La herej韆 exitosa (tras las huellas de un modelo de sociedad)

La investigadora sigue indagando en la Historia de los sistemas de gobierno para desafiar el pensamioento establecido. Hoy, el modelo n髍dico.

Isabel Bohorquez

Comprender el modelo n髍dico como el sistema democr醫ico m醩 exitoso del mundo seg鷑 los indicadores de desarrollo humano IDH (crecimiento econ髆ico y bienestar humano expresado a trav閟 del nivel de vida, salud y educaci髇, medido desde el a駉 1990), de progreso social (necesidades b醩icas, fundamentos de bienestar y oportunidades, medido desde el a駉 2013) y de percepci髇 de felicidad (escala de Cantril que indaga sobre la satisfacci髇 de la propia vida y comparativamente entre pa韘es, medido desde el a駉 2012) con sus variaciones, significa alcanzar un cierto grado de esclarecimiento respecto a c髆o es que a algunos pa韘es les va bien.

Ya nos hemos referido a esos aspectos en el elenco mundial de pa韘es cuando abordamos las democracias/autocracias y la tendencia a gobiernos autoritarios que se evidencia actualmente (posible tercera ola de autocratizaci髇).

Aqu queremos abordar la comprensi髇 necesaria -considerando que ese logro es fruto del consenso y del esfuerzo- de sociedades que iniciaron su proceso siendo pobres y marginales dentro del continente europeo para hoy ser el ejemplo a imitar (o por lo menos, a estudiar).

Entonces la pregunta es: 緾髆o fue que pa韘es como Noruega, Suecia, Islandia, Dinamarca o Finlandia llegaron a la c鷖pide en todas las mediciones de prosperidad y desarrollo humano?

Comencemos por hacer un poco de historia.

El auge del socialismo en Europa (1880-1914)

A finales del siglo XIX, la Segunda Internacional (federaci髇 de partidos socialistas y laboristas aut髇omos,1889) era el gran paraguas.

En ese momento Europa iba torn醤dose socialista desde las bases obreras con una fuerza arrolladora.

Surgieron partidos que se consolidaron r醦idamente:

La herej韆 exitosa (tras las huellas de un modelo de sociedad)

La "socialdemocracia" era el nombre del movimiento obrero que segu韆 las ideas de Marx. Su objetivo era el fin del capitalismo y la propiedad privada de los medios de producci髇, accediendo al poder a trav閟 de la dictadura del proletariado y eliminando las diferencias de clase al abolir la burgues韆 y todo privilegio social.

Imaginemos por un momento la escena: apogeo de la revoluci髇 industrial, poder韔 colonialista europeo en 羏rica y Asia (que enfrent a socialistas ortodoxos antiimperialistas y socialistas reformistas que ve韆n en la colonizaci髇 un posible factor de progreso), expansi髇 del capitalismo, surgimiento de nuevas clases sociales entorno a las ciudades, desigualdad, explotaci髇 de ricos a pobres, conciencia emergente de clase, nacionalismo en pa韘es que estaban aglutinados en regiones imperiales (imperio ruso, imperio austroh鷑garo, imperio alem醤), surgimiento de los sindicatos...era el caldo de cultivo perfecto para una fuerza revolucionaria que intentara cambiar el destino de millones de personas.

Veamos un mapa de Europa en 1914:

La herej韆 exitosa (tras las huellas de un modelo de sociedad)

La cuesti髇 era c髆o. Desde el comienzo, este socialismo marxista o socialdemocracia llamada en aqu閘 entonces, se fractur en la visi髇 de c髆o llevar adelante la transformaci髇 social aspirada.

Los revolucionarios fieles a Marx y la doctrina defendieron el concepto de destrucci髇 del sistema capitalista y burgu閟 y la consolidaci髇 de una sociedad sin clases (comunismo).

Los infieles, postularon una reforma del sistema, no acabar con 閘, adem醩 de buscar v韆s pac韋icas para acceder al poder a trav閟 de instituciones democr醫icas (voto, sindicatos).

