Cloacas de Corralitos: el titular de AYSAM negó errores propios y apuntó a décadas sin obras
Aguas Mendocinas enfrenta denuncias por los desbordes cloacales en Los Corralitos y una posible imputación judicial contra Humberto Mingorance. El funcionario defendió en Radio Post el operativo de la empresa, atribuyó la crisis al crecimiento urbano y sostuvo que la infraestructura "debió renovarse hace 20 años".
El presidente de Aguas Mendocinas, Humberto Mingorance, salió a defender el accionar de la empresa frente a los reiterados desbordes cloacales en Los Corralitos y negó responsabilidades individuales por la crisis sanitaria y ambiental que atraviesa la zona.
En medio de la investigación judicial que podría derivar en su imputación, el funcionario sostuvo que el problema responde a "décadas sin inversiones" y a un sistema cloacal que quedó completamente desbordado por el crecimiento urbano del Gran Mendoza.
"Este colector fue pensado para 180.000 habitantes y ahora hay 600.000", explicó Mingorance. Y agregó: "Se tendría que haber renovado hace 20 años y recalculado hace mucho tiempo".
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Durante la entrevista en el programa "A pesar de las llamas" por Radio Post, el titular de AYSAM insistió varias veces en que la situación actual es consecuencia de un diseño histórico deficiente. "El problema que tiene este tramo no es que se haya hundido ni que se haya roto, sino que está mal diseñado históricamente hace 40 o 50 años porque en ese sector no tiene pendiente", afirmó.
Según detalló, las tormentas arrastran arena, ripio y escombros que terminan tapando el colector y reduciendo drásticamente su capacidad de funcionamiento. "Hubo sectores donde encontramos hasta un 70% de carga de material árido y quedaba apenas un 30% para que pasaran los líquidos cloacales", sostuvo.
Mingorance aseguró que el año pasado lograron estabilizar parcialmente el sistema después de una limpieza profunda. "Entre septiembre y diciembre estuvimos cuatro o cinco meses sin desbordes", señaló. Sin embargo, explicó que las lluvias de verano volvieron a colapsar el sistema: "Las tormentas de enero y febrero arrastraron nuevamente todo el material y lo volvieron a colmatar".
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El funcionario reconoció el enojo de los vecinos, aunque aseguró que muchos entienden la complejidad técnica del problema. "Obviamente están molestos por la situación, pero también entienden todas las tareas que estamos haciendo para mitigar los desbordes", afirmó tras reunirse con representantes vecinales.
Uno de los puntos más sensibles de la entrevista fue el manejo de los efluentes cloacales mientras avanzan las obras. Frente a las críticas por el vuelco de líquidos y la precariedad de algunos operativos, Mingorance defendió el uso de bypass y sostuvo que no existe otra alternativa inmediata.
"La cloaca es un servicio que no se puede cortar. El agua se puede cortar, la luz se puede cortar, pero la cloaca no", afirmó.
También explicó que el volumen que maneja el colector vuelve extremadamente compleja cualquier intervención provisoria. "Ese colector trae aproximadamente entre 1.000 y 1.700 litros por segundo. No hay equipos en Argentina para manejar algo de esa magnitud", aseguró.
Incluso relató que buscaron asistencia en otros sectores industriales. "Me puse en contacto con la cámara minera y con la cámara del petróleo para ver si tenían equipos y no había", señaló.
Consultado por las imágenes de caños superficiales, mangueras y efluentes a cielo abierto, el titular de AYSAM admitió que la escena genera impacto. "Entiendo que dé sensación de precariedad", reconoció, aunque remarcó que "todas las acciones que se están haciendo son las que técnicamente corresponden".
Mingorance también defendió el uso del canal Pescara para derivar líquidos durante parte del operativo y aclaró que se realizó con autorización oficial. "Irrigación autorizó el vuelco porque esa zona riega cultivos restringidos y no cualquier tipo de producción", explicó.
Respecto de las denuncias por contaminación del agua potable y presencia de Escherichia coli en la zona, el funcionario evitó validar los estudios difundidos por vecinos y pidió que sean contrastados con análisis oficiales.
"Conozco esos estudios por los medios, pero no me dejaron copia", dijo. Y agregó: "Eso tiene que contrastarlo el DIRCA, que es el organismo oficial de control".
De todos modos, reconoció que la situación obliga a desplegar medidas de mitigación ambiental. "Ya presentamos un plan de gestión ambiental y hace tres días estamos entubando los líquidos para evitar contacto con personas o cultivos", indicó.
El presidente de AYSAM también confirmó que avanzan obras de emergencia y aseguró que las empresas trabajan "de lunes a lunes" para terminar cuanto antes los alivios provisorios.
Según explicó, durante la primera quincena de junio debería estar finalizada una etapa clave de las obras que permitiría reducir significativamente los desbordes en la zona.
"La idea es que el agua ya no vaya más por el canal Ramo 12 y aliviar el sistema", sostuvo.
En paralelo, una empresa brasileña retomará las tareas de limpieza profunda del colector. "El año pasado esa limpieza nos dio resultado y esperamos que vuelva a pasar lo mismo", señaló.
La entrevista también estuvo marcada por el avance de la causa judicial que investiga posibles responsabilidades penales por contaminación y manejo irregular de efluentes.
Posible imputación
Ante la posibilidad de ser imputado, Mingorance rechazó la idea de renunciar y defendió la actuación del equipo técnico de la empresa.
"Estamos haciendo todo lo que técnicamente se requiere hacer", afirmó. Y agregó: "Si hubiese una imputación, vamos a aportar toda la información técnica y científica de por qué pasó lo que pasó y por qué estamos haciendo lo que estamos haciendo".
Además, sostuvo que AYSAM mantuvo contacto permanente con la fiscalía durante toda la crisis. "Hay por lo menos ocho o diez informes presentados en estos dos años explicando avances y resultados", indicó.
Finalmente, el funcionario volvió a insistir en que la crisis actual es consecuencia de una infraestructura obsoleta y de años sin planificación urbana acorde al crecimiento poblacional.
"El problema explotó ahora, pero esto viene de mucho antes", resumió.