Pelleriti, de Monteviejo: la pasión por el vino del hombre de dos mundos

Ignacio Borrás, el "vendimiador móvil" por el mundo a quien la pandemia lo dejó quieto, luego de sus crónicas desde Europa empezó una serie de diálogos con enólogos para Memo y los trae en primera persona.

Ignacio Borrás

¡Buenas a todos! Este domingo quiero compartir con todos ustedes una entrevista increíble. Para esta ocasión fue elegido uno de los más grandes enólogos que tenemos en Argentina, una persona que supo hacer su camino y destacarse en el viejo mundo (Francia) y a su vez lleva a cabo el manejo de una gran bodega en Mendoza. Él es Marcelo Pelleriti, enólogo de bodega Monteviejo, enólogo de Chateaux Montviel; Chateau Le Gay y La Violette, ¡y poseedor de su propio proyecto que lleva su nombre! Espero puedan disfrutar esta entrevista y conocer un poco más a la persona encargada de dirigir todo lo antes mencionado.

Debo decir que en esta entrevista la idea principal mía fue conocer más sobre Marcelo y su historia de vida, fue una charla súper entretenida y de la cual pude conocer a una persona increíble que no tiene problemas a la hora de enseñar o transmitir sus conocimientos.

- ¿Qué te llevó a dedicarte a la enología?

- Afortunadamente en mi infancia tuve la posibilidad de criarme viendo a mi abuelo paterno trabajando en casa, no era empresario pero elaboraba su propio vino y me dejaba ayudarlo. Esto después me llevo a ir al colegio Liceo Agrícola (escuela técnica especializada en enología y viticultura) y posteriormente estudie en la Facultad Don Bosco. Pero a estos estudios también hay que sumarle que siempre quise tener algo propio, una bodeguita o algo así.

- ¿Y antes de la bodega tuviste algún otro emprendimiento?

- Podría decirse que tuve varias "empresitas" antes de empezar con el vino, de chico vendía golosinas, o hacia mucha jardinería los fines de semana mientras estaba en el colegio, también tuve un vivero con algunos compañeros del colegio. Hasta que un día dije basta! Si lo que yo quiero es hacer vino y en el año 94 arranque con unas mil botellas, y poco a poco fue creciendo, en el año 2001 ya tenía una producción de 15.000 botellas y en el 2002 duplique esa producción, hasta lograr lo que hoy es Marcelo Pelleriti Wines que tiene un aproximado de 500.000 botellas.

- ¿Buscas seguir creciendo en cantidad de producción?

- La verdad es que no me interesa tener una producción de millones de botellas, yo pienso que la enología y el vino tienen que transmitir una personalidad o identidad.

- ¿Cuál crees vos que es esa personalidad o identidad en tus vinos?

- La verdad es que yo no busco hacer vinos que satisfagan un mercado o a un crítico, hago vinos del estilo de los que me gusta tomar a mí, que puedan transmitir mi pasión por lo que hago.

- ¿Y si hablamos de tu abuelo que fue el primero en motivarte o enseñarte a hacer vinos que recordás de él?

- Lo recuerdo como una persona que trabajaba muchísimo, uno de chico siempre magnifica las cosas pero me lo acuerdo como alguien muy fuerte, muy perseverante en lo suyo, pero por sobre todo lo recuerdo como alguien muy feliz, creo que eso fue su mayor enseñanza, que uno puede trabajar muchísimo pero si estás haciendo lo que a uno le gusta uno es mucho más feliz.

- ¿Cómo fue hacer esas primeras mil botellas del año 94?

- La verdad, uno piensa que es todo color de rosas, pero no fue tan así. Creo que por eso también fue tan satisfactorio el resultado, porque a mayor esfuerzo creo que es mayor la recompensa. Yo empecé con muy poco capital, remándola, tenía unos amigos míos que fueron mis socios, después era el tema de comprar la botella, las etiquetas, etc. Después crecimos y fue contratar un encargado que nos ayudara, asumir gastos más fijos, tener una inversión en una barrica dos años parada. Fueron y son años de mucho mucho trabajo pero siempre con mucha alegría de podes hacer lo que amo.