De este cisma surgir韆n entre sus principales corrientes, los reformistas, los revisionistas y los fascistas.

La primera grieta apareci con Eduard Bernstein a finales de 1890. Bernstein public Las premisas del socialismo en 1899, donde se atrevi a decir algo que para los marxistas ortodoxos era una herej韆: "El movimiento lo es todo; el objetivo final no es nada".

Eduard Bernstein naci en Berl韓 en 1850 y milit en el SPD desde 1872 hasta su muerte en 1932, considerado padre de la socialdemocracia, critic aspectos fundamentales de Marx. Observ que las predicciones de Marx no se cumpl韆n: la clase media no desaparec韆 y los obreros estaban viviendo un poco mejor gracias a las reformas. Propuso que el socialismo deb韆 ser una evoluci髇 gradual a trav閟 de la democracia, no una ruptura catastr骹ica y defendi posturas reformistas y evolucionistas.

Se le atribuye la defensa de una econom韆 mixta y una sociedad en la que el Estado arbitre entre clases sin eliminar la propiedad privada ni las clases sociales, proponiendo enfoques m醩 pragm醫icos como la aceptaci髇 de ciclos econ髆icos y la existencia de una clase media que pudiera fortalecerse con el progreso.

Bernstein rechaz la idea marxista de una revoluci髇 inevitable y la concepci髇 del comunismo como fin de la historia.

Propuso que el capitalismo tiene ciclos de auge y ca韉a, y que la econom韆 puede recuperarse y crecer a largo plazo, desmitificando la idea del colapso inminente que Marx profetiz.

Tambi閚 cuestion el n鷆leo te髍ico marxista al discutir la teor韆 de la plusval韆 y de la relaci髇 valor-trabajo ya que argument que el valor de un producto no puede determinarse puramente por el "tiempo de trabajo socialmente necesario" tal como propon韆 Marx, debido a que la tecnolog韆, la intensidad del trabajo y la demanda del mercado influyen en el precio real.

Critic a la plusval韆 (el valor que el trabajador produce, pero no recibe) consider醤dola m醩 una construcci髇 te髍ica que una medida sistem醫ica de la explotaci髇 en el capitalismo.

Y finalmente, refut la polarizaci髇 social. Bernstein se馻l que, contrario a la predicci髇 marxista de que los ricos se har韆n m醩 ricos y los pobres m醩 pobres (polarizaci髇), los datos mostraron que la clase media se expand韆, la clase trabajadora mejoraba sus condiciones y el capitalismo demostraba mayor capacidad de adaptaci髇.

Defendi el liberalismo y que el socialismo puede ser una evoluci髇 del liberalismo.

Algo fundamental de su postura, a mi entender, es su concepci髇 de que el objetivo no es perpetuar la condici髇 obrera, sino elevar a la clase trabajadora a la ciudadan韆 plena mediante la democracia y reformas.

Evidentemente, dos visiones muy diferentes.

縎e puede decir dos socialismos?

縊 Bernstein dio origen a otra cosa diferente al socialismo y al liberalismo/ capitalismo duro?

Por supuesto, surgieron las cr韙icas al hereje.

L韉eres como Luxemburgo, Lenin y Kautsky acusaron a Bernstein de traicionar el marxismo, por su acercamiento al liberalismo y su rechazo a la teor韆 de las crisis y la revoluci髇.

Rosa Luxemburgo respondi con su famoso panfleto Reforma o Revoluci髇. Ella dec韆 que las reformas eran necesarias para mejorar la vida del obrero, pero que nunca podr韆n sustituir a la revoluci髇, porque el Estado capitalista no se dejar韆 "reformar" hasta desaparecer. Para ella, Bernstein estaba abandonando el socialismo para convertirse en un simple liberal progresista.

Luxemburgo lo calific de oportunista y lo acus de despojar al socialismo de su car醕ter de clase, mientras Lenin y Kautsky lo consideraron un falseador de Marx y un traidor al proyecto revolucionario.

