¿Incapacidad ante la discapacidad o políticas de exterminio?
Analíticamente, la autora plantea este interrogante para entender las motivaciones para modificar las políticas sociales y de salud destinadas a la población con discapacidad.
Hoy el Gobierno se ha empeñado en hacernos creer que si somos personas con discapacidad es porque queremos. Si estamos en la mas grosera miseria es porque no tenemos la capacidad para cambiar nuestras vidas y esto se refuerza con las frases "Si usted quiere, puede", "Todo depende de usted", "Ser exitoso es una cuestión de actitud", ¡Sea positivo, y levántese de la silla y ande!, ¡Eleve su autoestima y deje el consumo, si usted quiere puede!
¿Qué significa esta proliferación de "sanos consejos", o "recetas para ser feliz y triunfar en la vida" que ahora nos inundan? ¿Cómo entender este auge de "técnicas" que parecen servir para todo (para individuos y para empresas, seas o no persona con discapacidad o sea: para estas grandes familias con "colaboradores" y no "trabajadores"), tips que resuelven problemas y marcan el camino hacia una pretendida aurora beatífica llena de éxito? Y ante esto, entonces todos miran para un costado, con una moral indolora de los nuevos tiempos, la moralina del sálvese quien pueda.
Antonio Gramsci afirmaba que "la indiferencia es abulia, parasitismo y cobardía, no es vida. Por eso rechazo a los indiferentes" y eso precisamente pasa en nuestra provincia. El voto de los legisladores nacionales que responden al Gobierno Provincia con respecto a la emergencia en discapacidad es inaudito, es cruel y de allí no hay retorno. Me pregunto entonces si el gobierno provincial ante tales medidas de extermino tiene un plan B, o aborda la problemática que viven las personas con discapacidad de Mendoza de manera integral. Ante esta abulia tomé la iniciativa presentando diversos proyectos de inclusión, concientización y abordaje de la situación de personas con discapacidad y duermen el sueño de los justos. La respuesta es contundente: No (debería escribirlo con mayúsculas y signos de admiración para que se entienda).
Cómo lo decimos
En los discursos actuales se ponen de manifiesto palabras pródigamente utilizadas para denominar al colectivo de mujeres y hombres con diversidad funcional como personas con capacidades diferentes, minusválidos, inválidos, discapacitados, anormales. En Argentina todavía hablamos de pensiones por invalidez, estacionamientos para discapacitados, escuela especial esquemas lingüísticos que hacen referencia un colectivo "menos válido", o que "vale menos" que otros los denominados "normales". Por otro lado, en los textos jurídicos persiste esta terminología y se usan términos como incapacitación, incapacidad, discapacidad, invalidez (parcial, total, absoluta), minusvalía y dependencia. Y es claro que esto dejo huellas en todas las políticas del Gobierno en materia de discapacidad.
En diálogo con categorías foucoultianas, habilitamos interrogantes que ponen en cuestión esas reglas móviles que gobiernan -muchas veces- aseveraciones que pueden ser tomadas como falsas o verdaderas en diferentes épocas, pero que, sin duda alguna, terminan por ordenar y controlar a la sociedad y a los sujetos. Esas reglas sociales asumidas en un tiempo determinado crean un sistema de normalización y, por ende, de convicciones, principios, creencias y de realidades. Estas realidades fabricadas nutren juegos de poder regidos por criterios de normalidad y anormalidad.
Esta afirmación está basada en evidencias concretas, la gestión del presidente Milei y sus socios mendocinos ha enfrentado un fuerte rechazo por parte de organizaciones que abordan la temática de la discapacidad y familias debido a sus políticas de brutal ajuste en el área de discapacidad.
Las críticas se centran en el veto de leyes de emergencia, la baja masiva de pensiones y la eliminación de beneficios de transporte, el abandono a su suerte de personas en situación con discapacidad. De hecho, Pablo Molero, coordinador del Foro Personas con Discapacidad aseguró que el proyecto de ley para evitar el "supuesto fraude" en esta área, tiene como primera medida anular la pensión por invalidez. Para ello usan una y mil artimañas, incluso inventar una pensión con una radiografía de un can. Una vil mentira para poner un manto de sospecha sobre las personas con discapacidad.