- ¿Cómo eran esos vinos?

- Eran vinos con mucho cuerpo, con bastante madera aunque en ese momento en la industria argentina se buscaba todo lo contrario, vinos más frescos sin tanto cuerpo ni madera. De hecho en algunas degustaciones que los llevábamos nos decían que tenían mucha estructura. Y yo buscaba eso, el lograr que se abriera el vino y se dejara un tiempo para que pudiera liberar todo su potencia, también eran vinos con una guarda mucho mayor a lo acostumbrado en ese momento.

- ¿Hoy en día seguís manteniendo ese pensamiento?

- Hoy en día hago de todo un poco, tenemos vinos más jóvenes y frescos para el día a día, también me divierto haciendo algunas cosas diferentes. Pero mi objetivo es hacer vinos para trascender, que nos dejen siempre bien parados en alguna vinoteca del mundo como país, como Argentina.

- Aparte de tu abuelo, ¿tenés algún otro mentor dentro de la enología?

- Sí, mirá, yo por lo general no soy una persona que lleve fanatismos, pero creo mucho en las personas que predican con el ejemplo. Michell Rolland es mi padre en la enología, el me abrió puertas y me llevo a un mundo que nunca imagine ver, ya sea en calidad humana (por ejemplo con el aprendí lo que es el sentido de la palabra). Como también me formaron profesionalmente.

- Y hablando de eso, ¿qué te dio gracia?

- Este año iba a ser mi vendimia número 20 en Francia. Encontré gente con una calidad humana directamente fuera de lo normal, yo paso mucho tiempo allá y eso me llevo a tener grandes amigos, tengo dos ahijadas allá. El padrino de una de mis hijas es francés. También aprendí cosas como armar una mesa o ciertos modales que por ahí nosotros no estamos acostumbrados. Me dio el aprender a cocinar y sentir un montón de sensaciones que tal vez no habría sentido acá. También me enseño cosas que yo trato de lograr acá porque soy un enamorado de la Argentina.

- ¿Aparte del vino, tenés alguna otra actividad que te genere pasión?

- Sin dudas la música. Eso se lo debo a mi familia, que desde chico me motivaron con una guitarra, también tenía un tío abuelo que a mis 7 años me hacía escuchar Paco De Lucía. Entonces vos imagínate yo lo escucha y quería tocar como él, de hecho creo que hoy en día es uno de mis cables a tierra.

- Volviendo al tema vinos, háblanos un poco de la gente que te ayuda a realizarlos.

- Yo creo que es fundamental tener un buen equipo, de hecho mi equipo es como la mitad de mi cuerpo, empezando por Jose Omar Munier que es mi mano derecha. Gracias a dios él ha entendido la filosofía de los vinos que realizamos, que el día de mañana cuando yo no esté él se ocupe de continuar con esto. Obviamente el equipo es más grande son todos excelentes personas, Paula mi asistente, los chicos que trabajan en bodega como operarios, creo que hemos logrado ser mas una familia que un equipo de trabajo y eso es importantísimo.

- ¿Qué buscás en un persona al momento de incorporarla a tu equipo?

- Me ha pasado que he entrevistado personas que tenían más títulos que edad (y ojo que me parece muy importante el tema de capacitarse), pero no los veía muy centrados en su idea vida. Pienso que es muy importante la parte humana, que sea responsable, que si dicen algo se cumpla, me gusta la gente que demuestra con actitud lo que hacen y que trabajen con amor y pasión.

- ¿Si tuvieras que elegir una palabra para describir tu forma de vinificar, cuál sería?

- Para mí la palabra es pasión, es una palabra muy fuerte porque es lo que yo trato de transmitir a mi equipo, a mi familia, y en mis vinos. Creo que cuando uno se levanta todos los días motivado por lo que está haciendo es cuando uno verdaderamente entendió lo que significa esta palabra.

