Agenda económica: a qué estar atentos en el inicio de agosto

En el ámbito local, la atención se centrará en las novedades que provengan desde el nuevo MECON y en la encuesta del Banco Central el viernes. El lunes se conocerán los datos de recaudación fiscal de julio, mientras que el foco en la encuesta del Banco Central estará en la dinámica de las expectativas de inflación.

Balanz

Renta Variable Global: Preocupaciones sobre recesión en pausa (por ahora)

Las preocupaciones de recesión se tomaron una pausa e impulsaron al índice S&P 500 +6.6% en el último mes, dinamizado por buenos reportes corporativos. El 60% de las empresas que componen el índice reportaron ganancias en julio, de las cuales el 75% mostró ganancias por encima del esperado. A su vez, los datos de actividad en EE.UU. mostraron una economía fuerte con signos de desaceleración, lo que da la posibilidad de un eventual aterrizaje suave de la economía, idea no descartada por miembros de la Fed. Esto, en conjunto, aportó optimismo entre los inversores para darle impulso a la renta variable en Estados Unidos, luego de algunos meses con mucho pesimismo. El resto de los mercados desarrollados acompañaron la suba, en donde el Nikkei de Japón avanzó 2.6%, seguido por el ASX50 de Australia (+2.4%) y el SPTSX de Canadá (+1.4%). Los índices de Europa, por el contrario, mostraron caídas en medio de una depreciación de 3% del euro frente el dólar, lo que arrastró hacia terreno negativo a los índices del Eurostoxx50 (-0.79%) y Alemania (-3.1%) en dólares, este último con un avance de 0.38% en euros.

Datos de PBI por debajo de lo esperado en el 2T22, sumado a incertidumbres acerca de las políticas sanitarias para contener la suba de casos de COVID-19, impulsaron la caída de las acciones en China en el último mes (-6.4%). Los datos de producto de China del segundo trimestre por debajo de lo esperado (0.4% a/a; exp: 1.2%) se sumaron a los de inflación de junio (2.9% a/a), en donde el componente de servicios, con pocas variaciones contra mayo, reflejó una demanda que se mantiene deprimida luego de flexibilizadas las restricciones de movilidad. Esto sumó presión sobre los mercados de renta variable emergente, comprometidos en medio de condiciones financieras más ajustadas, lo que impulsó una caída de -3.4% en el índice MSCI de Asia Emergente. Este último ¿estuvo? acompañado por la caída en EMEA, encabezadas por las acciones de Rusia (-21%), en medio de un horizonte poco claro para la guerra en Ucrania, seguido por Turquía (-5%) y Sudáfrica (-2.3%). En conjunto, el índice MSCI de emergentes retrocedió 3.2% en el último mes.

En América Latina, la dinámica de los commodities marcó el ritmo de la renta variable, desacoplándose del resto de los emergentes. Los índices de acciones mostraron avances hacia finales de mes, en línea con lo que sucedió en los mercados de commodities, lo que dio lugar a una suba de 0.6% en el índice MSCI de América Latina en dólares. El repunte del cobre y el petróleo desde mediados de julio, acompañado por un dólar que frenó el ritmo de apreciación, impulsó a los sectores de minería y energía, principalmente en Chile y en Perú, en donde las acciones medidas en moneda local avanzaron 5.09% y 3.31%, respectivamente. El índice Colcap de Colombia (-4.41% en moneda local) se mantiene en niveles bajos, fruto de la incertidumbre asociada al cambio de gobierno que sucederá los primeros días de agosto. Las acciones en Brasil, por su lado, mostraron un aumento de +1.99% en moneda local, impulsadas también por el sector de energía, acompañado por el sector financiero. Finalmente, México mostró un retroceso de 0.67%, condicionado por las perspectivas de crecimiento y el ajuste monetario en Estados Unidos.

El pulso en los precios de los activos posiblemente muestre un retorno hacia la dinámica inflacionaria. La última suba de 75pbs por parte de la FED marcó un ritmo de ajuste no visto en mucho tiempo, y refuerza el compromiso de la Fed de lograr una convergencia hacia el objetivo de 2% de inflación interanual. Los datos del CPI de junio estuvieron lejos de esa meta, principalmente en el componente núcleo (5.1% a/a), el cual mostró una resistencia a la baja por encima de lo esperado. Las expectativas de julio de inflación a un año de la UMich se mantuvieron en 5.2%. Luego, la discusión no es sólo si la inflación muestra un descenso, lo cual posiblemente ocurra, sino el ritmo al que lo hará, para lo que aún no hay certezas. En este contexto la pregunta acerca del ajuste monetario necesario sigue abierta, y por ende la profundidad y duración de la recesión, en caso que suceda. La posibilidad de que las acciones hayan incorporado por completo un escenario de este tipo parece poco probable, por lo que posiblemente las subas de este último mes estén condicionadas a la dinámica futura de la inflación.

