La economía se mueve a velocidades distintas entre todos los sectores

Mientras algunos crecen otros retroceden, y hay empresas a las que le va bien y a otras que les va mal en los distintos sectores

Rodolfo Cavagnaro

Esta semana se conoció el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE). El mismo mide el desempeño de los principales sectores de la economía y arroja un dato que siempre se ha considerado como un anticipo de lo que será el dato final del Producto Bruto Interno (PBI) de cada año.

El indicador del mes de febrero arrojó un resultado negativo de 2,6% de caída, algo que ya había anticipado el ministro Caputo. Lo llamativo de este resultado es que mientras ocho sectores registraron subas en febrero, otros siete mostraron resultados negativos.

Así, mostraron las subas más destacadas los sectores de Explotación de Minas y Canteras (9,9%), Pesca (14,8%), mientras que Agricultura, ganadería, caza y silvicultura (8,4%) Entre los que más cayeron figuran Industria manufacturera (8,7%) y Comercio mayorista, minorista y reparaciones (7,0%). Hay que tener en cuenta que, por el peso que tiene en el PBI, estos dos que más cayeron restaron 2,2% en el cálculo mensual del EMAE.

Lo cierto es que estos datos están mostrando que los distintos sectores se mueven a velocidades diferentes. A su vez, dentro de cada uno, hay empresas a las que les va muy bien y a otras que les va muy mal. Todo esto configura un panorama que parece desastroso, pero en realidad a los que le va mal gritan fuerte y a los que le va bien no dicen nada.

Comienzan a bajar las tasas

En el gobierno son conscientes de esta realidad. Quizás por esto el ministro Caputo anticipaba estos datos y el mismo presidente Milei asumió una posición más moderada y ya no anticipa crecimientos espectaculares. A su vez, el Banco Central comenzó un camino de disminución de los encajes bancarios mientras el Tesoro comenzó a bajar las tasas en las colocaciones de bonos que hace para absorber liquidez por compra de divisas.

Se comentaba este fin de semana que el Banco Nación esperaba la autorización del BCRA para anunciar una línea de créditos para pymes con tasas del 20% anual. Estas tasas son bastante más bajas que la inflación y, por supuesto, lo que se les pagará los ahorristas será menor, con lo cual estos tendrán que buscar fuentes de inversión que les paguen retornos similares a la inflación o mejores.

En el mercado ya se aprecia un proceso de baja de las tasas de plazos fijos y se incrementan las colocaciones de plazos fijos UVA. A su vez, comienzan a aparecer, líneas de financiamiento a tasas más bajas. Esta semana, unas 20 cámaras que agrupan a empresas pymes de Mendoza entregaron un petitorio al gobierno provincial solicitando una serie de medidas de apoyo.

Entre esas medidas, pedían que el gobierno intervenga ante el BCRA para que se otorguen líneas de crédito a tasas más bajas. También se quejaron de la idea de hacer desaparecer el Fondo para la Transformación y el Crecimiento. Pero una de las quejas más importantes viene de las tasas impositivas provinciales y de la "persecución" que hace ATM, generando inhibiciones por deudas no importantes y dejando al empresario imposibilitado de operar con bancos y, en muchos casos, llevándolo al cierre.

Este problema que relatan los empresarios es real y sería deseable que desde el gobierno dispusieran una conducta más comprensiva de ATM, como lo han hecho desde ARCA, a partir de la ley de perdón fiscal. El caso de las inhibiciones va de la mano de los intereses de los abogados a los que se confiere estas posibilidades quienes, además, aprovechan a cargar sus honorarios y hacen que la deuda crezca en forma fantasmagórica.

Los empresarios locales, además, están pidiendo que se hagan obras locales para que pequeñas empresas constructoras puedan mantenerse activas y conservar los puestos de trabajo de sus empleados. Pocos municipios hoy pueden hacerlo porque sus presupuestos están abocados a pagar sueldos solamente. Han llenado tanto sus plantas de personal que solo pueden pagar sueldos. Además, algunos han subido las tasas de forma considerable.

Se vienen meses duros

El ministro Caputo está muy confiado en que los próximos meses mostrarán un mejor desempeño de la economía y una baja de las tasas de inflación, como lo creen la mayoría de las consultoras. No obstante, tendrán que seguir lidiando con las consecuencias de la crisis financiera del año pasado, cuando la economía se paró, subieron las tasas y subió el dólar.

Por esta razón les han advertido a los gobernadores que tengan mucho cuidado y administren con cuidado los recursos porque la próxima liquidación del impuesto a las ganancias, que suele ser la de mayores ingresos anuales, este año viene complicada y no tendría la envergadura que todos calculan. Esta advertencia es porque con esa liquidación, que se produce entre mayo y junio, todos deben tirar hasta finde año.

De todos modos, se espera tranquilidad en el frente cambiario. Esta semana el dólar recuperó algo de terreno y volvió a $1420, pero cada vez más lejos del techo de la banda de flotación, que ya está en $1693. Por ahora, quienes alimentan el mercado son las provincias que hacen colocaciones en el exterior (Chubut esta semana colocó deuda por us$650 millones). Mientras tanto los grandes exportadores, sobre todo de granos, esperan que comience la cosecha de soja y demoran algunas liquidaciones a la espera que suba un poco el tipo de cambio.

No obstante, hay un detalle que no se les escapa a los observadores y es el alto volumen operado en las últimas semanas. El viernes, por ejemplo, se operaron us$955 millones. Esto se atribuye a mayor demanda de cobertura. Pero esto significa que hay operadores que tratan de hacerse de dólares baratos a la espera de algún acontecimiento político y algún riesgo e devaluación. De hecho, la inestabilidad política es la que ha paralizado los proyectos de inversión y la solución solo podría darla el presidente Milei con un ejercicio de liderazgo.

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