- Sabiendo esto, ¿qué dirías que expresan tus vinos?

- Expresan mis gustos, como dije antes hago los vinos pensando en lo que me gusta tomar a mí, me genera mucho placer el tipo de elaboración que tenemos en este tipo de vinos y muchísimo más placer me da ver el resultado de lo logrado aun mucho tiempo después.

- ¿Como es repartir tu tiempo entre Argentina y Francia?

- Es algo único, logre unir el viejo y el nuevo mundo en cuanto a elaboración de vinos, mi forma de vinificar acá en Monteviejo es muy similar a la que hago en Francia, de hecho algunos de los chicos que trabajan acá cuando yo voy a hacer la vendimia me los llevo, entonces hemos logrado eso que sacando las diferencias de terroir sean vinos del mismo estilo o que apunten a trascender.

- Al día de hoy, ¿cómo ves el mercado vitivinícola?

- Yo suelo separar el mercado en dos partes: la mayoría del mercado se guía mucho por etiquetas, por sugerencias o por algo así, en este segmento tenemos que entender que la gente no compra "X" vinos porque lo hizo tal enólogo, muy poca gente lee las contra etiquetas de los vinos. Y después tenemos una minoría más especializada que si consumen o conocen al enólogo y en este mercado creo que hay que trabajar mucho más.

- ¿Qué opinas del vino en lata?

- Es una idea genial, poder lograr un vino de calidad, fresco, y que la gente pueda disfrutar en cualquier momento. Pienso que la gente tiene que tomar vino ya sea en lata, con soda o como quieran pero hay que disfrutar el vino.

- Si tuvieras que elegir una persona con la que te gustaría sentarte a disfrutar un vino, ¿a quién elegirías?

- Elegiría sin dudas a Thom Yorke, un artista con todas las letras que tiene una mente creativa a otro nivel, es actor, músico, y lo más importante es que sigue su propio estilo. Respeto mucho a la gente creativa y los admiro creo que le hacen bien al mundo.

DEGUSTACION:

MARCELO PELLERITI SIGNATURE MALBEC

100% malbec de la consulta, Valle de Uco, Mendoza

12 meses en barrica de roble francés, 20% nuevo, 60% de primer y segundo uso y 20% sin madera, estiba en botella de 6 meses.

VISTA: Color rojo rubí con tonos violáceos de lágrimas finas con caída lenta.

NARIZ: aromas de frutos rojos como frambuesa y frutilla, con ciertas notas especiadas.

BOCA: entrada equilibrada, con taninos muy elegantes, recuerda a mermelada de ciruela, acidez equilibrada con un final de boca persistente.

OPINION PERSONAL: creo que es un vino que tiene un potencial de guarda muy grande, sorprende la frescura ya que a mi percepción logro encontrar en el aromas y sabores que suelen encontrarse en las degustaciones de los tanques durante su fermentación y lo que habla de la excelente forma de ser elaborado y su crianza posterior donde nunca se perdieron esas características y que sorprenden para bien a la hora de probar un gran reserva, es un vino que preferiblemente debe ser tomado acompañado de una comida ya que si no suele cansar el paladar.

Los vinos de Marcelo Pelleriti pueden ser encontrados en varias vino tecas y también en la página web de Bodega Monteviejo.

Agradecido

Quiero agradecer a Marcelo que tubo la buena onda de coparse con esta series de entrevistas que vengo realizando. Pudimos compartir una gran charla sobre vinos, música, historias de vida y de la cual pude sacar grandes reflexiones y aprendizajes. Creo que Marcelo logra en sus vinos transmitir su personalidad y sus pasiones. También debo agradecer a Paula, asistente de Marcelo, que siempre estuvo para todo lo necesario y ayudo a coordinar esta entrevista.

¡Salud! Y hasta la semana que viene.

Ignacio Borrás



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