La semana que viene: Empleo en EE.UU. y Euro Zona; Inflación y actividad en América Latina

Dentro del ámbito internacional, el foco estará en los datos de empleo en Estados Unidos y en la euro zona. Los datos de julio de cambios en la nómina no agraria e ingresos promedio por hora se conocerán el viernes. Para este último, el cual es considerado un indicador de inflación, se espera una desaceleración a 4.9% a/a desde el 5.1% anterior. La tasa de desempleo (junio) de la Euro zona se dará a conocer el lunes, mientras que en Estados Unidos se conocerá el dato de julio el viernes. Se espera que ambas se mantengan sin cambios en 6.6% y 3.6%, respectivamente. El lunes se publicará el índice manufacturero de ISM (julio) en EE.UU. El miércoles se conocerán las solicitudes de hipotecas en EE.UU. y las ventas minoristas (junio) en la Euro zona, para esta última se espera una contracción de 1.7% a/a.

En la región el foco serán los datos de inflación y actividad de junio. El lunes se conocerán los datos de julio de inflación en Perú, donde el último dato en mayo fue 8,8%, acompañado por actividad económica en Chile y balance comercial de Brasil, ambos para julio. El martes se publicarán los datos de producción industrial de junio en Brasil y las minutas de política monetaria en Colombia. El miércoles se conocerá el dato de inflación de julio en Uruguay, que viene de 9.3% interanual en mayo, y la tasa de política monetaria en Brasil, donde la expectativa es de una suba de 50pbs hacia 13.8%. El jueves tendremos confianza del consumidor de julio en México y la semana termina con el dato de inflación de julio en Colombia, cuya expectativa es de un valor interanual de 10% desde el 9.7% anterior.

En el ámbito local, la atención se centrará en las novedades que provengan desde el nuevo MECON y en la encuesta del Banco Central el viernes. El lunes se conocerán los datos de recaudación fiscal de julio, mientras que el foco en la encuesta del Banco Central estará en la dinámica de las expectativas de inflación. El miércoles se conocerá la producción industrial de mayo. El viernes el foco se pondrá en la encuesta del Banco Central para analizar las expectativas de inflación.

Calendario económico: Lo que viene en la semana

Renta Variable Global: Preocupaciones sobre recesión en pausa (por ahora)

Las preocupaciones de recesión se tomaron una pausa e impulsaron al índice S&P 500 +6.6% en el último mes, dinamizado por buenos reportes corporativos. El 60% de las empresas que componen el índice reportaron ganancias en julio, de las cuales el 75% mostró ganancias por encima del esperado. A su vez, los datos de actividad en EE.UU. mostraron una economía fuerte con signos de desaceleración, lo que da la posibilidad de un eventual aterrizaje suave de la economía, idea no descartada por miembros de la Fed. Esto, en conjunto, aportó optimismo entre los inversores para darle impulso a la renta variable en Estados Unidos, luego de algunos meses con mucho pesimismo. El resto de los mercados desarrollados acompañaron la suba, en donde el Nikkei de Japón avanzó 2.6%, seguido por el ASX50 de Australia (+2.4%) y el SPTSX de Canadá (+1.4%). Los índices de Europa, por el contrario, mostraron caídas en medio de una depreciación de 3% del euro frente el dólar, lo que arrastró hacia terreno negativo a los índices del Eurostoxx50 (- 0.79%) y Alemania (-3.1%) en dólares, este último con un avance de 0.38% en euros.

Datos de PBI por debajo de lo esperado en el 2T22, sumado a incertidumbres acerca de las políticas sanitarias para contener la suba de casos de COVID-19, impulsaron la caída de las acciones en China en el último mes (-6.4%). Los datos de producto de China del segundo trimestre por debajo de lo esperado (0.4% a/a; exp: 1.2%) se sumaron a los de inflación de junio (2.9% a/a), en donde el componente de servicios, con pocas variaciones contra mayo, reflejó una demanda que se mantiene deprimida luego de flexibilizadas las restricciones de movilidad. Esto sumó presión sobre los mercados de renta variable emergente, comprometidos en medio de condiciones financieras más ajustadas, lo que impulsó una caída de -3.4% en el índice MSCI de Asia Emergente. Este último ¿estuvo? acompañado por la caída en EMEA, encabezadas por las acciones de Rusia (-21%), en medio de un horizonte poco claro para la guerra en Ucrania, seguido por Turquía (-5%) y Sudáfrica (-2.3%). En conjunto, el índice MSCI de emergentes retrocedió 3.2% en el último mes.

