Cuánto vale la moneda: el comportamiento del dólar y commodities

Las monedas de América Latina no pudieron destacarse frente a sus pares de emergentes y se depreciaron debido al fortalecimiento del dólar. Durante el último mes, experimentaron una depreciación promedio del 1.3% (Argentina), en un contexto de recorte de tasas por parte de los Banco Centrales de Brasil, Chile y Uruguay.

Monedas: La mejora en las expectativas de crecimiento en EEUU le da soporte al dólar

El dólar ganó terreno gracias al aumento de las tasas en EE. UU., impulsado por las mejores perspectivas de crecimiento en 2023. Estas expectativas se reflejaron en el nowcast de la Fed de Atlanta para el tercer trimestre, que muestra un crecimiento del 5.6%. Esto contribuyó a un aumento promedio de 16.6pbs en las tasas de los bonos del Tesoro en el último mes, algo que también estuvo alimentado por las preocupaciones respecto a la política fiscal expansiva en EE.UU. Como resultado, el índice DXY subió un 2.9% en ese período, mientras que el euro y la libra, experimentaron caídas del 2.9% y 2.5%. Los diferenciales de crecimiento a favor de EE.UU. frente a la Eurozona (+1.4%) y el Reino Unido (+1.8%) estuvieron actuando como un factor de mitigación para el dólar frente a las subas de tasas por parte del Banco Central Europeo y del Reino Unido. Esto último se refleja en las probabilidades implícitas de futuros para esta reunión, que están en un 34% y un 80%, respectivamente, mientras se espera que la Fed mantenga las tasas sin cambios en 2023. Sin embargo, de corto plazo, la atención estará en la reunión de la Fed de septiembre, donde la revisión de las proyecciones de crecimiento, empleo y la tasa terminal serán de importancia. En retrospectiva, la tendencia hacia la apreciación del dólar luce ser temporal, donde las expectativas de crecimiento para 2024 comenzarán a tener un impacto más significativo en un futuro cercano, donde los diferenciales lucen más acotados, tal como mostramos aquí.

La economía China continúa desilusionando y actúa de arrastre para el resto de las economías emergentes. El crecimiento esperado para 2023 en China se viene revisando a la baja, donde se espera un crecimiento de 5.1% en comparación con el 5.6% esperado en junio. Esto trae consigo una desaceleración en las importaciones desde principios de año, donde en agosto se registró una caída del 7.3% a/a en la mismas. Según el último informe trimestral de la agencia calificadora de riesgo Moody's, la desaceleración del comercio mundial resulta en un factor de riesgo para el crecimiento en las economías exportadoras. El deterioro de la situación económica en China también plantea desafíos para el sector inmobiliario del país, que está experimentando tensiones que no cesan y aumentando la incertidumbre en torno a la recuperación de la gigante asiático, donde los estímulos fiscales hacia adelante lucen acotados. En este contexto, las monedas emergentes se depreciaron 1.6% en el último mes, donde Asia fue la región que más se depreció (1.7%).

Las monedas de América Latina no pudieron destacarse frente a sus pares de emergentes y se depreciaron debido al fortalecimiento del dólar. Durante el último mes, experimentaron una depreciación promedio del 1.3% (Argentina), en un contexto de recorte de tasas por parte de los Banco Centrales de Brasil, Chile y Uruguay. El contexto actual coloca a la región en una situación compleja, donde las expectativas de futuros recortes en las tasas de política monetaria, combinadas con la escasa diferencia de crecimiento en comparación con las economías desarrolladas, inclinan la balanza de manera negativa para las monedas de América Latina. Además, los riesgos a la baja para el crecimiento parecen haber aumentado, especialmente debido a la menor demanda de importaciones por parte de China. Esto podría afectar de manera más significativa a países como Chile o Perú, que tienen una mayor dependencia comercial con China.

