Cornejo responde a empresarios y traslada a Nación la mayoría de los reclamos
El Gobierno provincial reconoció la crisis que atraviesan las PyMEs, pero afirmó que las soluciones dependen en gran parte del contexto macroeconómico nacional.
El Gobierno de Mendoza salió a responder a las 25 cámaras empresariales que habían advertido sobre la delicada situación de las pequeñas y medianas empresas y reclamado medidas para sostener la actividad. A través de una nota firmada por el gobernador Alfredo Cornejo y el ministro de Producción Rodolfo Vargas Arizu, el Ejecutivo reconoció las dificultades del sector, aunque remarcó que la mayoría de los planteos exceden la órbita provincial.
En el documento, las autoridades admitieron que las PyMEs enfrentan un escenario adverso, marcado por la caída de la actividad, el aumento de costos y las limitaciones para acceder al financiamiento. Sin embargo, señalaron que estos factores responden principalmente a variables macroeconómicas de alcance nacional.
En ese sentido, el Ejecutivo encuadró la situación dentro de un proceso más amplio de transformación económica en el país, orientado -según indicaron- a corregir desequilibrios estructurales. A pesar de ese contexto, defendieron la gestión provincial y destacaron el sostenimiento del equilibrio fiscal como uno de los pilares de su política económica.
Desde el Gobierno subrayaron que esa estrategia permitió mantener niveles de inversión pública y garantizar servicios esenciales, al tiempo que aseguraron haber reducido el peso del gasto estatal en relación con el producto.
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Además, señalaron que en los últimos años se avanzó en la reducción de impuestos considerados distorsivos y en el desarrollo de herramientas de financiamiento para el sector productivo. En cuanto a los reclamos concretos planteados por las cámaras, indicaron que serán evaluados por las áreas técnicas correspondientes, diferenciando aquellos que dependen de decisiones provinciales de los que requieren gestiones ante Nación o municipios.
Por último, el Ejecutivo planteó la necesidad de profundizar el trabajo conjunto con el sector privado y descartó respuestas inmediatas. En esa línea, insistió en que la salida a la crisis requiere coordinación, previsibilidad y una agenda compartida, basada en la estabilidad fiscal, la competitividad y una visión de largo plazo.