El gobierno nacional mira al acuerdo UE-Mercosur como apuesta estratégica

El intercambio comercial dejó un rojo de US$1703 millones en los primeros once meses de 2025. La firma del entendimiento entre ambos bloques, que se concreta hoy en Asunción, abre un horizonte de mayor acceso al mercado europeo, con beneficios claros para el agro y desafíos para sectores industriales.

La firma del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea (UE), prevista para este sábado en Asunción, marcará el cierre de más de veinte años de negociaciones y el inicio de una nueva etapa en la relación económica entre ambos bloques. Para la Argentina, el entendimiento combina oportunidades de largo plazo para el sector agroindustrial, mayor acceso a uno de los mercados más grandes del mundo y un escenario de competencia más exigente para ramas industriales sensibles.

Según un estudio encargado por la Secretaría de Estado de Comercio de España, el acuerdo entre la UE y el Mercosur abarca cerca del 20% del PBI mundial, medido en dólares constantes, representa al 8,5% de la población global y explica alrededor del 30% del comercio internacional. En conjunto, ambos bloques conforman un mercado potencial de más de 780 millones de consumidores.

El entendimiento se alcanza en un contexto en el que Europa ya ocupa un lugar relevante en el comercio exterior argentino, mientras que el Mercosur continúa siendo un socio central, aunque sin desplazar a China como principal destino y origen del intercambio. Los datos muestran que el acuerdo no modifica de manera inmediata la estructura comercial del país, pero sí profundiza tendencias existentes.

El gobierno nacional mira al acuerdo UE-Mercosur como apuesta estratégica

De acuerdo con Eurostat, en 2024 la Unión Europea importó bienes por 56.000 millones de euros desde los cuatro países fundadores del Mercosur y exportó 55.200 millones de euros hacia el bloque. En comparación con 2023, las compras europeas crecieron 4,2%, mientras que las ventas retrocedieron 1,3%. En ese marco, la Argentina fue el segundo socio comercial del Mercosur para la UE, detrás de Brasil, con un intercambio total de 16.400 millones de euros.

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El acuerdo político fue alcanzado el 6 de diciembre de 2024 y el Consejo de la UE adoptó las decisiones formales para su firma el 9 de enero de 2026. Aunque todavía resta la ratificación parlamentaria en los países involucrados, el camino para su implementación comercial ya está despejado. Según el estudio español, el impacto económico será positivo para ambos bloques, con un efecto relativamente mayor para el Mercosur, dado que la UE ya tenía liberalizado un alto porcentaje de sus importaciones provenientes de la región.

El comercio bilateral y el déficit argentino

Entre enero y noviembre de 2025, último dato disponible, la Unión Europea fue el tercer destino de las exportaciones argentinas, detrás de Brasil y China. En ese período, las ventas al bloque europeo sumaron US$7921 millones, un aumento interanual del 3,7%, según el Indec.

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En paralelo, las importaciones desde la UE alcanzaron los US$9624 millones, con un incremento de US$1414 millones respecto del mismo período de 2024, equivalente a una suba del 17,2%. Como resultado, el intercambio comercial dejó para la Argentina un déficit acumulado de US$1703 millones en los primeros once meses del año.

La región europea concentró el 10% de las exportaciones argentinas y el 13,7% de las importaciones, cifras inferiores a las de China, que explicó el 11,3% de las ventas externas y el 23,4% de las compras totales del país.

A nivel regional, la UE fue en 2024 el segundo socio comercial del Mercosur en bienes, con el 16,8% del comercio total del bloque, mientras que China ocupó el primer lugar. En sentido inverso, el Mercosur se ubicó como el décimo socio comercial del bloque europeo.

La estructura del intercambio mantiene un patrón clásico: el 81,3% de las importaciones europeas desde el Mercosur corresponde a bienes primarios, mientras que el 86,6% de las exportaciones de la UE hacia el bloque son bienes manufacturados.

Qué vende y qué compra la Argentina

Las exportaciones argentinas a Europa están dominadas por las Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA), que explican más de la mitad del valor total exportado. Entre enero y noviembre de 2025, los principales productos fueron harina y pellets de soja, aceite de soja, carne bovina fresca o refrigerada deshuesada y aluminio sin alear.

Los principales destinos de estos envíos fueron Países Bajos -incluido el puerto de Rotterdam como punto de tránsito-, Alemania, España, Italia e Irlanda. En sentido inverso, la Argentina importa mayormente bienes industriales desde Alemania, Italia, Francia, España y Países Bajos.

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En el conjunto del Mercosur, los principales productos exportados por la UE en 2024 fueron medicamentos y productos farmacéuticos (6800 millones de euros), maquinaria y equipo industrial general (5400 millones), vehículos de carretera (4800 millones) y maquinaria eléctrica (3000 millones). Del lado de las importaciones europeas, se destacaron el petróleo y productos relacionados (12.100 millones de euros), los piensos para animales (7100 millones) y el café, té, cacao y especias (5200 millones).

Aranceles, impacto sectorial e inversiones

Con la entrada en vigencia del acuerdo, la UE eliminará de manera gradual los aranceles para el 92% de las exportaciones argentinas. Según PromArgentina, más de 2200 empresas nacionales exportan actualmente al mercado europeo y una de cada cuatro firmas exportadoras tiene a la UE como destino, que se posiciona como el segundo mercado para las compañías argentinas.

Un estudio del Instituto de Investigaciones Económicas Aplicadas de Brasil (IPEA) estimó que el acuerdo podría elevar el PBI argentino en un 0,20% hacia 2040. Para Brasil, el impacto proyectado es del 0,46%, mientras que para Uruguay y Paraguay ronda también el 0,20%. El trabajo señala que el sector agropecuario del Mercosur será el principal beneficiado, con aumentos en las exportaciones de carnes porcinas, aviares y bovinas, aceites y bebidas, mientras que algunos sectores industriales -como maquinaria, equipos eléctricos, textiles, farmacéutica y metalurgia- enfrentarían efectos negativos.

Desde Llorente y Cuenca (LLYC) señalaron que, en el caso argentino, el acuerdo no modifica sustancialmente el marco de protección jurídica de las inversiones, ya que existen tratados bilaterales con varios países europeos, pero sí aporta un anclaje político y económico que refuerza la previsibilidad para proyectos de largo plazo. Para Brasil, en cambio, el impacto sería mayor por la ausencia histórica de acuerdos bilaterales de inversión.

La Unión Europea es actualmente el principal inversor extranjero en la Argentina, con un stock de Inversión Extranjera Directa superior a los US$76.500 millones en 2024, más del 40% del total. España y Países Bajos concentran la mayor parte de ese capital.

Según la Sociedad Rural Argentina, la UE importa productos agroindustriales por unos US$220.000 millones anuales, pero la Argentina participa apenas con el 3% de ese total, lo que explica las expectativas del sector frente al acuerdo. Sin embargo, también hay críticas: desde la Red Observar advirtieron que el entendimiento podría profundizar una especialización basada en materias primas, mientras la UE amplía su presencia en bienes y servicios intensivos en capital y tecnología.

En materia de servicios, la UE exportó 28.500 millones de euros al Mercosur en 2023, mientras que el bloque sudamericano vendió 13.100 millones de euros a Europa. El acuerdo incluye compromisos en servicios, compras públicas, propiedad intelectual y desarrollo sostenible. Según LLYC, las relaciones comerciales entre ambos bloques podrían crecer cerca de un 40%, aunque el impacto final dependerá del ritmo de implementación, la ratificación legislativa y la capacidad de las empresas argentinas para competir en un mercado más exigente.

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