El desesperado clamor a Cafiero del embajador desertor de Nicaragua ante la OEA

Quien fuera el embajador de Nicaragua ante la OEA, Arturo McFields, dialogó con el programa "Tormenta de Ideas" y reclamó con energía que la Argentina se ocupe de la violación de los derechos ciudadanos en su país.

G. Conte y S. Montiveros

Arturo McFields defendió al régimen nicaragüense de Daniel Ortega y su esposa, Rosario Murillo como embajador de su país ante la Organización de los Estados Americanos (OEA), en Washington. Fue hasta que el pasado 23 de marzo, ante la sorpresa de toda América, en su alocución cambio radicalmente de posición y denunció al gobierno al que representaba. De inmediato, fue destituido y se eligió a un reemplazante que aun no era aceptado en la organización, sobre todo porque Nicaragua ha pedido retirarse de la Carta de la OEA, el instituto que monitorea a las democracias en la región.

McFields habló con el programa "Tormenta de Ideas" por radio Nihuil y Memo TV Streaming, y formuló un fuerte llamamiento al gobierno argentino para que se ocupe de los derechos de la ciudadanía en Nicaragua.

Sostuvo que "el clamor del pueblo de Nicaragua está creciendo. Las violaciones a los derechos humanos ya no son un rumor, es algo que está en el pueblo, la gente o sufre, lo lamenta. Yo, como parte de ese gobierno, también. Tuve que hablar a pesar de que tengo miedo. Y lo hice a pesar de que países grandes y amigos, como Argentina, no levantaron su voz".

McFields clamó por ayuda al gobierno argentino: "Yo les pido, yo les suplico a la Argentina que nos ayude, que no nos den la espalda porque duele mucho. Se lo digo al señor (Santiago) Cafiero. Apoye a Nicaragua, no nos abandone".

El disidente se autodenominó como "embajador de los exiliados, de los torturados y de los que murieron".

McFields junto a Luis Almagro, secretario general de la OEA.

- ¿Cómo se entiende que una semana usted haya defendido a capa y espada al régimen de Ortega y Murillo en sus discursos ante la OEA, y a la semana siguiente, usted los denunció?

- Gracias por la pregunta. Como dije, en Nicaragua te obligan a repetir consignas, a ponerte la camiseta, a llenar las plazas. Hay alguien pasando listas para ver qué trabajadores del Estado no fueron porque pierden su empleo. Y cuando son funcionarios más grandes, por la decisión que tomamos de saltar al abismo, porque nunca nadie hizo lo que yo hice en la OEA, suplicamos un poco de amor. Es un clamor de gente que está siendo torturada.

- ¿Qué pasa con las personas que han sido detenidas en Nicaragua? ¿Deben pasar 13 años en prisión?

- La esperanza son las cosas que están pasando. Son miles los que están levantándose públicamente o en silencio, calladitos. La esperanza es el cambio que nace desde adentro de un movimiento que era monolítico pero que se está agrietando. Un clamor que no es político, porque en Nicaragua no hay políticos presos, sino presos políticos, muchos de ellos solo por publicar un tuit.

Seguí escuchando los conceptos de Arturo McFields en el video, abajo:

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