Ganancias impulsó la recaudación y cortó nueve meses consecutivos de caída

Los ingresos tributarios alcanzaron los $21,5 billones en mayo y registraron una leve mejora real frente al mismo mes de 2025. El resultado estuvo explicado casi exclusivamente por el fuerte desempeño del Impuesto a las Ganancias, mientras que el IVA, la Seguridad Social y los tributos vinculados al comercio exterior continuaron mostrando retrocesos.

La recaudación nacional mostró en mayo una recuperación después de nueve meses consecutivos de caídas en términos reales. Según los datos difundidos por ARCA, los ingresos tributarios totalizaron $21,5 billones, lo que representó una mejora de entre 1,4% y 1,7% real interanual respecto de mayo del año pasado.

El desempeño positivo tuvo como principal motor al Impuesto a las Ganancias, cuya recaudación alcanzó los $8 billones y registró una mejora real cercana al 26%. El salto estuvo vinculado al vencimiento del saldo de declaración jurada de las sociedades con cierre de ejercicio en diciembre, considerado el más relevante del calendario tributario.

Desde ARCA señalaron que el resultado también estuvo favorecido por una base de comparación más baja. Durante el período fiscal anterior, las empresas habían afrontado elevados anticipos calculados sobre los resultados de 2023, año en el que la actividad financiera había registrado un fuerte crecimiento. A ello se sumaron los incentivos introducidos por la Ley 27.799, que modificó aspectos del Régimen Penal Tributario y del procedimiento fiscal, elevando los umbrales para iniciar acciones penales, incrementando multas por incumplimientos formales y reduciendo de cinco a tres años los plazos de prescripción para contribuyentes cumplidores. Según el organismo, estas modificaciones impulsaron una mayor cantidad de presentaciones y un aumento del impuesto determinado.

Ganancias impulsó la recaudación y cortó nueve meses consecutivos de caída

Sin embargo, detrás del dato general positivo persisten señales de debilidad en varios de los principales tributos. El IVA, considerado uno de los mejores termómetros del nivel de actividad y consumo, recaudó $5,4 billones y sufrió una caída real cercana al 8%, pese a exhibir una suba nominal del 22,6%. Dentro de este impuesto, el componente impositivo avanzó 29,3% nominal, mientras que el IVA aduanero aumentó apenas 8,5%.

La evolución del IVA correspondiente a la facturación de abril sugiere una desaceleración de la economía luego del crecimiento del 5,5% registrado en marzo, alimentando la hipótesis de un estancamiento de la actividad durante el segundo trimestre.

Otro indicador vinculado al movimiento económico, el Impuesto sobre los Créditos y Débitos Bancarios, aportó $1,44 billones. Aunque mostró una suba nominal del 28,5%, en términos reales reflejó una caída cercana al 3%.

La recaudación de los recursos de la Seguridad Social también continuó mostrando debilidad. Los ingresos alcanzaron los $4,6 billones, con una variación nominal del 27,3%, pero una contracción real del 5,2%. La explicación se encuentra en la menor cantidad de aportantes y en la pérdida del poder adquisitivo de los salarios frente a la inflación.

En el frente del comercio exterior, los resultados fueron aún más negativos. Los derechos de exportación generaron ingresos por $567.617 millones, con una caída nominal del 18% y un desplome real del 39%. ARCA atribuyó el resultado a las menores alícuotas aplicadas a productos como soja, trigo y maíz respecto de las vigentes un año atrás, además de los esquemas diferenciales vinculados a la liquidación de divisas establecidos por el Decreto 38/2025.

Por su parte, los derechos de importación aportaron $489.413 millones, con una mejora nominal del 5,2%, aunque en términos reales mostraron una caída del 21,1%, reflejando la retracción de las compras externas.

Entre las excepciones positivas también se destacó el Impuesto sobre los Bienes Personales, cuya recaudación alcanzó los $77.898 millones, con un incremento nominal del 95,5% respecto de mayo del año pasado.

Balance de los primeros cinco meses

Pese al alivio registrado en mayo, el acumulado del año continúa mostrando números negativos. De acuerdo con estimaciones del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), la recaudación tributaria nacional acumuló entre enero y mayo una caída real interanual del 4,9%. Si se excluyen los tributos vinculados al comercio exterior, el retroceso se reduce al 3,5%.

Tomando una inflación estimada del 2,3% para mayo, el organismo calculó que las mayores bajas en el período correspondieron a los derechos de exportación (-37,8%), los Impuestos Internos coparticipados (-17,8%) y los derechos de importación (-17,1%).

En contraste, sólo dos grandes tributos mostraron mejoras reales en los primeros cinco meses del año: el Impuesto a los Combustibles, con un avance del 17,8%, y Ganancias, que acumuló una suba del 5,5%.

El informe también destacó que el IVA neto de devoluciones y reintegros registró una caída real del 8,5% en el período, producto de una baja del 2,3% en el IVA impositivo y del 22,2% en el IVA aduanero. A su vez, los aportes y contribuciones de la Seguridad Social acumularon una contracción real del 4,2%, reflejando que la recuperación de los ingresos fiscales todavía depende de factores puntuales más que de una mejora sostenida de la actividad económica.

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