Mientras tanto otro bastonazo (literal) del Gobierno a las personas con discapacidad a través de la Resolución 28/2026 de la Secretaría de Transporte, publicada en el Boletín Oficial donde se establece: "Déjase sin efecto el régimen de compensaciones económicas destinadas a las empresas de transporte automotor de pasajeros de carácter interjurisdiccional por los pasajes gratuitos otorgados en el marco de las leyes 22.431, 26.928 y 27.674?. Esas tres normas disponen en sus articulados que las empresas de transporte de larga distancia bajo control de la autoridad nacional tienen la obligación de trasladar gratuitamente a las personas con discapacidad, a personas trasplantadas o en lista de espera para recibir un trasplante y a niños y adolescentes con cáncer. Entonces es incapacidad del gobierno o el objetivo es el exterminio.
Es una cuestión de "ecuación"
Entre los argumentos afirman que, en la norma, tras la entrada en vigencia del Decreto 883/2024, los transportistas pueden "determinar libremente recorridos, horarios, precios, modalidades y duración de los servicios". En los considerandos se remarca que "la introducción de la libertad tarifaria implica una reconfiguración sustancial de la ecuación económico-financiera del sector, otorgando a los operadores capacidad para internalizar dentro de su estructura de costos las obligaciones legales inherentes a la actividad". Y se concluye que "la causa estructural que oportunamente justificó la implementación del esquema compensatorio ha sido superada" por lo que se vuelve "innecesaria su continuidad en los términos originalmente previstos".
Este nuevo golpe al colectivo de Discapacidad se da cuando el gobierno continúa incumpliendo con la Ley de Emergencia en Discapacidad (27.793). Esta norma fue sancionada por el Congreso el año pasado y ratificada en varias instancias por el Poder Judicial. Pese a ello, no se implementa, y cuando una ley no se cumple, se genera un estado de ilegalidad o anomia. La frase histórica describe esta situación como "se acata, pero no se cumple" y en este caso el incumplimiento afecta al 10% de la población y sus familias. Es más, Milei busca reemplazarla por otra que profundiza la crisis y el desamparo del sector, con más recortes a coberturas y prestaciones.
Dicho en el Tedeum
En la homilía del tedeum con ocasión de la celebración patria y ante el presidente Javier Milei, su gabinete y representantes políticos, el arzobispo porteño pidió a la dirigencia que trabaje "por los que no pueden más", "el sálvese quien pueda es expresión de un individualismo cruel que rompe los vínculos de fraternidad y descompone la Nación, nadie es descartable, nadie es desechable, todos somos importantes, comenzando por las personas adultas mayores, los niños, los enfermos, las personas con discapacidad, los adolescentes y jóvenes atravesados por la droga, los trabajadores informales y precarizados". "Basta de arengar la división y la polarización porque nadie se salva solo, como decía Francisco".
Entonces debemos intentar averiguar si este auge de supuestas "buenas prácticas" que nos promete una homeostasis sostenida se agota en buenos deseos, o si hay allí una agenda oculta, si existen otros intereses tras todo esto, no explícitamente formulados, no solamente el ajuste o de evitar el gasto público, sino del más vulgar exterminio del diferente. Rápidamente debemos preguntarnos, al hacernos estos planteamientos, si no pecamos de "paranoicos", para usar una terminología del ámbito de la salud mental; es decir, si no vemos fantasmas donde no los hay. "Conspiranoicos", como se ha dado en llamar últimamente a los que cuestionamos estos actos crueles. El análisis sopesado muestra que no: definitivamente, hay engaño en juego y bienvenidos a la gran simulación. O lo dicho por Antonio Gramsci, que con mucho tino llamaba a "actuar con el pesimismo de la razón y el optimismo de la pasión" y la verdad que en estas circunstancias al que le quepa el sayo que se lo ponga.