La oposici髇 se centr en que Bernstein debilitaba la lucha revolucionaria y promov韆 una socialdemocracia reformista que pod韆 impedir la revoluci髇 comunista.

Los quiebres y pliegues dentro de tan enorme movimiento socialista, con pa韘es tan diferentes y necesidades o intereses distintos, son mucho m醩 intrincados que la sola herej韆 de Bernstein.

De hecho, la divisi髇 entre marxistas y anarquistas, as como los intereses rusos en la gesta de su revoluci髇 -entre otros- fueron relevantes en esta progresiva desuni髇.

Aqu elegimos destacar su pensamiento porque entendemos que representa en gran medida la matriz conceptual del modelo n髍dico.

Destacando, adem醩, que esta discusi髇 ideol骻ica lleva ya m醩 de cien a駉s...

Finalicemos este apartado hist髍ico con una referencia importante:

Para el inicio de la Primera Guerra Mundial, el socialismo era una fuerza pol韙ica imparable en casi toda Europa Occidental, pasando de peque駉s grupos clandestinos a movimientos de masas con millones de votos.

En 1914, la mayor韆 de los partidos socialdem骳ratas europeos apoyaron a sus propios gobiernos en la guerra, rompiendo el ideal de "solidaridad internacional obrera". Esto enfureci a los radicales como Lenin y Rosa Luxemburgo.

Surgieron dos grandes tendencias, los movimientos m醩 combativos, cuyos recursos como las huelgas, manifestaciones, acciones violentas, fueron parte de su agenda siempre vigente y los movimientos basados en la cooperaci髇 y en las instituciones.

La herej韆 exitosa (tras las huellas de un modelo de sociedad)

El surgimiento de un modelo

La escena previa al "milagro n髍dico" del siglo XX es de una pobreza estructural profunda y una emigraci髇 masiva.

Para entender c髆o eran Suecia, Noruega, Dinamarca y Finlandia antes de su transformaci髇, debemos considerar sus caracter韘ticas socioecon髆icas a finales del siglo XIX y principios del XX:

A mediados del siglo XIX, la regi髇 era una de las m醩 pobres de Europa. Eran sociedades eminentemente rurales y dependientes de una agricultura de subsistencia en climas extremos. A diferencia del feudalismo europeo m醩 r韌ido, hab韆 muchos peque駉s propietarios, pero sus parcelas eran insuficientes para sostener a familias numerosas, lo que generaba una clase de jornaleros sin tierra muy empobrecida.

Suecia y Finlandia sufrieron hambrunas severas (como la de 1867-1869), causadas por malas cosechas y un aislamiento geogr醘ico que dificultaba el comercio.

Debido a la falta de oportunidades y la presi髇 demogr醘ica, se produjo un 閤odo masivo hacia Am閞ica (principalmente Estados Unidos). Se estima que 1 de cada 4 suecos emigr entre 1850 y 1920. Noruega perdi un porcentaje de poblaci髇 similar, siendo en ese momento el segundo pa韘 (despu閟 de Irlanda) con mayor tasa de emigraci髇 per c醦ita.

Antes de la socialdemocracia, estos pa韘es eran monarqu韆s con estructuras de poder conservadoras y redes de seguridad social casi inexistentes.

Un factor clave que luego facilitar韆 el modelo de bienestar era su alta homogeneidad 閠nica, lingstica y religiosa (luteranismo).

La 閠ica del trabajo y la alta tasa de alfabetizaci髇 (impulsada por la Iglesia para que todos pudieran leer la Biblia) crearon una base de capital humano que fue crucial cuando lleg la industrializaci髇.

El cambio no fue m醙ico ni exclusivamente estatal; empez con un liberalismo econ髆ico s髄ido a finales del siglo XIX.

El punto de inflexi髇 hacia la democracia liberal moderna ocurri en la d閏ada de 1930. Ante la Gran Depresi髇, en lugar de optar por extremismos, los sindicatos obreros y las asociaciones patronales llegaron a acuerdos hist髍icos (como el Acuerdo de Saltsj鯾aden en Suecia, 1938).

