César Pelli y un diálogo histórico con "Tormenta de Ideas": "Hice tantos teatros como rascacielos"

Un día como este 12 de octubre pero de 1926 nacía en Tucumán el gran arquitecto César Pelli. Cumpliría 95 años. Aquí, su diálogo con "Tormenta de Ideas" en 2016. Desde su puesto de decano en la Universidad de Yale, habló de todos los temas y contó su propia historia en un diálogo con Gabriel Conte, Santiago Montiveros y Mariano Bustos, producido en su momento por Franco Pereira en MDZ Radio.

El gran arquitecto argentino, nacido en Tucumán, César Pelli, dialogó en 2016 con el programa "Tormenta de ideas".

Fue una gran emoción entonces que el productor, Franco Pereira, lo contactara y después, recibir un relato de su propia historia y experiencia personal de su propia voz y consciencia.

Pelli recordó su paso por Mendoza y a su amigo "desde el cuarto grado", de apellido Victoria, a quien pusimos en línea para que dialogaran.

Y además informó que hizo tantos teatros como rascacielos, a pesar de que se lo conoce por esto último, como es el caso de la torre chilena del Costanera Center, la más alta de Sudamérica.

Recordamos algunas frase y ofrecemos el podcast con el diálogo completo, un tesoro, tras fallecer a la edad de 93 años.

  • - "Mi obra preferida son las Torres Petronas, porque son los primeros rascacielos con un contenido emocional y artístico construidos fuera de Estados Unidos. Eso rompió la vaya invisible de que solo se podían hacen en Estados Unidos. No son torres que podrían estar en Nueva York o Frankfurt; son muy asiáticas y malayas. Y después de construirlas, hay cientos en todo el mundo, como las de Emiratos Árabes".

  • - "Cuando se termina una de mis obras, es como tener un hijo que se acaba de recibir. Es algo que uno ha hecho. Pero mis ojos van a ver si hay alguna imperfección en la construcción. ¡No me puedo contener! Tengo que ver si están alineadas las llaves de la luz con los tomacorrientes, si un vidrio no está perfecto. Son mis hijos las obras y quiero que sean perfectas".

  • - "El mejor recurso humano para construir lo encontré en Japón. Construyen mejor que nadie, con gran precisión. Los terminados son excelente y si dos piezas, una de hormigón y otra de acero tienen que encajar, encajan exacto, aunque hayan sido hechas en dos lugares diferentes. Todos los obreros usan el uniforme y tienen una organización fantástica. Las grandes empresas de Japón son muy viejas y con la que trabajamos nosotros empezó su trabajo en el siglo XVI. No son como las empresas europeas, norteamericanas o argentinas y tienen lazos en todos los sectores. Ellos asumen responsabilidad por sus edificios: si encuentran una imperfección, así pasen los años, ellos arreglan y no cobran nada".

  • - "Saben que yo hago edificios altos bien y con el dinero que existe, que cumplen con las obligaciones legales y emocionales, pero también hacemos muy buenos teatros, casi 30, casi tantos como torres, pero no se habla de ellos. Me encanta escuchar música y ver obras teatrales en los teatros que he construido".

  • - "He estado en Mendoza un par de veces. Me encanta, es una ciudad deliciosa".

El compinche de picardías de César Pelli, Hugo Victoria: una amistad de 80 años

Hugo Victoria contó en "Tormenta de Ideas" su amistad de ocho décadas con Pelli.

"Rápidamente -recordó el amigo no tan famoso- él me sacó como 20 centímetros de estatura; es un flaco alto". "Se distinguía del resto de los amigos por su intelecto, que nos sobrepasaba. teníamos el vicio de jugar a las cartas, a los naipes, a la Escoba, que era lo más sencillo y él tenía una capacidad de adivinarnos las cartas. Tenía más cerebro que nosotros", contó Victoria.

Victoria se volvió a ver con Pelli, un año menor que su amigo, durante un viaje a Estados Unidos.

"Una vez nos dedicamos a ir a un cerro muy alto. En un momento no podíamos ni seguir escalando ni bajar, así que nos quedamos quizás horas tratando de salir de esa situación, que nos tuvo un poco temerosos, pero que hoy uno recuerda con alegría".

"Después un día desaparecimos de la superficie de la Tierra porque había unas chicas tan lindas que las mirábamos, mirábamos y nos fuimos caminando marcha atrás hasta que caímos unos metros por la distracción", es otra de las anécdotas de la infancia de Hugo Victoria.

Finalmente, pensaron en festejar juntos con los 90 y dijo sentir "alegría y satisfacción por cómo se ha destacado en el mundo por su inteligencia. El es puro intelecto, y poco deportivo. Yo era más atlético, pero llegué hasta donde llegué. Y él, a ser parte del mundo conocido".

"Si jugamos al fútbol -bromeó- yo gano. Pero si hay que escribir algo en un papel, pierdo".


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