Más cuentapropismo y menos empleo formal: se profundiza el deterioro del mercado laboral

Según Politikon Chaco, ya hay 93 mil puestos menos en un año; además, crece el trabajo independiente pero no compensa la caída del empleo asalariado; la informalidad ya supera el 36%.

 El mercado laboral argentino muestra un cambio de composición cada vez más marcado: crece el cuentapropismo, cae el empleo asalariado y se expande la informalidad. Los datos del cuarto trimestre de 2025 reflejan un ajuste simultáneo en cantidad y calidad del trabajo, en un contexto de menor actividad económica y recuperación parcial de los ingresos, según el último informe de Politikon Chaco.

Según cifras elaboradas sobre la base de la EPH del INDEC, en 32 aglomerados urbanos se contabilizaron 13,5 millones de personas ocupadas. De ese total, el 71,5% corresponde a trabajadores asalariados, mientras que el 24,7% son cuentapropistas.

En términos interanuales, el empleo total cayó 0,7%, lo que equivale a 93.101 puestos menos. Sin embargo, la dinámica interna revela un cambio estructural: los empleos asalariados se redujeron 1,8% (174.719 puestos menos), mientras que el trabajo por cuenta propia creció 3,2%, con la incorporación de 105.016 personas.

Este desplazamiento implica que la pérdida de empleo formal -con acceso a derechos como aportes jubilatorios, cobertura de salud, vacaciones pagas y aguinaldo- está siendo parcialmente reemplazada por ocupaciones más inestables. En términos netos, el sistema pierde cerca de 93.000 empleos de calidad que son sustituidos por modalidades más precarias.

Ver: El 43% de los argentinos busca un segundo empleo ante la caída del poder adquisitivo

La tendencia se consolida al observar la evolución de largo plazo. Entre 2016 y 2025, el cuentapropismo aumentó 4,4 puntos porcentuales, mientras que el empleo asalariado retrocedió 3,8 puntos. En términos absolutos, los trabajadores independientes pasaron de 2,33 millones en 2016 a 3,34 millones en 2025, lo que representa un crecimiento del 43,3%. En el mismo período, los asalariados subieron de 8,64 millones a 9,66 millones, con un incremento mucho más moderado del 11,8%.

Más cuentapropismo y menos empleo formal: se profundiza el deterioro del mercado laboral

Las diferencias regionales también son significativas. En los mercados laborales más débiles, el trabajo independiente gana terreno como estrategia de subsistencia. A fines de 2025, Formosa encabezaba el ranking con un 34% de cuentapropistas, seguida por San Nicolás (30,9%) y Mar del Plata (30,7%).

En contraste, los aglomerados con mayor nivel de formalidad presentan una menor incidencia del autoempleo. Ushuaia-Río Grande registra apenas un 13,4% de trabajadores por cuenta propia y más del 83% de asalariados. Le siguen Río Gallegos (82,6% de empleo asalariado) y La Rioja (80,5%).

Dentro del empleo asalariado, la informalidad también muestra un avance. En 2025, el 36,3% de los trabajadores en relación de dependencia no cuenta con aportes ni cobertura, lo que implica que más de un tercio se encuentra en condiciones precarias. En algunos distritos, la situación es aún más crítica: Gran San Juan supera el 54% de informalidad y Concordia alcanza el 50%.

Incluso en los casos donde el empleo crece, lo hace con un deterioro en la calidad. Por ejemplo, Río Gallegos mostró una suba del 5,6% en el nivel de ocupación y el Gran Rosario un incremento del 4,9%, pero impulsados principalmente por el cuentapropismo y el empleo informal.

Por el contrario, las caídas más fuertes se explican por la pérdida de puestos asalariados. Neuquén-Plottier registró una baja del 5% y Bahía Blanca-Cerri del 3,9%, evidenciando el impacto sobre el empleo formal.

Más cuentapropismo y menos empleo formal: se profundiza el deterioro del mercado laboral

Las diferencias metodológicas también explican divergencias con otras fuentes. Mientras la EPH releva aglomerados urbanos, los datos del SIPA -basados en empleo privado registrado- muestran otra dinámica: en el último año, el empleo cayó alrededor de 10% en Santa Cruz y creció 1% en Neuquén.

Según los analistas, estas discrepancias responden a factores territoriales. En Neuquén, la caída en la capital estaría compensada por el crecimiento en otras zonas impulsadas por la actividad de Vaca Muerta. En cambio, en Santa Cruz, la mejora en la capital no logra equilibrar la pérdida de empleo en el interior, afectado por la retirada de YPF.

Con estos datos, el mercado laboral argentino consolida un nuevo patrón: menos empleo asalariado, mayor peso del trabajo independiente y una informalidad creciente, en un escenario atravesado por el ajuste económico y la fragilidad del empleo registrado.