Suecia aprovech sus recursos naturales (hierro y madera) para industrializarse r醦idamente. Noruega se centr en la pesca y en tener una de las flotas mercantes m醩 grandes del mundo, mucho antes del descubrimiento del petr髄eo en 1969. Dinamarca transform su agricultura tradicional en un sistema cooperativo de exportaci髇 de l醕teos y carne de alta eficiencia.

Cuando lleg la industria, los sindicatos se organizaron muy r醦ido y con mucha disciplina, siguiendo el modelo alem醤.

En Suecia, Noruega y Dinamarca, las confederaciones sindicales (como la LO - Landsorganisationen) fueron los actores pragm醫icos. Tras d閏adas de huelgas y conflictos muy duros en los a駉s 20, los l韉eres sindicales comprendieron que, para financiar mejores salarios y servicios p鷅licos, necesitaban que las empresas fueran rentables y eficientes. En lugar de buscar la nacionalizaci髇 de la industria (el modelo sovi閠ico), optaron por dejar la propiedad en manos privadas a cambio de tener voz en las condiciones laborales y una red de seguridad social.

Durante la Gran Depresi髇 de los a駉s 30, se produjeron los famosos "acuerdos de crisis". Los partidos que representaban a los trabajadores urbanos se aliaron con los partidos agrarios (que representaban a los peque駉s y medianos agricultores). Estos campesinos eran propietarios de tierras y firmes defensores de la propiedad privada, pero necesitaban subsidios estatales y protecci髇 frente a la crisis. El intercambio fue que los trabajadores apoyaron los precios agr韈olas y los agricultores apoyaron las leyes de bienestar y los derechos sindicales (pacto rojo-verde, laboralistas y agrarios).

Del otro lado de la mesa, la patronal y los partidos liberales/conservadores aceptaron el reconocimiento de los sindicatos y el pago de impuestos altos. Su motivaci髇 fue el miedo a la inestabilidad, prefer韆n un sistema predecible con paz social y una fuerza laboral educada y sana, antes que el riesgo de una revoluci髇 socialista o el colapso econ髆ico.

Antes que partidos pol韙icos de peso, crearon una red masiva de cooperativas de consumo y producci髇, lo que gener una cultura de colaboraci髇 muy fuerte basada en el corporativismo democr醫ico. Esto significa que las leyes importantes no se aprueban solo por mayor韆 parlamentaria, sino tras largas consultas con comisiones de expertos, sindicatos y organizaciones civiles, generando una estabilidad institucional muy alta y baja polarizaci髇.

Basados en las ideas de Eduard Bernstein, aceptaron el libre mercado y la propiedad privada, primero crecieron econ髆icamente y luego financiaron servicios p鷅licos de excelencia. Eso fue posible gracias a los acuerdos entre sindicatos, productores, empresarios y el Estado.

Combinaron un capitalismo de libre mercado con un s髄ido estado de bienestar, altos impuestos y negociaci髇 colectiva, seguridad jur韉ica y libertad econ髆ica.

Se basaron en la intervenci髇 estatal para redistribuir la riqueza, garantizando educaci髇 y salud universales, adem醩 de servicios sociales de alta calidad. Han logrado escasa evasi髇 fiscal porque la gente conf韆 en que se invierte en servicios de manera adecuada con baja burocracia (bajo gasto pol韙ico, alto gasto social) y una sociedad con altos niveles de confianza y participaci髇 pol韙ica.

Se promovi a los sectores productivos e industriales con pol韙icas de aliento y apertura al comercio exterior. Tienen impuestos muy altos al consumo y a las personas, pero no a las empresas (para que sigan siendo competitivas).

Incluyeron una alta inversi髇 en capital humano, seguridad laboral flexible ("flexiseguridad") que es un punto medio entre los dos conceptos tradicionales y consiste en mantener tanto la protecci髇 al trabajador como la capacidad de crecimiento de las empresas.

En lugar de proteger puestos de trabajo espec韋icos que pueden quedar obsoletos, el sistema protege al trabajador, d醤dole las herramientas para saltar de un empleo a otro sin caer en la precariedad.