En América Latina, la dinámica de los commodities marcó el ritmo de la renta variable, desacoplándose del resto de los emergentes. Los índices de acciones mostraron avances hacia finales de mes, en línea con lo que sucedió en los mercados de commodities, lo que dio lugar a una suba de 0.6% en el índice MSCI de América Latina en dólares. El repunte del cobre y el petróleo desde mediados de julio, acompañado por un dólar que frenó el ritmo de apreciación, impulsó a los sectores de minería y energía, principalmente en Chile y en Perú, en donde las acciones medidas en moneda local avanzaron 5.09% y 3.31%, respectivamente. El índice Colcap de Colombia (-4.41% en moneda local) se mantiene en niveles bajos, fruto de la incertidumbre asociada al cambio de gobierno que sucederá los primeros días de agosto. Las acciones en Brasil, por su lado, mostraron un aumento de +1.99% en moneda local, impulsadas también por el sector de energía, acompañado por el sector financiero. Finalmente, México mostró un retroceso de 0.67%, condicionado por las perspectivas de crecimiento y el ajuste monetario en Estados Unidos.

El pulso en los precios de los activos posiblemente muestre un retorno hacia la dinámica inflacionaria. La última suba de 75pbs por parte de la FED marcó un ritmo de ajuste no visto en mucho tiempo, y refuerza el compromiso de la Fed de lograr una convergencia hacia el objetivo de 2% de inflación interanual. Los datos del CPI de junio estuvieron lejos de esa meta, principalmente en el componente núcleo (5.1% a/a), el cual mostró una resistencia a la baja por encima de lo esperado. Las expectativas de julio de inflación a un año de la UMich se mantuvieron en 5.2%. Luego, la discusión no es sólo si la inflación muestra un descenso, lo cual posiblemente ocurra, sino el ritmo al que lo hará, para lo que aún no hay certezas. En este contexto la pregunta acerca del ajuste monetario necesario sigue abierta, y por ende la profundidad y duración de la recesión, en caso que suceda. La posibilidad de que las acciones hayan incorporado por completo un escenario de este tipo parece poco probable, por lo que posiblemente las subas de este último mes estén condicionadas a la dinámica futura de la inflación.

Renta Variable Argentina: Convergiendo a la región 

Las acciones argentinas profundizaron la dinámica observada a nivel regional. La renta variable en la región mostró alivio a partir de mediados de julio y mostró un aumento de 0.6% en el último mes, medido a través del índice MSCI de América Latina, en donde Argentina empujó fuertemente al índice con una suba de 37.6%, medida al tipo de cambio oficial. Sin embargo, si se mide al contado con liquidación, el rendimiento del índice se reduce a 14%, aún muy por encima de los pares regionales. Este mejor desempeño de las acciones locales, incluso en un contexto de fortalecimiento del dólar a nivel global, sucede luego de que fueron las de peor desempeño en la primera parte del año, por lo que mostraron precios atractivos frente a una renovada ola por los activos de riesgo. Particularmente, las acciones argentinas a principios de julio se encontraban 13.7% por debajo del valor a inicios de año, mientras que el índice regional mostraba una caída de apenas -1.1%.

El buen desempeño del S&P Merval estuvo acompañado por subas en todos los sectores, principalmente en aquellos ligados a la industria. Dentro del sector materiales, el retorno promedio fue de 36,7% en el último mes, liderado por Byma (71,4%), Aluar (70,9%) y Ternium (53.4%), mientras que el sector de comunicaciones fue el que presentó los menores retornos, con subas promedio de 12% . Por otro lado, las empresas ligadas a energía y a los servicios públicos, ambos sectores con un buen desempeño a nivel global, promediaron retornos de 34.7% y 43.5%.

La marcada depreciación en el contado con liquidación en el último mes género presión en los ADRs, recortando las ganancias en las acciones. La depreciación en el último mes fue de 26.7%, comparado con el 5.01% del tipo de cambio oficial, arrastrando a parte de los ADRs a terreno negativo. En términos de las acciones más dinámicas, Edenor y Central Puerto fueron las que presentaron las mayores subas, con rendimientos de 28.7%, 24.4%, respectivamente, en el último mes, mientras que Telecom y Tenaris exhibieron los peores retornos, perdiendo -5.9% y 0.4% en el mismo período.

En medio de un contexto externo con incertidumbre respecto a los activos de riesgo, los factores locales continuarán teniendo un peso relevante. Como mencionamos en la sección anterior, el contexto externo seguirá siendo desafiante para la renta variable y aún más para mercados emergentes. La dinámica estará marcada por los ajustes en las condiciones financieras fruto del ajuste monetario por parte de los Bancos Centrales para lograr una convergencia de la inflación. Por el lado del contexto local, la dinámica inflacionaria, los factores macroeconómicos y la incertidumbre política continuará marcando la dinámica en el mercado de renta variable, en un panorama de mediano plazo. 


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