El Gobierno presentó su proyecto de ley de hidrocarburos y dejó dudas entre los empresarios

El área de Energía a nivel nacional tiene tensiones internas y al presentar su proyecto de Ley de Hidrocarburos las reavivó, pero fundamentalmente despertó inquietud y discrepancias entre los empresarios del sector.

Marcelo Cantón

El Gobierno presentó ayer ante empresarios petroleros los lineamientos de su ley de hidrocarburos: precios de mercado y libre disponibilidad de divisas forman parte de la propuesta, que también, sin embargo, contempla mayores subsidios para el consumo de gas, que llegarían a 5 millones de personas. En el sector privado quedaron dudas sobre que tales objetivos lleguen a cumplirse.

En la campaña presidencial del año pasado, un eje fuerte fue que Guillermo Nielsen, hoy presidente de YPF, había hecho un proyecto de ley de hidrocarburos que pondría en marcha la potencialidad de Vaca Muerta. Nielsen, pese a su cargo, terminó marginado de las decisiones del sector, pero cada vez es más clara la necesidad de una ley que de certezas al sector que tiene más capacidad de generar nuevos dólares. Así, hoy en los pasillos de la secretaría de Energía se dice que esa ley podría ser parte de los anuncios del paquete de 60 medidas de reactivación postcuarentena que la Casa Rosada piensa presentar en los próximos días.

Juan José Carbajales.

El subsecretario de Hidrocarburos, Juan José Carbajales, hizo una presentación online ante 400 empresarios, organizada por Amcham, que reúne a los empresarios norteamericanos, y la cámara petrolera, el IAPG. Carbajal se define a sí mismo como hombre de Matías Kulfas, el ministro de Desarrollo Productivo, quien responde en forma directa al Presidente. Ambos están enfrentados con el secretario de Energía, Sergio Lanzani, quien se autoproclama con llegada directa a Cristina Kirchner.

Carbajales arrancó con un duro panorama del sector. "El mercado mundial de petróleo percibió un fuerte shock externo con gran volatilidad que generó caídas generalizadas en los precios en torno al 66%", lo que provocó "recortes de producción globales (-20%), que representan 40 veces la producción de Argentina", diagnosticó.

Ante ese panorama, planteó la necesidad de "viabilizar inversiones en producción, Proteger la cadena de valor de toda la industria nacional gasífera, Mantener los puestos de trabajo, Sustituir importaciones de GNL y combustibles líquidos, Disminuir el costo fiscal para una balanza energética superavitaria, generar certidumbre de largo plazo al sector hidrocarburífero". Los empresarios no podían coincidir más con esa agenda, claro. No hay que olvidar que los técnicos están previendo que en 2021 haya que volver a importar gas, luego del autoabastecimiento logrado en los últimos años.

Con el título: Esquema de gas 2020 2024, el funcionario puso como primer punto lo que los empresarios querían oír. "Precio: de mercado". Hoy existe un "barril criollo" con un precio fijado por el Gobierno y desconectado del mercado internacional. En ese plan agregó Carbajales, "los productores comprometen una curva de producción por cuenca y por mes. Se deberá sostener o aumentar la producción de 2020. Este compromiso, en una actividad con declino geológico, implica un volumen de inversión significativo que -a la vez- tracciona los niveles de empleo".

Tremendo desafío se compensa con el compromiso de liberar exportaciones por hasta 11 MMm3 durante el verano, en firme. Hoy Vaca Muerta sobrevive, precisamente, de exportar los excedentes producto de la caída del mercado interno.

Un punto que dejó alguna duda: "Tarifas: el Poder Ejecutivo fijará el nivel de subsidios al usuario", dijo el funcionario.

Ese plan tendría que estar en marcha el mes próximo, recalcó, marcando tiempos que no todos creyeron posibles.

Con el título "Gas solidario", desarrolló más el tema de los subsidios. "Sin modificar las condiciones actuales, consiste en ampliar el universo de beneficiarios y el beneficio propiamente dicho, de programas relacionados con el acceso al gas, para los sectores vulnerables", dijo. Puesto en números, propuso pasar de 3,3 millones de beneficiarios a 5 millones de personas que recibirían algún tipo de beneficio tarifario.

Ahí llegó el tema de la ley, al que definió como un "régimen de promoción de la exploración y producción de hidrocarburos", que contaría con "beneficios impositivos y fiscales" y un "régimen de promoción a la exportación / retenciones". Y allí planteó lo que más querían escuchar los empresarios: la libre disponibilidad de divisas. Los petroleros reclaman poder vender sus dólares en el mercado libre, no al precio oficial.

Planteó algunos proyectos más, como el reemplazo de gasoil por GNC en el transporte automotor ferroviario y naviero (Hidrovía), el apoyo a la idea de exportar gas en forma líquida (licuefacción), así como la concesión de almacenamiento subterráneo de gas natural, una iniciativa que ya impulsa CGC, de Eduardo Eurnekian.

¿Cuál fue la reacción de los empresarios a la presentación? Bastante escepticismo. "Habrá que ver cómo hacen para liberar los precios a valores de mercado", dijeron en una de las principales empresas productoras. "¿Cómo harán para darnos libre disponibilidad de divisas a nosotros y no hacerlo con el campo o con la minería?", se preguntó otro hombre del sector. Sobre todo, dijeron, lo que falta es confiabilidad, saber que lo que se dice se hace, y que lo que se hace no se cambia a los pocos días de puesto en marcha.



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