El Azufre, la intimidad del futuro centro de esquí en Mendoza para 300 millones de potenciales visitantes

Uno de los propietarios de la inversión que se inició en Malargüe dialogó a fondo sobre el proyecto. Sustentabilidad ambiental y excelencia. Maridaje de nieve, paisaje, gastronomía y vinos. Los montos de la inversión y las especiales características del lugar.

G. Conte y S. Montiveros

Alejandro Spinello junto a Daniel Nofal son los inversores que quieren que el Valle El Azufre se transforme en un gran centro de esquí, en Malargüe, en una lengua del mapa mendocino que parece una península continental que se mete occidentalmente en Chile, en el corazón de la cordillera. Eso hace que tenga nieve durante cinco meses al año, a pesar del cambio climático.

La iniciativa posee rasgos que la harán característica: incluye, por ejemplo, la sostenibilidad ambiental y la producción de la propia energía que consumirán, desde múltiples fuentes.

Está ubicado geográficamente al final de la ruta 226, a la altura del Paso Vergara. Hablamos con Spinello:

- ¿Cómo encaran este iniciativa que busca generar un nuevo centro de esquí en Mendoza?

- Estamos muy entusiasmados con el proyecto. Ya estamos invirtiendo y poniendo lo mejor del grupo privado al que pertenecemos para sacarlo adelante adelante.

- ¿De qué montos de inversión estamos hablando?

- Ya hemos invertido un par de millones de dólares en el master plan, estudios. Hemos instalado ya una base con energía sustentable basada en paneles fotovoltáicos, termosolares y hemos traído expertos de todo el mundo a hacer estudios de avalanchas, vulcanológicos porque estamos al pie del volcán Planchón Peteroa. También hemos traído a expertos en montaje de centros de esquí, de medios de elevación y todo lo que incumbre armar un complejo así desde cero.

- En algún momento, hace casi 40 años, el Valle de Las Leñas puso a Mendoza en el mapa de los esquiadores del mundo. ¿Qué será El Azufre en comparación con esto que ya es una ciudad a nivel de oferta turística, pero con poca nieve?

- Lamentablemente el calentamiento global ha corrido las fronteras. Hace 40 años atrás cuando se estaba planificando Las Leñas no era necesario ir más profundo en la cordillera porque había mucha nieve en ese lugar. Lamentablemente surgió una nueva variable que es el cambio climático que ha ido corriendo la frontera. El problema de la industria es que en el mundo hay 150 millones de esquiadores y hay 300 millones de personas que visitan resorts de centros de esquí. Esto quiere decir que la mitad de las personas que lo vistan no esquían, sino que van por otro tipo de esparcimiento que no es solamente esquiar. En Latinoamérica, en Argentina y Chile recibimos solo a 500 mil de esos 300 millones. El motivo fundamental de que no podemos seguir creciendo es la seguridad respecto a la nieve, porque si alguien vive en Estados Unidos y uno va a planificar unas vacaciones de nieve con la familia, se hace con muchos meses de anticipación. Y hoy la nieve en los centros de esquí es muy fluctuante. De repente puede haber una semana muy buena y llega una ola de calor que hace que a las dos semanas haya muy poquita nieve. Eso ha llevado a que el público extranjero no esté optando por los centros de esquí de Sudamérica hoy. De allí surge la necesidad de encontrar un lugar en el que las condiciones meteorológicas puedan asegurar condiciones de nieve mucho más estables.

- ¿Ven en el futuro un trabajo complementario con el centro de esquí del Valle de Las Leñas o complementario?

- Totalmente complementario. Con las cifras que acabo de contar, Mendoza podría tener 30 centros de esquí si quisiera. Vamos al ejemplo de Estados Unidos: en el estado de Colorado esquiaron 13 millones de personas por día en la última temporada, lo que representa casi la mitad del mercado de esquiadores de ese país. En EEUU hay 25 millones de esquiadores, de los cuales un poco más d ela mitad lo hacen en Colorado. Por eso digo que en Mendoza podría haber 30 o 40 centros de esquí.

- ¿Qué condiciones de nieve han encontrado en el lugar?

- Los estudios nos dieron resultados excelentes. Los empezamos a realizar hace seis o siete años y ya hemos instalado una base permanente en el lugar. Tenemos un promedio de entre el 1 de junio al 30 de septiembre de 1,80 metros de nieve en la base. Hay sectores intermedios con un promedio de nieve de 3 metros y superiores, donde directamente la sonda no toca fondo y esto se debe a la particularidad de que el Valle El Azufre es el más al oeste de la provincia de Mendoza. Si miramos el mapa, es como un bocado que se mete dentro de Chile y tiene como particularidad que es el sector más angosto de Chile. Está muy cerca del mar y recibe de lleno la tormenta, con toda la fuerza. Lo que pasa es que las tormentas cada vez vienen más débiles. Cuando en El Azufre nieva un metro, quizá en otro lugar la misma tormenta deposita solo 10 centímetros de nieve. Allí radica la diferencia. Al estar más hacia el oeste también se mantiene más un clima de alta montaña, con lo cual se generan temperaturas mucho más bajas que en otro lugar de la cordillera.