Commodities: El petróleo como único protagonista

La revisión en las proyecciones de crecimiento de los países desarrollados, sumado al compromiso de la OPEP de mantener los recortes voluntarios en su producción de petróleo, extendieron las subas en los precios de la energía en el último mes, en un contexto de retracción en el resto de los commodities.

El análisis Balanz Thoughts (ver aparte en

Memo

) da cuenta el cambio en las expectativas de crecimiento para las distintas regiones y su conexión con el mercado del petróleo. En este informe mostramos que desde comienzos de junio las proyecciones de crecimiento para 2023 se vienen revisando significativamente al alza, principalmente en los países desarrollados, mientras que lo contrario viene sucediendo en las proyecciones para 2024. Esto sigue reflejando el acomodamiento de los pronósticos hacia un escenario en donde el impacto de la política monetaria más restrictiva de los bancos centrales desarrollados se habría postergado hacia 2024, ajuste que ha sido una constante este año, aunque cobró impulso en los últimos tres meses. Por el lado de los países emergentes, sin embargo, la revisión ha sido principalmente a la baja, en medio del pesimismo que viene aportando la débil actividad económica de China. En este contexto, el índice de commodities de Bloomberg se mantuvo estable en el último mes, principalmente respaldado por el componente de energía (+3% m/m), mientras que metales industriales y granos cayeron 2%, mientras que los metales preciosos lo hicieron en 1%, en medio del fortalecimiento del dólar.

La semana que viene: Inflación en Estados Unidos; política monetaria en la Eurozona y Perú

En el ámbito internacional, el foco estará en el IPC de agosto en Estados Unidos, a conocerse el miércoles, en donde se espera una inflación interanual de 3.6%, por encima del 3.2% de julio. Además, la atención estará en la decisión del Banco Central Europeo a conocerse el jueves. El martes el foco estará en el reporte del departamento de agricultura de Estados Unidos. Adicionalmente, se conocerá la encuesta ZEW de septiembre en la Eurozona. El miércoles tendremos la producción industrial de julio en la eurozona, que viene de caer 1.2% a/a en junio. El jueves se espera que el Banco Central de China mantenga en 2.5% la tasa de referencia. La producción industrial y las ventas minoristas de este país, que también se conocerán el jueves, se esperan que haya crecido 3.8% y 3.0% comparado contra el 2022. Adicionalmente se conocerán las solicitudes iniciales de desempleo y las ventas minoristas de agosto en Estados Unidos, en donde la expectativa es que estas últimas hayan crecido 0.2% m/m, por debajo del 0.7% previo. El viernes, un día cargado con datos en EE.UU., se conocerá la producción industrial y manufacturera de agosto en ese país, en donde se espera una desaceleración hacia 0.2% y 0.1% m/m, respectivamente, acompañado por la capacidad utilizada de agosto, que se estima en 79.3%, igual que el valor previo. También se conocerán las expectativas de la U. de Michigan del mes de septiembre.

En la región, el foco estará puesto en la inflación de Brasil (agosto) y en la decisión del Banco Central de Perú, que se conocerán el martes y jueves, respectivamente. Se espera que la inflación de Brasil se haya acelerado a 4.67% a/a frente al 3.99% anterior. El lunes se dará a conocer la producción manufacturera de julio en México que viene de crecer 0.8% a/a. El martes se publicará la encuesta a economistas del Banco Central de Chile junto a la confianza del consumidor de Colombia de agosto que viene de situarse en -17.4. El jueves se conocerá el PBI del 2T en Colombia, el cual viene de crecer 1.2% a/a en el 1T. El viernes tendremos el crecimiento de la actividad (julio) y la tasa de desempleo (agosto) en Perú, así como también indicadores de actividad y la encuesta del Banco Central en Colombia.

Localmente, la atención estará en la inflación de agosto a publicarse el jueves. Ese mismo día se conocerá la encuesta de expectativas de mercado (REM) del Banco Central.

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