Pandemia y bajo consumo: comerciantes de Mendoza piden medidas concretas para bajar la inflación
"No podemos continuar en esta vorágine de aumentos de todo, que hacen de Argentina un país invivible y que permanentemente está expulsando a empresas, adultos y jóvenes a otras naciones", señalaron desde la UCIM en un extenso documento.
La baja en el consumo que produjo la pandemia y sus alternadas cuarentenas han desequilibrado al sector industrial y comercial en Mendoza, como en gran parte del mundo. Pero aquí la Unión Comercial e Industrial (UCIM) exige al gobierno nacional medidas que permitan frenar la inflación, un fenómeno que no afecta a otros países y que en Argentina se suma a las crisis cíclicas y la del coronavirus.
En uno de sus documentos habituales de los días domingos, la entidad que reúne a cámaras comerciales, industriales y productivas de toda Mendoza, evaluó que "la mínima movilidad de las personas, la consiguiente caída del consumo y el congelamiento de muchos servicios dieron como resultado que una gran cantidad de actividades se mantuviera estática y no se produjera incrementos en sus precios".
Siempre críticos con las medidas restrictivas, desde la UCIM formularon un análisis de la situación, que sintetizamos en los siguientes párrafos de su documento:
- "Durante el verano 2020-2021, al disminuirse los contagios e incrementarse la movilización de personas, incrementando el movimiento de algunas actividades, antes deprimidas, pareció que todo iba a reactivarse. Pero, sin embargo, llegó la segunda ola y hoy, está presente constantemente la amenaza de tener que encerrarnos de nuevo".
- "Los precios no pudieron mantenerse. Con nuestra enfermedad económica crónica -la intratable inflación- todo se disparó y alcanzamos niveles mayores a los registrados en 30 años".
Sumó a esos datos que "la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas de Mendoza informó que el Índice de Precios al Consumidor avanzó 3,8% en marzo. Mendoza alcanzó una inflación acumulada del 11,9% para el primer trimestre. Esto solo es comparable con lo sucedido en 1991, cuando se alcanzó una inflación del 51% durante el período enero-marzo (durante lo que fue la salida de la híperinflación)".
La UCIM, entonces, consideró:
- "Pésimas noticias para una economía que castiga (en lugar de alentar) a las actividades comerciales, productivas y a los servicios y empuja a la pobreza, a cada vez más cantidad de hogares".
- "A este mal, crónico, que le ha ganado a absolutamente todas las gestiones económicas desde hace décadas, se suman los más de 160 impuestos, que debe afrontar cualquier ciudadano con iniciativas de trabajar, crecer o subsistir manteniéndose en la formalidad; la falta de libertad a la hora de desarrollar negocios, lo peligroso que es invertir, dada la falta de reglas claras; la escasísima oferta de créditos, un precario tipo de cambio y una larga lista de etcéteras. Incertidumbre, trabas impositivas, presión fiscal, condiciones inalcanzables para ingresar al mercado formal y competencia de producción en la informalidad desalientan a los empresarios a invertir".
- "Al pequeño empresario no le queda otra que aguantar hasta que no pueda más, pero el que tiene la posibilidad de invertir, en estas condiciones, no lo va a hacer o bien se resguarda en algún activo que por lo menos no le haga perder dinero (dólar, ladrillos, vehículos etc). Si no, siempre tiene la posibilidad de invertir en otro país".
Empresas que cerraron, empresas que se fueron: empleos perdidos
Los integrantes de la UCIM no dejaron fuera de consideración el éxodo de empresas que sufrió la Argentina. Recordó que "en los últimos meses se fueron: Falabella, Walmart, las aerolíneas Latam, Air New Zealand, Emirates, Qatar Airways, Norwegian (low cost); las industrias BASF (pintura de autos), Axalta (empresa química), Saint Gobain Sekurit (fábrica de parabrisas), laboratorio Pierre Fabré; Nike, Gerresheimer, Brightstar, Danone y Glovo. Por solo nombrar las más importantes".
En el balance, señaló que "entre comercios pymes y otros negocios han cerrado 18.098 compañías, entre marzo y noviembre del año pasado. Es una cifra que supera ampliamente lo que ocurrió en dos años de crisis en la Argentina, entre 2018 y 2019".
En números
La UCIM dio cuenta de que:
- "El efecto de la pandemia sobre una economía que ya venía complicada fue drástico: en ocho meses la desaparición de compañías fue un 66% más grande que la de 2019 y un 92% mayor que la de 2018".
- "En el total de trabajadores asalariados se perdieron el año pasado 957 mil puestos, entre los trabajadores asalariados registrados la baja fue de 274.000 y entre los trabajadores en negro el descenso de empleos llegó a 780.000".
- "De 20,7 millones de puestos que existían en el tercer trimestre de 2019, se cayó a 18.8 millones de plazas laborales en el mismo período de 2020. Los empleos registrados descendieron 3.3%, pero los más golpeados fueron los trabajadores informales o en negro, un sector que cayó 18.8%. En tanto, los monotributistas e independientes descendieron 12.2%".
Cuántos desocupados más habrá
Mario Grinman, presidente de la Cámara Argentina de Comercio de Argentina expresó que en el área del comercio podemos hablar de 100.000 comercios cerrados como piso "y todo dependerá de la duración de toda esta tragedia. Probablemente cuando termine esto, vamos a tener 2 millones de desocupados".
Uno de los sectores más afectados es la actividad turística. Sus representantes afirman que se perdieron 150 mil empleos por el impacto de la pandemia y la cuarentena en 2020, los empresarios hoteleros y gastronómicos están con máximo nivel de "alerta, preocupación e incertidumbre" por las nuevas restricciones que podrían aplicarse para contener la segunda ola de la pandemia de covid-19.
Por ello, los empresarios nucleados en la entidad expresaron que:
- "Dado todo este panorama, frenar la inflación se vuelve una necesidad urgente. Las empresas son solo una parte de la sociedad que la padecen, pero también los responsables de poder enfrentarla y superarla para salir de la pobreza y la caída en picada".
- "Los responsables de la política económica nacional insisten en aplicar las mismas recetas de siempre, que hemos comprobado que no funcionan. No es una cruzada imposible, se pueden mencionar varios ejemplos de países que pudieron superarla".
Y para ello, exigieron "creatividad, compromiso de todos los sectores, medidas serias y confianza en quienes las tomen son clave para poder enfrentarla".
"No podemos continuar en esta vorágine de aumentos de todo, que hacen de Argentina un país invivible y que permanentemente está expulsando a empresas, adultos y jóvenes a otras naciones", concluyeron.
Contamos con especialistas y gente capaz de enfrentarla y todos tenemos la necesidad de hacerlo. Pues manos a la obra...