Plata con ideas nuevas. Por eso fue uno de los grandes conductores del proceso revolucionario", afirmó.

El especialista también explicó que la crisis se aceleró cuando Napoleón Bonaparte desplazó al rey Fernando VII y cayó la Junta Central de Sevilla, considerada la última representación legítima del poder español. "Se genera una vacancia de poder y en toda Hispanoamérica comienzan a organizarse gobiernos locales. Eso es lo que se llamó el movimiento juntista", indicó. En ese marco, remarcó la importancia del Cabildo Abierto del 22 de mayo de 1810, al que definió como uno de los momentos decisivos de aquella semana convulsionada.

Durante la entrevista, Calabria también profundizó sobre la estructura social de la época y el sistema de castas vigente en el Virreinato. "Los peninsulares tenían todos los privilegios políticos y económicos. Los criollos, aunque muchos ya tenían riqueza y educación, estaban relegados. La Revolución de Mayo cambia eso y les permite ocupar lugares de poder", explicó.

Según relató, familias criollas acomodadas, como la de Belgrano, ya contaban con influencia económica y formación intelectual, pero no podían acceder a los principales cargos políticos reservados para españoles nacidos en Europa. El historiador vinculó además ese esquema de privilegios con debates actuales sobre las "castas". "Hoy el término tiene otra connotación, pero en aquel momento existía una verdadera estructura de privilegios económicos, políticos y sociales", sostuvo.

Otro de los puntos centrales de la charla fue el clima de tensión que se vivió durante la Semana de Mayo y la posibilidad concreta de un enfrentamiento armado. "French y Beruti no estaban solamente repartiendo cintitas. Estaban organizando grupos armados para intervenir si el Cabildo no aceptaba la salida del virrey Cisneros", afirmó.

Según Calabria, la situación estuvo muy cerca de derivar en violencia. "Si el Cabildo no votaba a favor de la causa revolucionaria, estaba previsto ingresar armados. La revolución podría haber sido sangrienta, pero las figuras políticas del momento manejaron muy bien la situación", explicó.

El investigador también cuestionó la forma en que actualmente se enseñan las fechas patrias en las escuelas y consideró que muchas veces se pierde profundidad histórica. "A veces queda solamente el acto escolar y no se trabaja el proceso completo. Entender la Revolución de Mayo implica comprender una cadena de hechos políticos, sociales y económicos", expresó.

No obstante, destacó el trabajo de numerosos docentes mendocinos que mantienen vivo el interés por la historia nacional y sanmartiniana. "Mendoza tiene una relación muy fuerte con estos procesos por la figura de San Martín y el Ejército de los Andes. Hay muchísimos docentes que siguen transmitiendo esa pasión", señaló.

En ese punto recordó que, aunque Mendoza no tuvo un rol central en la Revolución de Mayo, sí se convirtió pocos años después en una pieza clave para la independencia americana. "La llama de la libertad que nació en el Río de la Plata encontró en Mendoza una base fundamental para extenderse por América", afirmó.

Calabria también reivindicó el valor simbólico de los emblemas patrios, como la escarapela, la bandera y el himno nacional. "Nuestros símbolos no deberían recordarse solamente en fechas especiales. La Revolución de Mayo mantuvo viva una llama de libertad que después ayudó a liberar gran parte del continente", concluyó.

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