Gas: Argentina es 15° en el ranking global y busca dar un salto exportador millonario
Un informe de Visual Capitalist ubica al país entre los principales productores del mundo. Con recursos para más de 200 años, proyectan exportaciones por más de USD 41.000 millones si llegan inversiones.
Argentina se posiciona en el puesto 15 del ranking mundial de producción de gas natural, con un volumen cercano a los 48.000 millones de metros cúbicos anuales, según datos difundidos por el portal internacional Visual Capitalist, elaborados en base a información de la Administración de Información Energética de Estados Unidos.
El dato ubica al país como uno de los principales actores de América del Sur y dentro de un grupo de productores intermedios a nivel global, en un contexto donde la demanda energética continúa en expansión.
El ranking está liderado por Estados Unidos, que concentra cerca del 25% de la producción mundial con 37.751 miles de millones de pies cúbicos en 2024. Detrás se ubican Rusia, con 22.672 miles de millones, y luego Irán y China. Completan los primeros puestos Canadá y Qatar, seguidos por Australia, Noruega, Arabia Saudita, Argelia, Malasia y Turkmenistán.
Por debajo de ese núcleo, la producción cae de manera significativa y allí aparece Argentina, junto a países como Egipto, Uzbekistán, Omán, Nigeria y Azerbaiyán, todos con niveles cercanos a los 40.000 millones de metros cúbicos anuales.
El contexto internacional, atravesado por tensiones geopolíticas -especialmente en Medio Oriente-, refuerza la importancia de productores considerados estables. En paralelo, las proyecciones indican que el consumo de gas seguirá creciendo al menos hasta 2050, impulsado por la transición energética y la sustitución del carbón.
En ese escenario, Argentina cuenta con una ventaja estructural: la disponibilidad de recursos. Según la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos (CEPH), el país tiene reservas suficientes para abastecer su demanda interna por más de 200 años y petróleo por más de un siglo.
Ver: NGLs: el factor clave que puede acelerar -o frenar- el salto exportador de Vaca Muerta
El desarrollo de Vaca Muerta aparece como el eje de esa expansión. Por primera vez, el país tiene la posibilidad de cubrir el consumo local y, al mismo tiempo, consolidar una plataforma exportadora de gran escala.
Las proyecciones del sector apuntan a un fuerte crecimiento en la próxima década. El escenario más probable elaborado por la CEPH prevé exportaciones energéticas por USD 41.758 millones anuales hacia 2035. Para alcanzar ese objetivo, se requerirían inversiones de entre USD 12.000 millones y USD 21.000 millones por año entre 2026 y 2035.
Ese crecimiento se apoyaría en un aumento del 11% anual en la perforación de pozos no convencionales, junto con el desarrollo de infraestructura clave como gasoductos, oleoductos y plantas de licuefacción para exportar gas natural.
En ese escenario, las importaciones energéticas se reducirían a USD 4.080 millones y el saldo comercial del sector superaría los USD 37.600 millones, consolidando a la Argentina como un proveedor relevante en el mercado global.
El informe también contempla alternativas. Un escenario moderado proyecta exportaciones por USD 22.382 millones en 2035, mientras que uno más acelerado anticipa ventas externas por USD 40.074 millones ya en 2030.
La evolución reciente muestra una mejora tras años de caída. La producción de petróleo descendió hasta 2017, pero luego se recuperó con el impulso de los recursos no convencionales. En gas, la tendencia positiva comenzó en 2013 y se consolidó en los últimos años.
Este proceso también impactó en las cuentas públicas. Los subsidios energéticos, que promediaron 1,7% del PBI en la última década, bajaron a USD 3.999 millones en 2025, equivalentes al 0,6% del producto, en parte por la mayor producción local y la reducción de importaciones.