Paella radical en Alvear: señales de interna, pases de factura y una previa electoral cada vez más caliente
La tradicional reunión de la UCR mendocina volvió a exhibir el mapa de poder del oficialismo. Hubo banderas de candidatos, ausencias que dieron que hablar, dirigentes "extrapartidarios" y hasta una apuesta de paddle que terminó en obras de asfalto.
La tradicional paella radical de General Alvear volvió a convertirse en mucho más que un encuentro partidario. En la previa de la Fiesta Nacional de la Ganadería, el radicalismo mendocino mostró músculo político, exhibió dirigentes en carrera para 2027 y dejó varias escenas que expusieron las tensiones internas que atraviesan a Cambia Mendoza.
El encuentro, realizado en el Club Ferrocarril Oeste, reunió a la plana mayor del oficialismo provincial encabezada por el gobernador Alfredo Cornejo, intendentes, legisladores, funcionarios y militantes radicales. Pero, detrás de los discursos sobre gestión y unidad, sobrevoló durante toda la jornada la disputa silenciosa por la sucesión provincial.
Como ya había ocurrido en la Asamblea Legislativa del 1° de mayo, la militancia aprovechó el acto para desplegar banderas y mensajes de respaldo a distintos dirigentes con aspiraciones futuras. Entre los "trapos" aparecieron referencias al intendente capitalino Ulpiano Suarez, al titular de Diputados Andrés Lombardi y al ministro de Educación Tadeo García Zalazar, todos mencionados desde hace tiempo como posibles postulantes para 2027.
La ausencia de una bandera vinculada a Luis Petri no pasó inadvertida. El dirigente sí estuvo en General Alvear recorriendo actividades vinculadas a la Fiesta de la Ganadería, pero evitó participar de la paella radical. La decisión alimentó comentarios entre dirigentes del cornejismo, especialmente luego de que Petri decidiera tiempo atrás desafiliarse de la UCR.
Pese a las diferencias internas, el sector referenciado en el exministro de Defensa tuvo representación en el salón. La presidenta de la Fundación ProMendoza, Patricia Giménez, y la vicepresidenta partidaria Beatriz Mohr compartieron la mesa principal junto a Cornejo y la vicegobernadora Hebe Casado. Más alejados se ubicaron otros referentes petristas, entre ellos Griselda Petri y el senador Walther Marcolini.
Uno de los momentos más reveladores del clima interno se produjo durante el discurso del gobernador. Cuando Cornejo elogió la gestión de Marcolini en General Alvear, el reconocimiento fue celebrado principalmente por el sector petrista. En cambio, la ovación creció claramente cuando mencionó al actual intendente Alejandro Molero, respaldado por el aparato oficialista local.
Molero también dejó un mensaje con tono político al destacar obras realizadas en el departamento y señalar que años atrás "eran impensadas", una frase que varios interpretaron como una indirecta hacia la administración anterior.
El clásico "aplausómetro" volvió a funcionar como termómetro interno. Entre los intendentes más ovacionados aparecieron Suarez, Molero y el jefe comunal de Godoy Cruz, Diego Costarelli. También hubo reconocimiento para dirigentes aliados, como el sancarlino Alejandro Morillas, aunque algunos radicales remarcaron en voz baja que no pertenece orgánicamente al partido.
La lista de asistentes incluyó además a figuras externas a la UCR, entre ellas Hebe Casado -actualmente sin partido-, dirigentes del PRO y referentes libertarios cercanos a Petri. La presencia de estos sectores volvió a reflejar la amplitud política que intenta sostener Cambia Mendoza en medio del nuevo escenario nacional.
Sin embargo, más allá de los llamados a la unidad, la previa electoral ya se instaló de lleno en el radicalismo mendocino. Y la paella de Alvear, entre aplausos, banderas y pases de factura, volvió a dejar en evidencia que la carrera hacia 2027 ya empezó.