La formaci髇 no termina con el t韙ulo universitario o t閏nico. En estos pa韘es, se asume que un trabajador cambiar de carrera o necesitar actualizarse varias veces. Los cursos de recapacitaci髇 suelen ser gratuitos o estar fuertemente subsidiados por el Estado.

Las empresas ven la formaci髇 como una inversi髇, no como un costo y permiten que los empleados dediquen horas de su jornada laboral al estudio.

Este modelo combina una alta flexibilidad para contratar y despedir con una red de seguridad social robusta. La pieza clave es la Pol韙ica Activa del Mercado de Trabajo (ALMP): si pierdes tu empleo, el Estado no solo te da un subsidio, sino que te "obliga" y te ayuda a entrar en programas de formaci髇 intensiva para sectores con alta demanda.

El objetivo es que el periodo de desempleo sea una fase de transici髇 productiva.

Pr醕ticamente no hay empleo informal (en negro), los subsidios de desempleo son financiados por el Estado, los propios trabajadores y los empresarios y administrados por los sindicatos que se hacen responsables de su pago. Hay un proceso de seguimiento (si a los tres meses de paro laboral, la persona desempleada no consigui empleo, se le ubica en un trabajo disminuyendo al m醲imo las situaciones fraudulentas).

Los pa韘es n髍dicos est醤 entre los m醩 altos de inversi髇 de su PIB en formaci髇 laboral.

La herej韆 exitosa (tras las huellas de un modelo de sociedad)

Es un modelo de desarrollo que tiene un alto valor de equidad, uno de los ejes centrales. Los n髍dicos tienen el coeficiente de Gini (medida estad韘tica m醩 utilizada para medir la desigualdad de ingresos o riqueza en una poblaci髇, variando entre 0 -igualdad total- y 1 desigualdad m醲ima) m醩 bajo del mundo: alrededor del 0.25.

Eso es lo que hoy se suele denominar la socialdemocracia moderna.

縀s socialismo? 縀s capitalismo?

縀s otra construcci髇 pol韙ica?

No adhiero particularmente al t閞mino moderado o de centro ya que asumir esa perspectiva implica sostener los principios de los extremos, pero atenuados.

Y entiendo que en el modelo n髍dico ocurri otra cosa.

Supieron entender la fecundidad del capitalismo como motor de progreso, pero tambi閚 que ese mismo motor debe ser regulado en pro del bienestar de todas las personas, del territorio, de la naci髇. Comprendieron la prosperidad como algo en conjunto.

Lo que los pa韘es del modelo n髍dico alcanzaron es la posibilidad de llevar a cabo un modo sistem醫ico y perdurable de vivir bien, adapt醤dose a los cambios, sorteando crisis, sosteniendo un alto nivel de autocr韙ica y ejerciendo el consenso y la cooperaci髇 como principio rector. Valoran el esfuerzo y el trabajo y enaltecen el obrar honesto.

縏iene problemas? Por supuesto. Como todas las sociedades. Hoy enfrentan dos muy concretos (entre otros): la ca韉a demogr醘ica (su envejecimiento) y la migraci髇 que les puede hacer tambalear su equilibrio si la fuerza productiva decae en idoneidad y en capacidad de aporte al sistema para que siga siendo pr髎pero.

縇o resolver醤? Al menos tienen m醩 herramientas que otros pa韘es cercanos que enfrentan los mismos problemas y que arrastran a鷑 una discusi髇 ideol骻ica irresuelta por m醩 de un siglo.

Lo mejor que nos ense馻 el modelo n髍dico es que los bastiones de ideas no siempre nos procuran el bien com鷑.

Muy por el contrario, el disenso constante y la oposici髇 ideol骻ica cerrada degradan la trama social y atan de manos al progreso.

Lecci髇 atesorable para todas las personas que vivimos en pa韘es que a鷑 tienen mucho por resolver.

Ver: Todas las c醦sulas de Bohorquez para Memo.


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