- ¿Cuál es su relación con Hillary Clinton, Al Gore o Barack Obama, ya que se ha mostrado con ellos y coincide con estos temas de sustentabilidad ambiental, sobre todo con el Premio Nobel de la Paz 2007 por el grupo intergubernamental de expertos sobre e cambio climático?

- Tanto para socio como para mí, la sustentabilidad es algo que llevamos en el ADN. Yo tuve la suerte de trabajar en determinadas campañas junto al ex vicepresidente de EEUU Al Gore, me quedé trabajando en su fundación y aprendiendo, poniendo el hombro por la causa. Una de las misiones que tenemos dentro del proyecto, es poder disfrutar del lugar, pero mantenerlo intacto para las generaciones futuras. Por eso es que va a ser el primer centro de esquí del mundo totalmente sustentable y totalmente desconectado de la red de alta tensión. Generaremos nuestra propia energía en el lugar. Tenemos condiciones óptimas para combinar distintos tipos de energías renovables en el lugar.

- ¿Cuáles son las potencialidades?

- El master plan contempla en principio generar energía termosolar, eólica y microhidreléctrica. Mientras tanto vamos a investigar la geotérmica, que está disponible a un nivel muy cercano al suelo.

- Alguna vez Luis Rosales hizo un informe muy detallado en materia de ese tipo de energía, pero no está muy desarrollado.

- El potencial está y nosotros lo vamos a aprovechar. No tiene ningún sentido que hagamos que hagamos una inversión en tendidos de alta tensión y transportar la energía, cuando la podemos generar ahí mismo y que sea limpia. Hoy la matriz energética argentina se ha ido mejorando en el aspecto de que las energías renovables han ido aumentando su participación, pero la matriz sigue estando basada en los combustibles fósiles. Nos queda mucho por recorrer.

- ¿Cuál es el monto total previsto?

- La primera etapa contempla un monto de 88 millones de dólares. Arranca ahora en 2020 y de acá a la tercera etapa, que si todo se sigue dando como viene será en 6 años, estaremos en 200 millones de dólares de inversión teniendo en cuenta la energía, caminos, hoteles, medios de elevación, entre otras cosas.

- ¿Cuál es el origen de la pasión de este grupo por el esquí? ¿Es una búsqueda empresaria o un gusto que los une?

- Es totalmente una pasión personal. Hasta el momento es una inversión cien por ciento riesgosa ya que los estudios podrían haber salido mal, o no tener apoyo de la provincia. Hay cantidad de factores que podrían haber salido mal. Pero en el fondo, lo hemos hecho por la pasión. Tanto mi socio, Daniel Nofal, como yo, somos esquiadores desde pequeño. Daniel se crió esquiando en Las Leñas, yo desde muy chiquito lo hacía allí y en Penitentes, amantes de la montaña. Los dos somos muy fanáticos del deporte y de allí el plus de entusiasmo que uno le pone.

- ¿Además de lo sustentable, cuál va a ser el corazón de la atracción turística del proyecto?

- Tenemos termas, que son espectaculares. Todo lo que hagamos lo haremos con excelencia: queremos dar ese tipo de servicios. Mendoza lo puede dar. Tenemos una gastronomía muy rica, los mejores vinos del mundo. Todo tiene que ser una experiencia. El mismo camino, que es la ruta 226 conocida como "la ruta olvidada", es preciosa, y tiene paisajes muy particulares de la cordillera que no los encontrás en otros lugares. En la última era glaciar han descendido glaciares muy grandes que ha tallado valles espectaculares. Luego, erupciones volcánicas de los últimos milenios, han construido un paisaje muy especial.

- ¿El proyecto va a depender en tiempo y forma de las condiciones económicas del país?

- Estamos tratarnos de aislarnos de los vaivenes de nuestra economía, en el sentido que desde la concepción del plan de negocios, no dependemos del mercado local. Estamos apuntando a traer a extranjeros, divisas que vengan al país y generar puestos de trabajo en la provincia. Es muy grande el mercado de esquiadores a nivel mundial como para pensar solamente en el mercado local y que eso nos pueda afectar en los vaivenes. Queremos que los mendocinos lo disfruten, pero el plan de negocios está sustentado con el turismo extranjero.

- ¿Qué tal estuvo la reunión con el gobernador Alfredo Cornejo y el electo, Rodolfo Suarez?

- Fue una reunión excelente. La verdad es que tanto Cornejo como Suarez, Lisandro Nieri, el diputado nacional Federico Zamarbide han apoyado desde el minuto cero, brindando todo el apoyo, interesados siempre en que se lleve adelante. Solo tenemos palabras de agradecimiento.

En videos: el proyecto y el lugar

Esta nota habla de: