Proceso de deslegitimación de los viejos: iniciado

La política comunicacional de La Libertad Avanza tiene detrás una fuerte planificación, por lo cual sería inocente suponer que las frases con tono viejistas de sus referentes son simples exabruptos. Deslegitimar a los adultos mayores busca justificar el ajuste

Belén Álvarez Vargas
Politóloga. Directora del Centro de Estudios sobre Vejeces y Envejecimiento Poblacional de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNCUYO

Todo indica que en el presente la puja por los recursos del Estado es generacional más que de clases o jurisdiccional, que el factor determinante en la distribución de los recursos esta dado por el envejeciendo poblacional.

Según el Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2022, el 11,8% de la población de Argentina tiene más de 65 años. Sin embargo, si se tiene en cuenta las categorizaciones que se manejan a nivel mundial el porcentaje es superior ya que se considera personas mayores a todas aquellas que tiene más de 60 años.

Ahora bien, hasta el momento el Estado Nacional en tanto principal ejecutor de políticas públicas destinadas a las personas mayores se ha reducido a la cuestión previsional. Cuando se habla de vejez en política se habla de cuánto se gasta en jubilaciones y pensiones, medicamentos, atención médica. Esta apreciación se explica principalmente por dos motivos: el viejísimo -forma de discriminación por edad que subvalora a las personas mayores y las considera pasivas- y la mirada economicista de la vida.

Por si esto fuera poco, en momentos de recorte indiscriminado de los servicios del Estado como el que se vive en nuestro país, el régimen jubilatorio toma mayor relevancia para las arcas del Estado. No es la primera vez que esto sucede, la pretensión de ajustar a los y las jubiladas tiene su historia per se y en la gestión de Milei ese proceso ya comenzó.

Sin embargo, a diferencia de otros tiempos, podemos decir que algo está cambiado. Hasta ahora, primó una mirada principalmente paternalista sobre las personas mayores considerándolas como a quienes se debía cuidar y proteger, sin su participación en la toma de decisiones y revistiéndolos de una pasividad absoluta. Pero la nueva gestión ha hecho un quiebre respecto a esto y no para bien.

Los mensajes viejistas explícitos se han multiplicado. "No es gratis generar jubilados ficticios que han hecho un único aporte", lanzo la legisladora Juliana Santillán, intentando jerarquizar entre aquellas personas que completaron sus aportes jubilatorios y quienes no, fundamentalmente mujeres que realizaron tareas de cuidados no reconocidas ni remuneradas y quienes pasaron su vida en el mercado informal de trabajo

También se escuchó a la canciller Diana Mondino, declararse en contra de otorgarle créditos a los adultos mayores, "es absurdo porque todos por definición nos vamos a morir, y si sos un jubilado arriba de no sé cuántos años, es casi seguro que te vas a morir. ¿Entonces para qué estás haciendo este tipo de cosas?", dijo en el programa de Mirtha Legrand, de 97 años. 

Hace pocas semanas el presidente Javier Milei justificó el ajuste a los jubilados diciendo que es "el sector que menos pobres tiene en la Argentina", minimizando el deterioro económico provocado por la aceleración inflacionaria. En marzo 2024, las jubilaciones (sin bono) son un 23% inferiores en términos reales respecto al promedio del 2023. Los medicamentos aumentaron un 300%.

Nadie puede negar que la política comunicacional de La Libertad Avanza, uno de sus bastiones más fuertes, tiene detrás una fuerte planificación, por lo cual sería bastante inocente suponer que las frases con tono viejistas de sus principales referentes son simples exabruptos. Y que esa planificación responde a una política de Estado central para la actual gestión nacional. Deslegitimar para que el ajuste no sea demasiado cuestionado públicamente.

Será que ¿Se inició un proceso de desligitimización de la vejez? ¿Los y las viejas dejaron de ser los "hacedores de esta tierra" para ser "viejos meados"? ¿La casta son las vejeces?. Preguntas que ya arriesgan algunas respuestas.

Esta nota habla de:
¿Cómo son tus expectativas económicas para el segundo semestre?