Fin de semana largo con menos turistas y gasto más ajustado
El feriado por el Día del Trabajador mostró una caída en el movimiento a nivel nacional. En Mendoza, la maratón ayudó a sostener la actividad, aunque con estadías más cortas y consumo moderado.
El último fin de semana largo dejó un panorama más moderado para el turismo en el país, con señales de menor movimiento y un comportamiento de consumo más prudente por parte de los viajeros. Según un informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), más de un millón de personas se movilizaron durante el feriado por el Día del Trabajador, generando un impacto económico significativo, aunque por debajo del registrado el año pasado.
Los datos reflejan una baja del 8% en la cantidad de turistas en comparación interanual, junto con un ajuste en el gasto. El desembolso diario promedio rondó los $110.000 por persona, con una leve caída en términos reales. Este escenario evidencia un consumo más selectivo, concentrado principalmente en gastos esenciales.
Otra de las tendencias que se consolidó fue la reducción en la duración de los viajes. La estadía promedio se ubicó en apenas dos noches, lo que representa una disminución considerable respecto a 2025. A esto se sumaron decisiones de viaje tomadas sobre la fecha y un mayor aprovechamiento de promociones y herramientas digitales de pago.
En Mendoza, el contexto nacional se replicó parcialmente, aunque con un desempeño sostenido gracias a eventos puntuales. La Maratón Internacional de Mendoza volvió a ser uno de los principales motores del movimiento turístico y permitió sostener niveles de ocupación en torno al 65%.
Durante el fin de semana ingresaron poco más de 54.000 visitantes a la provincia, con un impacto económico relevante para el sector. La competencia reunió a miles de corredores de distintos puntos del país y del exterior, lo que dinamizó la actividad en hoteles, restaurantes y servicios vinculados al turismo.
Sin embargo, el comportamiento de los visitantes también mostró cautela. El gasto estuvo mayormente enfocado en alimentos, bebidas y servicios básicos, con menor participación de actividades recreativas o compras, en línea con la tendencia nacional.
El balance general deja en evidencia un turismo activo, pero más medido: viajes más cortos, decisiones cuidadas y un consumo ajustado, donde los eventos específicos siguen siendo clave para traccionar la actividad en destinos como Mendoza.