Ya está, que pase el que sigue

Mendoza sufrió la pandemia y se acható en muchos aspectos de la gestión. La superó con fuerza y apostando al equilibrio. Pero el final de mandato tiene altibajos que merecen ser señalados para no caer en el promedio de lo que queremos para Mendoza: arriba, diferentes, con alto impacto.

Periodista y escritor, autor de una docena de libros de ensayo y literatura. En Twitter: @ConteGabriel

Si el cierre de la gestión que culmina en Mendoza será en los próximos dos meses como lo fue la Feria del Libro, ya está, mejor que pase el que sigue y no se gasten recursos en cosas que serán hechas solo para rellenar una agenda, sin capacidad de lograr el impacto que podría esperarse.

Los ministros consultados por Memo para la edición del pasado domingo (y que sí contestaron a la requisitoria periodística) fueron bastante sinceros en valorar lo que pudieron hacer en estos cuatro años y dar cuenta de sus frustraciones que, al final, son las de toda una provincia. En general, se vio un esfuerzo por levantar hechos más o menos relevantes hasta una condición épica, aunque a poco de raspar, se notó que no se pudo, no se quiso o no se supo superar la medianía.

Todo, sucedió bajo argumentaciones de condicionantes negativos, como la pandemia, el mismo fantasma que usa Alberto Fernández para justificar su nadería. Concluida, no hubo un salto hacia adelante.

Feria del Libro de Mendoza 2023: no importa el lugar

Lo que nos atenaza a los mendocinos es este cierto aire orgulloso con el que nos damos ánimo en medio del contexto nacional, eso de querer desperezarnos de todo lo malo que se hace (a propósito, podría decirse) en el resto del país, y asomar la cabeza, para caminar erguidos por la Argentina. Pero cuando no se construyen todas las acciones de un gobierno con la misma capacidad de proyección, se termina rengueando, y esa altivez deseada se degrada a simple vista.

Al mismo tiempo que Mendoza no hacía suya la voz de muchos de los más grandes escritores que le ha dado al país, pudiendo imponer una cojonuda Feria del Libro, se avanzaba en un hecho de relevancia internacional, como ha sido la valoración de la tarea educativa, que incluyó una foto en el Cerro de la Gloria con expertos de varios puntos del mundo y los dos gobernadores, comprometidos a afianzar ese posicionamiento. Chocó con el egoísmo naturalizado de informar todo después de que pasan las cosas, o soplarle los mejores hechos solo a algunos oídos cercanos, y dejar para consumo y vanagloria del "grupito" propio los grandes hechos.

Altibajos inconvenientes, que podrían dejar una lección aprendida: si no se puede mantener la línea de unas cosas, mejor no hacer otras que bajen el concepto promedio.

Por ahí, es justo el momento de guardar hechos para que el gobierno que llegue -justo hoy dentro de dos meses- pueda subirlos unos cuantos escalones en el nivel del que hoy se puedan llegar a realizar. 

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